El viceministro de Economía, José Luis Daza, reconoció que los resultados del programa económico impulsado por el Gobierno nacional todavía no se reflejan en la vida cotidiana de todos los argentinos, aunque sostuvo que existen las condiciones para que esa situación cambie en los próximos meses.
«Mucha gente todavía no lo siente, mucha gente todavía no percibe, no recibe los beneficios, pero está todo cuajando para que se empiece a sentir de manera más intensa«, afirmó el funcionario durante una entrevista con la TV Pública.
Créditos, inversión y crecimiento
Daza explicó que el Ejecutivo trabaja en nuevos mecanismos para facilitar el acceso a créditos en pesos y en dólares, con el objetivo de impulsar la actividad económica durante la actual etapa de consolidación del programa.
«Nosotros estamos analizando una serie de canales para poder facilitar el otorgamiento y la obtención de préstamos en pesos o en dólares. Esperamos poder avanzar en forma rápida porque es importante en esta transición de la economía argentina porque, desde mi perspectiva, va funcionando en forma muy sólida, espectacular, aunque hay gente que todavía no lo siente y lo entendemos«, expresó.
Según el viceministro, el crecimiento proyectado por el Gobierno estará basado en la inversión privada y una mayor disponibilidad de crédito para familias y empresas, descartando una expansión del gasto público con fines electorales de cara a 2027.
Negociaciones internacionales y riesgo país
Durante la entrevista, Daza confirmó que el Gobierno negocia una nueva línea de financiamiento por US$ 1.100 millones con el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y otros organismos multilaterales.
Asimismo, se mostró optimista respecto de la evolución del riesgo país y aseguró que continuará descendiendo en los próximos meses. «El riesgo país está en 408, vamos a tener menos. El riesgo país va a seguir sostenidamente a la baja«, sostuvo.
El funcionario atribuyó esa expectativa a la ampliación de la base de inversores interesados en la Argentina tras las recientes mejoras en la calificación crediticia otorgadas por las agencias Fitch y Standard & Poor’s.
«Por lo general, no hago pronósticos, no hago muchas estimaciones, pero todavía hay razones por las cuales estamos haciendo un catch-up de los dos upgrades que se nos hicieron. La base de inversionistas que se expandió como consecuencia de estos dos todavía no ha tomado todas las posiciones que necesitan tomar«, afirmó.
La meta para 2027
Daza aseguró que el objetivo del Gobierno es llegar a las elecciones presidenciales de 2027 con superávit fiscal, equilibrio externo, mayores reservas y un sistema financiero más sólido, con la intención de reducir la vulnerabilidad de la economía durante un año electoral.
El viceministro de Economía, José Luis Daza, reconoció que gran parte de la población aún no percibe los efectos del programa económico del Gobierno, aunque sostuvo que las condiciones están dadas para que los beneficios comiencen a reflejarse en los próximos meses. Además, afirmó que el crecimiento estará impulsado por la inversión privada, el crédito y el equilibrio de las principales variables macroeconómicas.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
«Todavía no se siente, pero ya va a llegar». La economía argentina encontró una frase que sirve para explicar el presente, el futuro y, con un poco de suerte, también el próximo trimestre. Mientras millones esperan que el bolsillo confirme lo que muestran los indicadores, el Gobierno asegura que el motor ya está encendido. Falta que el auto avance.
El diagnóstico oficial tiene una particularidad: reconoce el problema sin modificar la receta. La gente todavía no percibe los beneficios, dicen. Pero el programa funciona «de manera muy sólida». Es como inaugurar una pileta olímpica explicando que, por ahora, el agua todavía está en camino.
La apuesta vuelve a ser la inversión privada, el crédito y la confianza de los mercados. No habrá expansión del gasto para estimular el consumo porque, según la estrategia oficial, el crecimiento llegará por otra puerta. La promesa es que los préstamos empezarán a mover una economía que todavía camina con el freno de mano parcialmente puesto.
En paralelo aparecen los números que entusiasman al equipo económico: una nueva línea de financiamiento internacional, mejoras en la calificación crediticia y un riesgo país que, aseguran, seguirá bajando. En la planilla todo parece acomodarse. El desafío empieza cuando esa planilla tiene que transformarse en changuito de supermercado, sueldo o persiana que vuelve a levantarse.
También hay horizonte político. El Gobierno ya habla de llegar a 2027 con superávit fiscal, equilibrio externo, reservas fortalecidas y un sistema financiero más robusto. La campaña todavía no empezó, pero la hoja de cálculo ya está haciendo precalentamiento.
En Argentina los indicadores siempre llegan primero. Los bolsillos, si tienen suerte, salen en el siguiente colectivo.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El viceministro de Economía, José Luis Daza, reconoció que los resultados del programa económico impulsado por el Gobierno nacional todavía no se reflejan en la vida cotidiana de todos los argentinos, aunque sostuvo que existen las condiciones para que esa situación cambie en los próximos meses.
«Mucha gente todavía no lo siente, mucha gente todavía no percibe, no recibe los beneficios, pero está todo cuajando para que se empiece a sentir de manera más intensa«, afirmó el funcionario durante una entrevista con la TV Pública.
Créditos, inversión y crecimiento
Daza explicó que el Ejecutivo trabaja en nuevos mecanismos para facilitar el acceso a créditos en pesos y en dólares, con el objetivo de impulsar la actividad económica durante la actual etapa de consolidación del programa.
«Nosotros estamos analizando una serie de canales para poder facilitar el otorgamiento y la obtención de préstamos en pesos o en dólares. Esperamos poder avanzar en forma rápida porque es importante en esta transición de la economía argentina porque, desde mi perspectiva, va funcionando en forma muy sólida, espectacular, aunque hay gente que todavía no lo siente y lo entendemos«, expresó.
Según el viceministro, el crecimiento proyectado por el Gobierno estará basado en la inversión privada y una mayor disponibilidad de crédito para familias y empresas, descartando una expansión del gasto público con fines electorales de cara a 2027.
Negociaciones internacionales y riesgo país
Durante la entrevista, Daza confirmó que el Gobierno negocia una nueva línea de financiamiento por US$ 1.100 millones con el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y otros organismos multilaterales.
Asimismo, se mostró optimista respecto de la evolución del riesgo país y aseguró que continuará descendiendo en los próximos meses. «El riesgo país está en 408, vamos a tener menos. El riesgo país va a seguir sostenidamente a la baja«, sostuvo.
El funcionario atribuyó esa expectativa a la ampliación de la base de inversores interesados en la Argentina tras las recientes mejoras en la calificación crediticia otorgadas por las agencias Fitch y Standard & Poor’s.
«Por lo general, no hago pronósticos, no hago muchas estimaciones, pero todavía hay razones por las cuales estamos haciendo un catch-up de los dos upgrades que se nos hicieron. La base de inversionistas que se expandió como consecuencia de estos dos todavía no ha tomado todas las posiciones que necesitan tomar«, afirmó.
La meta para 2027
Daza aseguró que el objetivo del Gobierno es llegar a las elecciones presidenciales de 2027 con superávit fiscal, equilibrio externo, mayores reservas y un sistema financiero más sólido, con la intención de reducir la vulnerabilidad de la economía durante un año electoral.
El viceministro de Economía, José Luis Daza, reconoció que gran parte de la población aún no percibe los efectos del programa económico del Gobierno, aunque sostuvo que las condiciones están dadas para que los beneficios comiencen a reflejarse en los próximos meses. Además, afirmó que el crecimiento estará impulsado por la inversión privada, el crédito y el equilibrio de las principales variables macroeconómicas.
«Todavía no se siente, pero ya va a llegar». La economía argentina encontró una frase que sirve para explicar el presente, el futuro y, con un poco de suerte, también el próximo trimestre. Mientras millones esperan que el bolsillo confirme lo que muestran los indicadores, el Gobierno asegura que el motor ya está encendido. Falta que el auto avance.
El diagnóstico oficial tiene una particularidad: reconoce el problema sin modificar la receta. La gente todavía no percibe los beneficios, dicen. Pero el programa funciona «de manera muy sólida». Es como inaugurar una pileta olímpica explicando que, por ahora, el agua todavía está en camino.
La apuesta vuelve a ser la inversión privada, el crédito y la confianza de los mercados. No habrá expansión del gasto para estimular el consumo porque, según la estrategia oficial, el crecimiento llegará por otra puerta. La promesa es que los préstamos empezarán a mover una economía que todavía camina con el freno de mano parcialmente puesto.
En paralelo aparecen los números que entusiasman al equipo económico: una nueva línea de financiamiento internacional, mejoras en la calificación crediticia y un riesgo país que, aseguran, seguirá bajando. En la planilla todo parece acomodarse. El desafío empieza cuando esa planilla tiene que transformarse en changuito de supermercado, sueldo o persiana que vuelve a levantarse.
También hay horizonte político. El Gobierno ya habla de llegar a 2027 con superávit fiscal, equilibrio externo, reservas fortalecidas y un sistema financiero más robusto. La campaña todavía no empezó, pero la hoja de cálculo ya está haciendo precalentamiento.
En Argentina los indicadores siempre llegan primero. Los bolsillos, si tienen suerte, salen en el siguiente colectivo.