El rey Harald V de Noruega, de 89 años, falleció este viernes a las 6.35 en el Hospital Nacional de Oslo, donde permanecía internado desde hacía once días. Tras su muerte, el trono fue asumido por su hijo menor, Haakon Magnus, primero en la línea sucesoria.
“Con profundo pesar comunicamos que Su Majestad el rey Harald ha fallecido hoy. El rey Harald falleció plácidamente en el Rikshospitalet el viernes 28 de agosto, a las 06.35 horas”, informó la Casa Real de Noruega en un comunicado.
Poco después de conocerse la noticia, la bandera real del Palacio Real quedó a media asta, como señal de duelo por la muerte del monarca.
Harald V había ingresado al Hospital Nacional el pasado 17 de agosto debido a una anemia. Sin embargo, su estado de salud se agravó el jueves, cuando la enfermedad derivó en una infección en la sangre.
El duelo de Noruega
El primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, destacó el papel desempeñado por Harald V durante su reinado y afirmó que el monarca fue una figura que “demostró una fe inquebrantable en el pueblo noruego”.
“Nos ayudó a ver lo mejor de nosotros mismos y de los demás”, agregó el jefe del Gobierno, según declaraciones recogidas por la agencia NTB.
También expresó su pesar el presidente del Parlamento Noruego, Masud Gharahkhani, quien describió al país como una nación de luto tras el fallecimiento del monarca.
“Hemos perdido a nuestro querido rey y toda la nación está de luto”, señaló Gharahkhani en un comunicado citado por NTB.
Haakon VIII asumió el trono
Tras la muerte de Harald V, Haakon Magnus eligió el nombre de Haakon VIII para su reinado y decidió mantener el mismo lema utilizado por su padre: “Todo por Noruega”.
En su primer mensaje como jefe de Estado, la Casa Real difundió únicamente dos frases: “Su Majestad el Rey Haakon VIII” y “Todo por Noruega”, acompañadas por el retrato oficial del nuevo monarca.
La decisión fue comunicada después de una reunión extraordinaria entre el nuevo rey y el gabinete del Gobierno en la sede de la monarquía noruega.
Durante ese encuentro, Haakon VIII recibió en el Palacio Real el apoyo y las condolencias de los integrantes del Ejecutivo, quienes expresaron su pesar a la familia real por la muerte de Harald V.
“Nuestro más sentido pésame por el fallecimiento de Su Majestad Harald V. Somos un pueblo en luto. Somos una nación agradecida. Gracias por toda una vida de servicio. El rey ha fallecido. Larga vida al rey”, escribió Gahr Støre en el libro de condolencias abierto en el Palacio Real, según NTB.
Campanas y salvas de 21 disparos
Tras la reunión entre el nuevo monarca y el Gobierno, sonaron las campanas de las iglesias de todo el país como parte de los actos oficiales de duelo.
Las Fuerzas Armadas también rindieron homenaje al monarca fallecido con salvas de 21 disparos, realizadas desde distintos puntos de Noruega.
Entre los lugares desde donde se efectuaron los disparos estuvieron los cañones de la Fortaleza de Akershus, en Oslo, y la Base Naval Haakonsvern, ubicada en Bergen, en el oeste del país nórdico.
El rey Harald V de Noruega murió este viernes a los 89 años en el Hospital Nacional de Oslo, donde permanecía internado desde el 17 de agosto. Tras su fallecimiento, su hijo Haakon Magnus asumió el trono con el nombre de Haakon VIII y decidió conservar el lema “Todo por Noruega”. El país inició el duelo oficial con homenajes, campanas y salvas militares.
Harald V murió a los 89 años y Noruega cambió de rey en una mañana. A las 6.35, el Palacio Real tuvo que hacer algo que las monarquías conocen desde hace siglos: bajar una bandera y subir otra, como si el Estado también tuviera un procedimiento administrativo para cuando la historia decide cambiar de página.
El nuevo monarca será Haakon VIII y mantendrá el lema “Todo por Noruega”. Hubo reunión extraordinaria con el Gobierno, campanas en las iglesias y 21 disparos de las Fuerzas Armadas: cuando llega un rey nuevo, hasta el silencio parece tener que cumplir con horario y protocolo.
Harald había ingresado al hospital el 17 de agosto por una anemia y su estado se agravó el jueves debido a una infección en la sangre. Murió en el Rikshospitalet, mientras el país comenzaba a despedir a un monarca que las autoridades destacaron por su confianza en el pueblo noruego y por una vida dedicada al servicio.
El primer ministro Jonas Gahr Støre habló de una “fe inquebrantable en el pueblo noruego” y el presidente del Parlamento, Masud Gharahkhani, afirmó que toda la nación está de luto. Mientras tanto, Haakon recibió las condolencias del Ejecutivo y asumió una corona que, por tradición, viene con traje, protocolo y ninguna opción de poner el celular en modo avión y desaparecer un rato.
Noruega despide a Harald V. Haakon VIII ya está en funciones, el lema no cambia y las campanas ya hicieron lo suyo: cambia el rey, pero el cartel sigue en la puerta.