La Justicia paraguaya condenó este lunes al exsenador argentino Edgardo Kueider a dos años de prisión con suspensión de la ejecución de la pena por intentar ingresar a Paraguay más de 200.000 dólares sin declarar. La decisión fue adoptada por el Tribunal Especializado en Delitos Económicos y Anticorrupción de Asunción.
La sentencia también alcanzó a su exsecretaria, Iara Guinsel, quien recibió una condena de un año y diez meses de prisión, igualmente con ejecución suspendida. Ambos fueron hallados culpables del delito de contrabando en grado de tentativa.
Continuarán con arresto domiciliario
El fallo fue dictado por el tribunal integrado por las juezas Elsa García y Adriana Planás, junto al juez Matías Garcete. Además de las condenas, los magistrados resolvieron que Kueider y Guinsel continúen bajo arresto domiciliario durante el tiempo restante de la pena.
Como ambos permanecen bajo esa medida cautelar desde su detención, el tiempo ya cumplido será descontado de la condena, por lo que solo restarían algunos meses para completar la sanción, conforme determine la Justicia paraguaya.
Cómo comenzó la causa
La investigación se inició el 4 de diciembre de 2024, cuando Kueider y Guinsel fueron detenidos en el paso fronterizo entre Foz do Iguaçu, en Brasil, y Ciudad del Este, en Paraguay.
De acuerdo con la investigación fiscal, ambos viajaban en una camioneta Chevrolet Trailblazer transportando más de 200.000 dólares en efectivo que no habían sido declarados ante las autoridades aduaneras paraguayas.
Durante el juicio, la Fiscalía sostuvo que se configuró el delito de contrabando en grado de tentativa y solicitó penas superiores a las finalmente impuestas. La defensa, en cambio, argumentó que el dinero no podía considerarse una mercancía y pidió la absolución.
También enfrenta causas en Argentina
Además del proceso en Paraguay, Kueider se encuentra procesado en Argentina por presunto lavado de activos en una investigación vinculada a la compra de seis departamentos y cocheras en un edificio de lujo de Asunción.
El exlegislador también afronta dos expedientes por supuesto enriquecimiento ilícito, mientras que la jueza federal Sandra Arroyo Salgado solicitó su extradición para que responda ante la Justicia argentina. Ese trámite ya fue autorizado por Paraguay, aunque todavía resta una definición sobre la competencia del caso.
Asimismo, la Cámara Federal de San Isidro rechazó recientemente un pedido de eximición de prisión, por lo que Kueider podría quedar detenido si regresa al país.
La Justicia paraguaya condenó al exsenador argentino Edgardo Kueider a dos años de prisión con ejecución suspendida por intentar ingresar a Paraguay más de 200.000 dólares sin declarar. La sentencia también alcanzó a su exsecretaria, Iara Guinsel, y ambos continuarán bajo arresto domiciliario mientras cumplen el tiempo restante de la pena.
Más de 200.000 dólares sin declarar. Una cifra que no entra en un formulario de Aduana ni pasa desapercibida en un control fronterizo. La Justicia paraguaya resolvió que eso alcanzó para condenar al exsenador Edgardo Kueider por contrabando en grado de tentativa.
Hay quienes cruzan la frontera con una conservadora, otros con un bolso de ropa y algunos con la esperanza de que nadie haga demasiadas preguntas. Esta vez el equipaje tenía un protagonismo propio, como si una camioneta quisiera competir con una caja fuerte y perder por exceso de confianza.
La condena llegó con ejecución suspendida y arresto domiciliario, una combinación que deja claro que el expediente sigue avanzando aunque el encierro tenga techo y paredes conocidas. La Fiscalía pretendía penas más altas; la defensa sostuvo que el dinero no debía ser considerado una mercancía. El tribunal tomó otro camino y dejó asentado que, para la causa, el problema no era solamente cuánto había, sino cómo intentó ingresar.
Mientras tanto, el capítulo paraguayo convive con una agenda judicial bastante más extensa del otro lado del río. Procesamientos por presunto lavado de activos, investigaciones por supuesto enriquecimiento ilícito y un pedido de extradición autorizado, aunque todavía pendiente de definiciones. El calendario judicial parece tener menos feriados que ventanillas abiertas.
Al final, los dólares terminaron haciendo un recorrido mucho más largo que el previsto. No llegaron como equipaje. Llegaron como prueba.