El riesgo país argentino volvió a acercarse a los 640 puntos básicos, profundizando una tendencia alcista que comenzó después de haber alcanzado mínimos cercanos a los 400 puntos durante julio. La suba vuelve a colocar en primer plano las condiciones que enfrenta Argentina para acceder al financiamiento internacional y las dudas de los inversores sobre la evolución económica de los próximos meses. :chatgpt-content-reference{index=»3″}
El presidente Javier Milei atribuyó parte del movimiento reciente a la actividad política del gobernador bonaerense Axel Kicillof durante su paso por Nueva York. Durante una entrevista, expresó: «Si aparecen pelotudos hablando por Nueva York, sube el riesgo país». La afirmación representa la interpretación política del mandatario sobre la reacción del mercado, pero distintos análisis financieros identifican una combinación más amplia de variables locales e internacionales. :chatgpt-content-reference{index=»4″}
Reservas, actividad y dudas hacia 2027
Un informe de Fundación Capital señaló que el reciente incremento del indicador refleja un deterioro relativo en la percepción sobre Argentina, en medio de una menor acumulación de reservas, señales de desaceleración de la actividad y condiciones financieras externas más exigentes. :chatgpt-content-reference{index=»5″}
El recorrido había sido diferente algunos meses atrás. Entre marzo y julio, el riesgo país experimentó una fuerte reducción, acompañada por la consolidación fiscal, una mejora de la percepción crediticia y mayores compras de divisas por parte del Banco Central.
Ese proceso comenzó a modificarse desde julio y se profundizó durante agosto. Según el análisis, empezaron a ganar peso las dudas sobre el ritmo de la economía, la menor velocidad en la acumulación de reservas internacionales y la incertidumbre de los inversores respecto del escenario económico y político de 2027. :chatgpt-content-reference{index=»6″}
Fundación Capital destacó especialmente el comportamiento de las compras de dólares del Banco Central. Entre abril y julio, el organismo habría adquirido en promedio más de US$2.200 millones mensuales, período durante el cual el riesgo país retrocedió alrededor de 200 puntos básicos.
Desde comienzos de agosto, en cambio, las compras mensuales se ubicaron por debajo de los US$1.000 millones y el indicador soberano avanzó aproximadamente 200 puntos. El informe advierte además que el nivel de reservas continúa siendo bajo en comparación con otras economías de la región.
El factor internacional también presiona
La Argentina enfrenta al mismo tiempo un escenario externo menos favorable. El rendimiento del bono del Tesoro de Estados Unidos a diez años superó nuevamente el 5% anual y este lunes llegó a ubicarse alrededor del 5,28%, su mayor nivel en años. :chatgpt-content-reference{index=»7″}
Ese movimiento resulta relevante porque el riesgo país mide, en términos generales, la prima adicional que los inversores exigen para mantener deuda argentina frente a títulos considerados de menor riesgo, como los bonos estadounidenses.
Con una tasa estadounidense superior al 5% y una prima argentina cercana a 640 puntos básicos, el costo teórico de un nuevo endeudamiento soberano en dólares se vuelve considerablemente más elevado. Esto dificulta una eventual estrategia de retorno de Argentina a los mercados internacionales en condiciones financieras favorables.
El aumento de los rendimientos estadounidenses no afecta exclusivamente a la Argentina. El encarecimiento global del dinero ejerce presión sobre distintos mercados emergentes, aunque el impacto final depende también de las condiciones fiscales, monetarias, políticas y externas propias de cada país. :chatgpt-content-reference{index=»8″}
Por qué importa la suba del riesgo país
Un riesgo país elevado implica que los inversores demandan un rendimiento mayor para financiar al Estado argentino. Esa situación puede limitar la capacidad del Tesoro para colocar deuda internacional y encarecer indirectamente el acceso al crédito de empresas que operan en el país.
Fundación Capital sostuvo que acelerar la acumulación de reservas y lograr un mayor dinamismo de la actividad económica aparecen entre los elementos centrales para mejorar la percepción crediticia hacia adelante. También advirtió sobre la menor actividad observada recientemente en las colocaciones soberanas en moneda dura. :chatgpt-content-reference{index=»9″}
Así, la escalada del riesgo país se desarrolla en medio de interpretaciones diferentes sobre sus causas. Mientras Milei vinculó el movimiento reciente con el escenario político y con Kicillof, los análisis financieros ponen además el foco sobre las reservas del Banco Central, el nivel de actividad, las expectativas hacia 2027 y el fuerte aumento de las tasas internacionales. :chatgpt-content-reference{index=»10″}
El riesgo país argentino volvió a subir y se acercó a los 640 puntos básicos, luego de haber descendido hasta la zona de 400 puntos en julio. Mientras Javier Milei vinculó el movimiento con la actividad política de Axel Kicillof en Nueva York, analistas señalan otros factores: menor acumulación de reservas, dudas sobre la actividad económica, incertidumbre hacia 2027 y un escenario financiero internacional más exigente. :chatgpt-content-reference{index=»0″}
El riesgo país coquetea otra vez con los 640 puntos después de haber rondado los 400 en julio. En menos de tres meses, el indicador hizo el recorrido que ningún ministro de Economía quiere ver en una pantalla: para arriba, con entusiasmo y sin pedir autorización.
Javier Milei ofreció su propia explicación y vinculó la escalada con la presencia de Axel Kicillof en Nueva York. El mercado, sin embargo, suele tener la incómoda costumbre de mirar varias cosas al mismo tiempo: reservas, actividad económica, deuda, elecciones y tasas internacionales. Es menos una novela con un villano único y más un tablero de comando con todas las luces encendidas.
Fundación Capital puso el foco en una combinación de factores. Según su análisis, las compras de reservas del Banco Central perdieron velocidad desde agosto, aparecieron mayores dudas sobre la actividad económica y la atención de los inversores comenzó a desplazarse hacia el escenario político y económico de 2027. :chatgpt-content-reference{index=»1″}
Del otro lado del mapa tampoco llegan regalos. El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a diez años superó el 5% y llegó este lunes a la zona del 5,28%, un nivel que encarece el financiamiento internacional para las economías emergentes. Si Estados Unidos paga más por pedir prestado, Argentina no recibe precisamente el descuento de jubilado. :chatgpt-content-reference{index=»2″}
El problema es que el riesgo país no vive únicamente en los programas de televisión ni sirve solamente para arruinar gráficos. Cuanto más alto está, mayor es el rendimiento que exigen los inversores para prestar dinero al país y más difícil resulta regresar al mercado internacional de crédito a tasas manejables.
En julio parecía que la puerta empezaba a abrirse. Dos meses después, las reservas avanzan con menor velocidad, la tasa estadounidense superó el 5% y el riesgo argentino volvió a instalarse cómodamente arriba de 600 puntos. Los mercados tienen esa mala costumbre: pueden escuchar discursos, pero al final hacen las cuentas.