Nicolás Cabré encontró una manera especial de bajar el ritmo: viajó a París junto a su esposa, Rocío Pardo, y su hija Rufina. El actor, que distribuye su tiempo entre la actuación, la producción y el running, aprovechó los días posteriores a una competencia para recorrer la capital francesa y compartir distintos momentos familiares.
A través de las imágenes registradas durante la estadía, Cabré mostró monumentos, calles, espacios gastronómicos y escenas cotidianas junto a Pardo y la hija que tuvo con China Suárez.
Un recorrido familiar por París
Los tres recorrieron distintos puntos de París y registraron parte del itinerario con fotografías tomadas frente a algunos de los lugares más reconocibles de la ciudad.
Las imágenes mostraron a la familia frente a monumentos, en calles parisinas y durante una visita a un restaurante. También incluyeron postales de los alrededores y escenas compartidas durante los días de descanso posteriores a la competencia.
La recorrida familiar también incluyó las calles de París. Una de las imágenes mostró a Rocío Pardo y Rufina mientras cruzaban una esquina rodeada por edificios de fachadas claras.
En los alrededores se observaron bicicletas estacionadas, algunos vehículos y carteles de tránsito. Las construcciones, alineadas a ambos lados de la calle, formaron una perspectiva hacia otro edificio ubicado al final de la cuadra. En esa fotografía, ambas caminaron por la senda peatonal mientras avanzaban por la ciudad.
Una parada gastronómica
El viaje incluyó además una visita a un restaurante con toldo rojo y blanco, una marquesina con letras luminosas y una fachada ubicada en una esquina de la capital francesa.
Sobre la vereda se vieron mesas protegidas por paneles transparentes, faroles y carteles de tránsito. La salida se sumó a los distintos momentos familiares que Cabré compartió durante su estadía en París.
Nicolás Cabré viajó a París junto a su esposa, Rocío Pardo, y su hija Rufina para disfrutar de unos días en familia después de una competencia. Durante la estadía recorrieron distintos puntos de la capital francesa, visitaron espacios gastronómicos y compartieron imágenes de monumentos, calles y escenas cotidianas.
Nicolás Cabré decidió que, después de correr, actuar, producir y probablemente responder mensajes que podrían haberse resuelto con un “ok”, era momento de bajar un cambio. Y para hacerlo eligió París, porque evidentemente descansar en el sillón ya no tiene el prestigio internacional suficiente. El actor viajó junto a Rocío Pardo y Rufina, y convirtió la capital francesa en una combinación de paseo familiar, postal turística y álbum de recuerdos con fondo de edificios que parecen haber sido diseñados exclusivamente para Instagram.
El recorrido tuvo todos los elementos que exige la liturgia parisina: monumentos reconocibles, calles prolijas, bicicletas estacionadas y fachadas capaces de hacer sentir culpable a cualquier medianera argentina. Rocío y Rufina fueron registradas cruzando una esquina rodeada de edificios claros, una escena tan perfectamente europea que sólo faltaba una baguette pasando en bicicleta para completar el operativo.
También hubo escala gastronómica, porque ningún viaje a París está completo hasta que aparece un restaurante con toldo rojo y blanco, letras luminosas y mesas sobre la vereda. La familia aprovechó así los días posteriores a la competencia para caminar, comer y acumular fotografías con una eficiencia que cualquier oficina de turismo estaría dispuesta a incorporar a su próximo folleto institucional.
Entre paseos y descansos, Cabré mostró una faceta más tranquila, lejos del ritmo habitual entre escenarios, producciones y running. París hizo el resto: prestó sus calles, sus esquinas y su arquitectura para que unas vacaciones familiares parecieran, por momentos, una campaña publicitaria cuyo único mensaje era bastante simple: hay gente que para descansar cambia de país.