Un hombre de 55 años murió durante la madrugada del domingo mientras participaba de una fiesta en Studio Theater, un boliche ubicado en el barrio Centro de la ciudad de Córdoba. Según relataron testigos, después del fallecimiento la música continuó sonando y el cuerpo permaneció dentro del establecimiento durante casi tres horas.
El episodio comenzó cerca de la 1 de la madrugada, cuando el hombre se desvaneció por causas que todavía se desconocen. De acuerdo con la información conocida hasta el momento, las autoridades habían sido alertadas alrededor de las 00:50 después de que una persona perdiera el conocimiento dentro del local.
Personal médico acudió para asistir a la víctima y realizó maniobras de reanimación cardiopulmonar. Sin embargo, pese a los intentos por salvarlo, se confirmó su fallecimiento en el lugar.
Las circunstancias que provocaron la muerte todavía son materia de investigación y hasta el momento no se informó oficialmente cuál fue la causa del deceso.
El relato de una testigo
Una mujer que se encontraba en el boliche relató cómo fueron los primeros minutos después de que el hombre se desplomara y describió la intervención de quienes estaban cerca y del personal policial.
“Empezamos a hacer la fila para entrar alrededor de las 12 de la noche, ingresamos tipo 12.15 y, 15 minutos después, vemos que un hombre robusto se desploma. Sufrió un desmayo, mi amigo le levanta los pies, viene personal policial y le empiezan a hacer RCP”, contó.
Según la testigo, mientras se realizaban las maniobras para asistir al hombre, la música no se detuvo y otras personas continuaban ingresando al establecimiento.
La mujer aseguró además que la Policía arribó cerca de la 1:30 de la madrugada, más de media hora después del aviso inicial. Posteriormente decidió retirarse del boliche y sostuvo que, al momento de hacerlo, el cuerpo todavía permanecía en el interior.
El desalojo comenzó cerca de las 3
De acuerdo con la secuencia informada, cerca de las 3 de la madrugada comenzaron a llegar más autoridades al establecimiento. Poco después se resolvió avanzar con el desalojo del lugar.
La evacuación del boliche habría comenzado alrededor de las 3:15, más de dos horas después de que se produjera el desvanecimiento del hombre.
Finalmente, el cuerpo fue retirado aproximadamente a las 4 de la madrugada por las autoridades que intervinieron en el procedimiento.
La investigación deberá determinar ahora las causas de la muerte y reconstruir en detalle qué ocurrió desde el momento en que el hombre perdió el conocimiento hasta la intervención de los servicios de emergencia y el posterior desalojo del establecimiento.
Un hombre de 55 años murió durante una fiesta en Studio Theater, un boliche ubicado en el centro de la ciudad de Córdoba. El hecho ocurrió durante la madrugada del domingo. Testigos afirmaron que la música continuó después del fallecimiento y que el cuerpo permaneció dentro del establecimiento durante casi tres horas, mientras se desarrollaban las actuaciones policiales y médicas.
Un hombre murió dentro de un boliche y su cuerpo permaneció allí casi tres horas mientras la música seguía sonando. Ocurrió en Studio Theater, en Córdoba, y el contraste entre una emergencia fatal y la continuidad de la fiesta dejó una escena difícil de procesar incluso para una madrugada habituada al ruido.
El hombre, de 55 años, se desplomó alrededor de la 1 y recibió maniobras de reanimación cardiopulmonar, pero no pudo ser salvado. Mientras médicos y policías intervenían, según el relato de testigos, el establecimiento continuó funcionando y todavía ingresaban personas: como si la noche hubiera activado ese incómodo modo automático en el que todo sigue hasta que alguien encuentra el interruptor.
La escena tuvo una cronología especialmente desconcertante. El aviso a las autoridades se produjo cerca de las 00:50, la Policía habría llegado alrededor de la 1:30 y recién cerca de las 3 comenzaron a arribar más efectivos. El desalojo fue dispuesto aproximadamente a las 3:15 y el cuerpo fue retirado alrededor de las 4.
La música, según una testigo, tampoco se detuvo durante las tareas de asistencia. En cualquier boliche, el silencio suele reservarse para cuando falla el sonido, se corta la luz o aparece algún problema técnico; esta vez, siempre según los testimonios recogidos, ni siquiera una muerte consiguió apagar inmediatamente los parlantes.
Las causas del fallecimiento todavía son investigadas y hasta el momento no se informó qué provocó el desvanecimiento. Ese punto deberá determinarlo la investigación, pero la secuencia posterior ya dejó preguntas sobre el funcionamiento del establecimiento y los tiempos de respuesta ante una emergencia de semejante gravedad.
La fiesta terminó varias horas después. No porque se hubiera acabado la música, sino porque finalmente alguien ordenó desalojar.