Los precios de los alimentos y bebidas acumularon una inflación del 1,2% hasta el 27 de agosto, mientras que el promedio de las últimas cuatro semanas alcanzó el 1,4%, luego de acelerarse 0,6 puntos porcentuales, de acuerdo con un informe privado elaborado por la consultora Labour, Capital & Growth (LCG).
El relevamiento se realiza semanalmente mediante web scraping y contempla unos 8.000 precios de alimentos y bebidas correspondientes a cinco supermercados. Para la elaboración del índice, la consultora utiliza ponderadores vinculados con la estructura del Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad de Buenos Aires.
En la última medición semanal, los precios se mantuvieron prácticamente estables, con una suba del 0,1%, después del incremento del 0,8% registrado en el relevamiento anterior.
En su informe, LCG señaló que “más de la mitad de la inflación promedio de las últimas cuatro semanas se explica por Panificados«. Luego agregaron que «Lácteos y Carnes explican el resto”.
Qué productos aumentaron y cuáles bajaron
Entre los rubros que registraron incrementos durante la semana se ubicó “Condimentos y otros productos alimenticios”, con una suba del 7,1%. Le siguió “Azúcar, miel, dulces y cacao”, con un avance del 4,3%.
También aumentaron “Bebidas e infusiones para consumir en el hogar”, con una variación del 2,3%, y “Comidas listas para llevar”, con un incremento del 0,4%.
En sentido contrario, seis categorías mostraron bajas durante la semana. “Aceites” cayó un 4,1%; “Productos de panificación, cereales y pastas”, un 1,5%; y “Verduras”, un 1,1%.
A su vez, “Frutas” retrocedió un 0,8%, mientras que “Productos lácteos y huevos” disminuyó un 0,7%. En el caso de “Carnes”, la variación fue marginalmente negativa.
LCG destacó que “las bajas en Panificados, Lácteos y Verduras compensaron las subas de algunos rubros con menor peso relativo. Carnes se mantuvo estable”.
EcoGo proyectó una inflación general del 1,5%
Por su parte, EcoGo indicó que durante la tercera semana del mes los precios de los alimentos consumidos dentro del hogar registraron una suba del 0,3%.
Según el relevamiento, la inflación de los alimentos dentro del hogar se proyecta en torno al 1,1%. Al incorporar la variación de los alimentos consumidos fuera del hogar, también del 1,1%, la inflación estimada para todo el rubro alimentos se ubica en el mismo nivel.
Al analizar la evolución general de precios, la consultora señaló que “con todas las categorías relevadas la inflación general se proyecta en torno al 1,5% mensual. El dato es todavía preliminar y está sujeto a modificaciones”.
La categoría Alimentos y bebidas mantuvo su tendencia de desaceleración por segunda semana consecutiva, al registrar una variación del 0,3%. Ese comportamiento llevó al índice general a ubicarse 0,1 puntos porcentuales por debajo de lo previsto durante la segunda semana de agosto.
Finalmente, la categoría de mayor incidencia durante el mes fue Bienes y servicios varios, impulsada por un incremento del 5,5% en cigarrillos, correspondiente a un ajuste bimensual habitual.
Los precios de alimentos y bebidas acumularon una suba del 1,2% hasta el 27 de agosto y mostraron una aceleración en las últimas cuatro semanas, con un promedio del 1,4%, según un relevamiento privado de LCG. Esta semana, sin embargo, la variación fue de apenas 0,1%. EcoGo, en tanto, proyectó una inflación general cercana al 1,5% mensual.
Los alimentos decidieron cerrar agosto con una estrategia digna de manual económico argentino: algunos subieron, otros bajaron y el promedio terminó haciendo equilibrio sobre una calculadora. Según LCG, la inflación acumulada del rubro llegó al 1,2% hasta el 27 de agosto, mientras que el promedio de las últimas cuatro semanas trepó al 1,4%. Es decir, la góndola no salió corriendo, pero tampoco parece particularmente interesada en quedarse quieta.
Esta semana la variación fue de apenas 0,1%, una pausa que podría interpretarse como serenidad si no fuera porque dentro del mismo universo los condimentos aumentaron 7,1% y los aceites bajaron 4,1%. El changuito, por lo tanto, se transformó en una suerte de cartera de inversiones: conviene diversificar, observar tendencias y, probablemente, evitar desarrollar vínculos emocionales con cualquier producto.
LCG explicó que “más de la mitad de la inflación promedio de las últimas cuatro semanas se explica por Panificados«. Luego agregaron que «Lácteos y Carnes explican el resto”. El pan, ese protagonista silencioso de desayunos, meriendas y discusiones familiares sobre quién dejó abierta la bolsa, terminó convertido también en variable macroeconómica.
EcoGo aportó otro capítulo al panorama: durante la tercera semana del mes, los alimentos consumidos dentro del hogar aumentaron 0,3%, mientras que su estimación preliminar ubicó la inflación general alrededor del 1,5% mensual. Así, agosto dejó una fotografía bastante argentina: el índice intentando desacelerar, algunos productos corriendo en dirección contraria y los consumidores descubriendo que comparar precios ya es prácticamente una disciplina de alto rendimiento.