Duro informe de Coca Cola contradice el relato económico de Milei y Caputo

Redacción Cuyo News
8 min

Coca Cola expuso un dato incómodo para el relato económico de Javier Milei y Luis Caputo. Mientras el Gobierno celebraba la desaceleración del IPC que insinuó el registro porteño, con una suba del 2,5 por ciento informada este lunes, la multinacional afirmó en un documento oficial que Argentina continúa siendo una economía hiperinflacionaria y advirtió que esa condición pone en riesgo sus ganancias en el país.

La descripción del problema macroeconómico argentino apareció en la presentación de resultados que la compañía realizó ante Wall Street. El señalamiento abonó la percepción del mercado local de que, tarde o temprano, podría producirse una devaluación, aun en un contexto en el que el Banco Central continúa comprando reservas.

Una advertencia que tensiona el discurso oficial

Coca Cola fue explícita en su diagnóstico sobre el escenario argentino. «La persistencia de la hiperinflación en la Argentina podría afectar negativamente nuestra situación financiera y nuestros resultados de operaciones», advirtió la empresa en su presentación.

La compañía ubicó a Argentina junto a Argelia como los dos únicos países con ese problema dentro de su exposición financiera. La frase generó impacto en el mercado porque contrasta con el discurso del Gobierno, que busca instalar que la inflación ya quedó bajo control y que el problema monetario fue resuelto.

El contraste se produjo en una jornada en la que la administración libertaria puso el foco en el dato porteño de inflación, que marcó una suba del 2,5 por ciento. Para el oficialismo, esa cifra refuerza la idea de una desaceleración sostenida. Para parte del mercado, en cambio, el diagnóstico de una empresa global como Coca Cola vuelve a poner sobre la mesa la fragilidad del esquema económico.

Los futuros del dólar vuelven a moverse

Aunque el Gobierno mantiene una estrategia de intervención sobre distintos instrumentos financieros para contener expectativas, los contratos de dólar futuro comenzaron a mostrar otra dinámica.

«Aun con el BCRA y el FGS interviniendo en títulos dólar linked, las expectativas de depreciación implícitas en los contratos de dólar futuro se movieron al alza en la semana», señaló la consultora LCG.

La lectura del mercado es clara: los operadores vuelven a cubrirse frente a un posible movimiento cambiario. Ese comportamiento aparece incluso en un contexto en el que el Banco Central sostiene compras de reservas y el Gobierno intenta transmitir una señal de control sobre las variables financieras.

El carry trade, bajo presión

El movimiento de los futuros golpea de lleno al carry trade. La bicicleta financiera funciona mientras el dólar permanece quieto y las tasas en pesos rinden por encima de la depreciación esperada. Pero cuando los futuros del dólar suben, la ecuación pierde atractivo y aumenta la percepción de riesgo.

El trasfondo excede una discusión técnica sobre contratos, tasas implícitas o instrumentos financieros. El Gobierno logró desacelerar la inflación mediante una combinación de recesión, atraso cambiario y ancla salarial. Ese esquema, sin embargo, empieza a convivir con señales de alerta que aparecen tanto en el mercado local como en los documentos de compañías internacionales.

En ese marco, la advertencia de Coca Cola funcionó como un recordatorio incómodo: aunque el dato mensual de inflación muestre una desaceleración, los grandes jugadores globales todavía leen a la Argentina como una economía expuesta a riesgos severos de precios, tipo de cambio y resultados operativos.

Compartir
🔺 Tendencia