River cerró la incorporación del mediocampista uruguayo Mauro Arambarri y sumó así su segundo refuerzo para afrontar el segundo semestre de la temporada 2026. Tras varios días de negociaciones, la dirigencia alcanzó un acuerdo para adquirir el 100% de la ficha del futbolista, quien llegará procedente de Getafe y firmará contrato hasta diciembre de 2029.
La llegada del volante se produce pocos días después de la oficialización de Nicolás Otamendi, en el marco de un mercado de pases que la conducción del club había anticipado como uno de los más ambiciosos de los últimos años.
Una inversión importante para reforzar el mediocampo
Según trascendió, River desembolsará 6 millones de dólares para quedarse con la totalidad de los derechos económicos del jugador. Inicialmente se analizaba la posibilidad de adquirir solo una parte del pase, pero finalmente la institución avanzó por el 100% de la ficha.
El acuerdo verbal ya está cerrado y solamente restan cuestiones administrativas para que la operación sea anunciada oficialmente. La presentación del futbolista podría concretarse en las próximas 48 horas.
Arambarri, nacido en Salto y con 30 años de edad, tenía una situación particular respecto a sus derechos económicos. El 50% pertenecía a Getafe, el 30% a Boston River y el 20% restante estaba en manos del propio jugador.
Experiencia internacional y recorrido en Europa
El uruguayo construyó gran parte de su carrera en el fútbol español, especialmente en Getafe, donde se consolidó como una pieza importante del mediocampo y acumuló una extensa cantidad de partidos oficiales.
Además de su trayectoria en clubes, representó a Uruguay en el Sudamericano Sub-20 de 2015 y posteriormente en el Mundial Sub-20 de ese mismo año. Su debut en la selección mayor se produjo en 2020.
Si bien integró distintos ciclos de la selección uruguaya, todavía no logró consolidarse como una presencia habitual dentro de las convocatorias del combinado dirigido por Marcelo Bielsa.
Los números de Mauro Arambarri
A lo largo de su carrera profesional, Arambarri disputó 329 partidos oficiales y convirtió 23 goles. La mayor parte de su producción ofensiva llegó durante su etapa en Getafe, donde anotó 22 de esas conquistas en 265 encuentros.
Más allá de su extensa experiencia en el fútbol europeo, el mediocampista todavía no registra títulos a nivel de clubes, una cuenta pendiente que buscará saldar con la camiseta de River.
Con su llegada, Eduardo Coudet continúa moldeando un plantel renovado para afrontar los desafíos del segundo semestre y darle forma definitiva al proyecto futbolístico que pretende consolidar en Núñez.
River Plate alcanzó un acuerdo para incorporar al mediocampista uruguayo Mauro Arambarri, procedente de Getafe, en una operación valuada en 6 millones de dólares por el 100% de su pase. El volante firmará contrato hasta diciembre de 2029 y se convertirá en el segundo refuerzo del equipo dirigido por Eduardo Coudet para la temporada 2026.
River decidió que la palabra «renovación» no iba a quedar solamente en los discursos de conferencia ni en las presentaciones de PowerPoint que sobreviven en los escritorios del fútbol moderno. La idea parece más cercana a una remodelación completa, de esas donde uno empieza cambiando una lámpara y termina derribando paredes. Primero llegó Nicolás Otamendi. Ahora aparece Mauro Arambarri. Y el mercado de pases recién empieza a desperezarse.
En Núñez entendieron que los planteles tienen fecha de vencimiento, aunque ningún envase lo indique. Por eso la dirigencia salió al mercado con la misma determinación de quien entra al supermercado cinco minutos antes del cierre y llena el carrito sin mirar demasiado el reloj. La consigna es clara: reconstruir, reforzar y darle a Eduardo Coudet las herramientas para que su idea de juego deje de vivir exclusivamente en la pizarra.
La negociación por Arambarri tuvo además el encanto burocrático que tanto apasiona a los contadores y tan poco a los hinchas. Su pase estaba repartido como herencia familiar imposible de dividir en Navidad: una parte para Getafe, otra para Boston River y otra para el propio jugador. River, lejos de complicarse con porcentajes, decidió comprar todo el paquete. Seis millones de dólares después, la matemática dejó de ser un problema.
El mediocampista llega con experiencia europea, recorrido internacional y una carrera construida lejos de los reflectores permanentes. Mientras algunos futbolistas acumulan portadas, Arambarri acumuló partidos. Más de 300 encuentros oficiales hablan de un jugador acostumbrado a la continuidad, una cualidad que en el fútbol actual cotiza casi tan alto como un buen pase entre líneas.
La operación también confirma que el club pretende acelerar los tiempos. Nadie quiere pasar otro semestre debatiendo proyectos, procesos y transiciones eternas. River busca resultados, competencia interna y un equipo capaz de sostener una identidad reconocible. En ese contexto, Arambarri aterriza como una pieza pensada para aportar equilibrio, intensidad y experiencia. Después vendrán los análisis tácticos. Por ahora, en Núñez celebran que el mercado de pases sigue entregando nombres y no solamente rumores, que suele ser el deporte favorito de cada invierno futbolero.