Un adolescente de 16 años fue asesinado de un escopetazo en la cabeza en una zona rural de Copacabana, en el norte de Córdoba. El principal sospechoso del crimen es su padrastro, un hombre de 31 años, de acuerdo con las primeras informaciones surgidas de la investigación.
El hecho ocurrió en el paraje Las Higueras Viejas, departamento Ischilín, y quedó bajo investigación de la Fiscalía de Instrucción de Deán Funes, a cargo de Analía Cepede.
Una discusión y un disparo mortal
Según la reconstrucción inicial, el episodio se habría desencadenado durante la noche, después de una fuerte discusión entre el padrastro del adolescente y la madre del joven.
Los investigadores procuran establecer con precisión qué ocurrió dentro de la vivienda. De acuerdo con las primeras versiones, la mujer habría salido del lugar para pedir ayuda y, en ese momento, el hombre habría atacado a su hijastro.
El adolescente recibió un disparo de escopeta en la cabeza que le provocó la muerte.
Tras el crimen, efectivos de la Policía Rural y de la Departamental Ischilín desplegaron un operativo en la zona para realizar las primeras medidas, preservar elementos de interés para la causa y avanzar en la reconstrucción de la secuencia.
La causa fue caratulada como femicidio vinculado
La investigación fue caratulada como femicidio vinculado, una figura que contempla el homicidio de una persona relacionada con una mujer dentro de un contexto de violencia de género.
En este caso, la Justicia intenta determinar qué relación tuvo el asesinato del adolescente con el episodio de violencia que habría involucrado previamente a su madre.
La causa se encuentra todavía en una etapa inicial y la Fiscalía busca reconstruir la secuencia completa, establecer cómo se produjo el ataque y determinar las responsabilidades correspondientes.
Otro familiar bajo investigación
Durante las primeras actuaciones también surgió el nombre de un hermano de la víctima como posible involucrado. Sin embargo, hasta el momento no fueron informadas oficialmente las circunstancias de esa presunta participación ni cuál es su situación procesal.
Tampoco existe información coincidente respecto de la situación del principal sospechoso. Algunas versiones señalan que habría al menos una persona detenida, mientras que otras indican que el padrastro habría escapado del lugar y era buscado mediante un operativo cerrojo.
La Fiscalía continúa reuniendo pruebas y testimonios para determinar qué ocurrió dentro de la vivienda y establecer el grado de participación de cada una de las personas que pudieron haber intervenido en el hecho.
Un adolescente de 16 años fue asesinado de un escopetazo en la cabeza en el paraje Las Higueras Viejas, una zona rural del departamento Ischilín, en el norte de Córdoba. El principal sospechoso es su padrastro, de 31 años. La Fiscalía de Instrucción de Deán Funes investiga el caso, caratulado como femicidio vinculado.
Un adolescente de 16 años fue asesinado de un escopetazo en la cabeza y el principal sospechoso es su padrastro, de 31. Ocurrió en una vivienda rural del norte cordobés, después de una discusión familiar que terminó convertida en una escena que ahora la Justicia intenta reconstruir pieza por pieza.
La secuencia preliminar tiene la crudeza de esas historias en las que cada dato empeora al anterior: una discusión entre adultos, una mujer que habría salido de la casa para pedir ayuda y, en ese intervalo, un disparo contra el adolescente. No hay metáfora barrial capaz de alivianar eso, porque cuando la violencia entra por la puerta de una familia ya no queda lugar para la caricatura.
La causa fue encuadrada como femicidio vinculado, una figura que permite investigar si el homicidio de una persona cercana a una mujer fue cometido en un contexto de violencia de género. En este caso, los investigadores buscan determinar si la muerte del joven estuvo relacionada con la agresión que habría tenido como destinataria a su madre.
El expediente todavía tiene casilleros vacíos. También apareció mencionado un hermano de la víctima como posible involucrado, aunque no se informó oficialmente qué participación habría tenido ni cuál es su situación procesal.
Sobre el principal sospechoso tampoco hay una versión definitiva: algunas informaciones sostienen que habría al menos una persona detenida y otras señalan que el padrastro escapó y era buscado mediante un operativo cerrojo. La investigación recién empieza y, por ahora, sobran versiones donde deberían aparecer certezas.