El Gobierno nacional modificó el régimen de envíos postales y comercio electrónico mediante el Decreto 604/2026, publicado el 17 de julio de 2026. La reforma cambia las condiciones aplicables a las compras realizadas en plataformas como Shein, Temu y Amazon, y también habilita un esquema sin límites de valor para las exportaciones comerciales efectuadas por vía postal.
El objetivo declarado de la normativa es simplificar los procedimientos de comercio exterior, eliminar restricciones estatales y facilitar la inserción de consumidores, pequeños productores y empresas argentinas en el mercado internacional.
Qué cambia para las compras en Shein, Temu y Amazon
El principal cambio para los consumidores es la unificación del tratamiento tributario entre los envíos ingresados mediante el correo oficial y aquellos gestionados por prestadores privados o couriers.
A partir de la entrada en vigencia del decreto, los envíos postales cuyo valor FOB no supere los u$s400 quedarán exentos del pago de derechos de importación y de la tasa de estadística. El beneficio podrá utilizarse hasta un máximo de cinco envíos por año y por persona.
Cuando una compra supere los u$s400 o el destinatario exceda el cupo anual de cinco operaciones, corresponderá aplicar los tributos previstos por el régimen general de importación.
Hasta la aprobación de esta reforma, el sistema del correo oficial contemplaba una franquicia de sólo u$s50 por envío y podía aplicar una alícuota unificada del 50%. El decreto elimina ese esquema y equipara sus condiciones con las que ya regían para los couriers privados.
«En cuanto a las compras, se iguala el tratamiento tributario de las realizadas por correo con el régimen courier. A partir de ahora, los envíos postales de hasta u$s400 tendrán la misma exención del derecho de importación y de la tasa de estadística que ya existía para el esquema de courier, con un límite de 5 envíos por persona por año. Si se supera ese monto o el cupo anual, se aplicarán los tributos del régimen general», explica Noelia Girardi, del estudio Lisicki, Litvin & Abelovich.
La especialista añadió: «En la práctica, las compras por correo pueden resultar más baratas que antes, porque antes muchas de ellas tributaban bajo un régimen menos beneficioso, incluso con una alícuota de 50% que ahora se deroga».
Para los consumidores que ya utilizaban empresas de courier, la modificación no implica necesariamente una reducción de costos, debido a que ese canal ya contaba con la franquicia de hasta u$s400.
«En cambio, para quienes ya utilizaban courier y gozaban del beneficio de hasta u$S400, el costo no cambia. El principal efecto es la unificación de ambos regímenes y una mayor previsibilidad para los consumidores», señala.
Menos trámites para recibir los paquetes
El decreto también introduce cambios operativos destinados a simplificar la liberación de la mercadería. El operador postal quedará autorizado para actuar en representación del destinatario ante el servicio aduanero, salvo que el usuario manifieste expresamente lo contrario antes del ingreso del envío al país.
De esta manera, el destinatario no deberá presentarse personalmente para completar el trámite en todos los casos. No obstante, el servicio aduanero conservará la facultad de controlar, abrir y verificar los paquetes cuando lo considere pertinente, en presencia del interesado o del personal del operador postal.
Tanto el operador como el destinatario serán considerados responsables de las obligaciones tributarias correspondientes, de acuerdo con la legislación vigente.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), organismo dependiente del Ministerio de Economía, será la encargada de dictar las normas complementarias y definir los procedimientos necesarios para la aplicación del nuevo sistema.
Exportaciones postales sin límite de valor
La reforma también establece que las exportaciones con finalidad comercial realizadas por vía postal no estarán sujetas a límites de valor. La medida apunta especialmente a pequeños productores, pymes y vendedores que operan mediante plataformas de comercio electrónico y no utilizan habitualmente los mecanismos tradicionales del comercio exterior.
«Lo que busca la norma es facilitar las ventas al exterior, especialmente para pymes y operaciones de comercio electrónico», indica Noelia Girardi, del estudio Lisicki, Litvin & Abelovich.
La eliminación de los topes permitirá que los vendedores puedan despachar productos al exterior mediante servicios postales sin quedar condicionados por un valor máximo de operación. El decreto busca ofrecer una alternativa simplificada para quienes comercializan bienes a través de plataformas como Mercado Libre y otros canales digitales.
En el caso de exportaciones sin finalidad comercial, como ayudas familiares u obsequios, se mantendrá la exención de los tributos que gravan la exportación para consumo, con excepción de las tasas retributivas de servicios. Para acceder al beneficio, el valor acumulado no podrá superar los u$s5.000 por mes y por remitente.
La normativa se fundamenta en los compromisos asumidos por la Argentina ante la Unión Postal Universal, creada mediante el Tratado de Berna de 1874, y en las disposiciones del Código Aduanero. También se vincula con los lineamientos de desregulación establecidos por el Decreto 70/23.
El texto oficial señala que existía una «histórica ausencia de reglamentación específica» para las exportaciones comerciales por vía postal, situación que dificultaba el acceso de pequeños productores y operadores de comercio electrónico a los mercados internacionales.
Las disposiciones del Decreto 604/2026 entraron en vigencia el mismo día de su publicación. Su aplicación efectiva dependerá de las normas operativas que dicte ARCA para instrumentar los nuevos controles, exenciones y procedimientos aduaneros.
El Gobierno modificó desde el 17 de julio de 2026 el régimen de envíos postales mediante el Decreto 604/2026. La norma equipara los beneficios tributarios del correo oficial y los couriers, amplía a u$s400 la exención para compras internacionales y mantiene un máximo de cinco envíos anuales por persona. Además, elimina los límites de valor para exportaciones comerciales por vía postal.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Hasta u$s400 por envío y cinco compras al año sin derechos de importación ni tasa de estadística. El Estado decidió que comprar una prenda en Shein o un accesorio en Temu no debería requerir la preparación financiera de una mudanza internacional.
El decreto iguala las reglas del correo oficial y los couriers privados, porque hasta ahora el consumidor podía pedir el mismo producto, pagar el mismo precio y recibir una cuenta tributaria distinta según la puerta por la que entrara el paquete. Era una especie de ruleta aduanera: la caja llegaba desde China, pero la sorpresa era completamente argentina.
El antiguo esquema postal contemplaba una franquicia de apenas u$s50 y podía aplicar una alícuota unificada del 50%. Es decir, el sistema observaba una compra modesta y la trataba con la solemnidad reservada para la importación de una turbina industrial.
Con la nueva norma, los envíos postales de hasta u$s400 tendrán el mismo beneficio que ya regía para los couriers, aunque el calendario conserva memoria: sólo podrán utilizarse cinco veces por persona durante el año. A partir del sexto paquete, la Aduana vuelve a recordar que también tiene sentimientos.
Para quienes ya compraban mediante courier, el costo no cambia. La diferencia está en el correo oficial, que abandona un régimen menos favorable y se incorpora a un sistema común, más previsible y con menos casilleros diseñados por alguien que claramente disfrutaba de los formularios.
La reforma también autoriza al operador postal a representar automáticamente al destinatario ante la Aduana, salvo oposición expresa. El paquete podrá hacer el trámite sin convocar al comprador a protagonizar su propia versión de una expedición administrativa.
La promesa oficial es simplificar el comercio electrónico, reducir barreras y ofrecer igualdad de trato entre canales. Cinco compras, u$s400 y una esperanza renovada: que el seguimiento diga “en distribución” y no “retenido para contemplación burocrática”.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El Gobierno nacional modificó el régimen de envíos postales y comercio electrónico mediante el Decreto 604/2026, publicado el 17 de julio de 2026. La reforma cambia las condiciones aplicables a las compras realizadas en plataformas como Shein, Temu y Amazon, y también habilita un esquema sin límites de valor para las exportaciones comerciales efectuadas por vía postal.
El objetivo declarado de la normativa es simplificar los procedimientos de comercio exterior, eliminar restricciones estatales y facilitar la inserción de consumidores, pequeños productores y empresas argentinas en el mercado internacional.
Qué cambia para las compras en Shein, Temu y Amazon
El principal cambio para los consumidores es la unificación del tratamiento tributario entre los envíos ingresados mediante el correo oficial y aquellos gestionados por prestadores privados o couriers.
A partir de la entrada en vigencia del decreto, los envíos postales cuyo valor FOB no supere los u$s400 quedarán exentos del pago de derechos de importación y de la tasa de estadística. El beneficio podrá utilizarse hasta un máximo de cinco envíos por año y por persona.
Cuando una compra supere los u$s400 o el destinatario exceda el cupo anual de cinco operaciones, corresponderá aplicar los tributos previstos por el régimen general de importación.
Hasta la aprobación de esta reforma, el sistema del correo oficial contemplaba una franquicia de sólo u$s50 por envío y podía aplicar una alícuota unificada del 50%. El decreto elimina ese esquema y equipara sus condiciones con las que ya regían para los couriers privados.
«En cuanto a las compras, se iguala el tratamiento tributario de las realizadas por correo con el régimen courier. A partir de ahora, los envíos postales de hasta u$s400 tendrán la misma exención del derecho de importación y de la tasa de estadística que ya existía para el esquema de courier, con un límite de 5 envíos por persona por año. Si se supera ese monto o el cupo anual, se aplicarán los tributos del régimen general», explica Noelia Girardi, del estudio Lisicki, Litvin & Abelovich.
La especialista añadió: «En la práctica, las compras por correo pueden resultar más baratas que antes, porque antes muchas de ellas tributaban bajo un régimen menos beneficioso, incluso con una alícuota de 50% que ahora se deroga».
Para los consumidores que ya utilizaban empresas de courier, la modificación no implica necesariamente una reducción de costos, debido a que ese canal ya contaba con la franquicia de hasta u$s400.
«En cambio, para quienes ya utilizaban courier y gozaban del beneficio de hasta u$S400, el costo no cambia. El principal efecto es la unificación de ambos regímenes y una mayor previsibilidad para los consumidores», señala.
Menos trámites para recibir los paquetes
El decreto también introduce cambios operativos destinados a simplificar la liberación de la mercadería. El operador postal quedará autorizado para actuar en representación del destinatario ante el servicio aduanero, salvo que el usuario manifieste expresamente lo contrario antes del ingreso del envío al país.
De esta manera, el destinatario no deberá presentarse personalmente para completar el trámite en todos los casos. No obstante, el servicio aduanero conservará la facultad de controlar, abrir y verificar los paquetes cuando lo considere pertinente, en presencia del interesado o del personal del operador postal.
Tanto el operador como el destinatario serán considerados responsables de las obligaciones tributarias correspondientes, de acuerdo con la legislación vigente.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), organismo dependiente del Ministerio de Economía, será la encargada de dictar las normas complementarias y definir los procedimientos necesarios para la aplicación del nuevo sistema.
Exportaciones postales sin límite de valor
La reforma también establece que las exportaciones con finalidad comercial realizadas por vía postal no estarán sujetas a límites de valor. La medida apunta especialmente a pequeños productores, pymes y vendedores que operan mediante plataformas de comercio electrónico y no utilizan habitualmente los mecanismos tradicionales del comercio exterior.
«Lo que busca la norma es facilitar las ventas al exterior, especialmente para pymes y operaciones de comercio electrónico», indica Noelia Girardi, del estudio Lisicki, Litvin & Abelovich.
La eliminación de los topes permitirá que los vendedores puedan despachar productos al exterior mediante servicios postales sin quedar condicionados por un valor máximo de operación. El decreto busca ofrecer una alternativa simplificada para quienes comercializan bienes a través de plataformas como Mercado Libre y otros canales digitales.
En el caso de exportaciones sin finalidad comercial, como ayudas familiares u obsequios, se mantendrá la exención de los tributos que gravan la exportación para consumo, con excepción de las tasas retributivas de servicios. Para acceder al beneficio, el valor acumulado no podrá superar los u$s5.000 por mes y por remitente.
La normativa se fundamenta en los compromisos asumidos por la Argentina ante la Unión Postal Universal, creada mediante el Tratado de Berna de 1874, y en las disposiciones del Código Aduanero. También se vincula con los lineamientos de desregulación establecidos por el Decreto 70/23.
El texto oficial señala que existía una «histórica ausencia de reglamentación específica» para las exportaciones comerciales por vía postal, situación que dificultaba el acceso de pequeños productores y operadores de comercio electrónico a los mercados internacionales.
Las disposiciones del Decreto 604/2026 entraron en vigencia el mismo día de su publicación. Su aplicación efectiva dependerá de las normas operativas que dicte ARCA para instrumentar los nuevos controles, exenciones y procedimientos aduaneros.
El Gobierno modificó desde el 17 de julio de 2026 el régimen de envíos postales mediante el Decreto 604/2026. La norma equipara los beneficios tributarios del correo oficial y los couriers, amplía a u$s400 la exención para compras internacionales y mantiene un máximo de cinco envíos anuales por persona. Además, elimina los límites de valor para exportaciones comerciales por vía postal.
Hasta u$s400 por envío y cinco compras al año sin derechos de importación ni tasa de estadística. El Estado decidió que comprar una prenda en Shein o un accesorio en Temu no debería requerir la preparación financiera de una mudanza internacional.
El decreto iguala las reglas del correo oficial y los couriers privados, porque hasta ahora el consumidor podía pedir el mismo producto, pagar el mismo precio y recibir una cuenta tributaria distinta según la puerta por la que entrara el paquete. Era una especie de ruleta aduanera: la caja llegaba desde China, pero la sorpresa era completamente argentina.
El antiguo esquema postal contemplaba una franquicia de apenas u$s50 y podía aplicar una alícuota unificada del 50%. Es decir, el sistema observaba una compra modesta y la trataba con la solemnidad reservada para la importación de una turbina industrial.
Con la nueva norma, los envíos postales de hasta u$s400 tendrán el mismo beneficio que ya regía para los couriers, aunque el calendario conserva memoria: sólo podrán utilizarse cinco veces por persona durante el año. A partir del sexto paquete, la Aduana vuelve a recordar que también tiene sentimientos.
Para quienes ya compraban mediante courier, el costo no cambia. La diferencia está en el correo oficial, que abandona un régimen menos favorable y se incorpora a un sistema común, más previsible y con menos casilleros diseñados por alguien que claramente disfrutaba de los formularios.
La reforma también autoriza al operador postal a representar automáticamente al destinatario ante la Aduana, salvo oposición expresa. El paquete podrá hacer el trámite sin convocar al comprador a protagonizar su propia versión de una expedición administrativa.
La promesa oficial es simplificar el comercio electrónico, reducir barreras y ofrecer igualdad de trato entre canales. Cinco compras, u$s400 y una esperanza renovada: que el seguimiento diga “en distribución” y no “retenido para contemplación burocrática”.