Estados Unidos confirmó un nuevo contrato por casi 400 millones de dólares destinado al programa de misiles aire-aire AIM-120 AMRAAM, un acuerdo que incluye a la Argentina entre los países que incorporarán este sistema de armamento para sus aeronaves F-16. La novedad se conoce mientras la Fuerza Aérea Argentina continúa avanzando en la incorporación de estos cazas y en la capacitación de sus tripulaciones.
Contrato para el programa AMRAAM
El contrato fue adjudicado a Raytheon y contempla desembolsos por u$s398.691.358. El acuerdo reúne a distintos países que mantienen pedidos firmes de misiles de la familia AMRAAM, entre ellos la Argentina.
De acuerdo con la información difundida por el Departamento de Defensa de Estados Unidos, la compañía «… ha recibido un contrato indefinido por un valor de u$s398.691.358 bajo la modalidad de costo reembolsable más honorarios fijos (cost-plus-fixed-fee) y reembolso de costos, destinado al programa de misiles aire-aire de alcance medio avanzado (AMRAAM)».
Asimismo, se precisó que «El contrato contempla actividades de revisión de requisitos del sistema para las variantes D4/C9 y revisiones preliminares de diseño, incluyendo la validación del diseño y de los procesos de fabricación». El programa involucra a Emiratos Árabes Unidos, Argentina, Australia, Bélgica, Bulgaria, Canadá, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Alemania, Hungría, Israel, Italia, Japón, Corea del Sur, Kuwait, Lituania, Marruecos, Países Bajos, Noruega, Perú, Polonia, Rumania, Singapur, España, Arabia Saudita, Suecia, Suiza, Turquía, Taiwán y el Reino Unido.
La participación estadounidense en el proceso de reequipamiento de la Fuerza Aérea Argentina ya había quedado reflejada a fines de octubre de 2024, cuando el Departamento de Estado autorizó un paquete de armamento para complementar el Sistema de Armas F-16AM/BM adquirido por el país.
Ese paquete incluía 36 misiles aire-aire BVR AIM-120C-8 AMRAAM. En el segmento aire-tierra también contempla la provisión de 102 bombas de propósito general MK-82 de 500 libras, 50 bombas guiadas por láser GBU-12 Paveway II y 102 espoletas programables FMU-152A/B.
Se acelera la llegada de nuevos F-16
Según asesores y voceros del oficialismo, el Gobierno prevé incorporar durante septiembre los seis aviones F-16 previstos para este año, adelantando en aproximadamente un trimestre el cronograma de entregas originalmente acordado con Dinamarca.
La posibilidad de anticipar el arribo de las aeronaves comenzó a negociarse durante el primer tramo de 2026. De acuerdo con versiones difundidas por portavoces alineados con el oficialismo, la decisión también estaría vinculada al ritmo de adaptación que muestran los pilotos argentinos durante el entrenamiento con Top Aces.
Las seis aeronaves que llegarán al país utilizarán inicialmente el Área Material Río Cuarto como base de operaciones, mientras continúa la ampliación de las instalaciones militares de Tandil, donde posteriormente serán trasladadas.
Entrenamiento de las tripulaciones
En paralelo al proceso de incorporación de los cazas, los pilotos argentinos completaron recientemente sus primeros vuelos en solitario, un nuevo paso dentro del programa de formación.
Las actividades cuentan con la asistencia de Top Aces, la empresa canadiense encargada del entrenamiento de las tripulaciones argentinas, en el marco del contrato suscripto para acompañar la incorporación del nuevo sistema de armas.
El Gobierno de Estados Unidos confirmó un contrato por casi 400 millones de dólares para avanzar con el programa de misiles AIM-120 AMRAAM, que incluye a la Argentina entre los países beneficiarios. La iniciativa acompaña el proceso de incorporación de los cazas F-16 a la Fuerza Aérea Argentina, mientras continúan los entrenamientos de los pilotos y se acelera el cronograma de llegada de nuevas aeronaves.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Casi 400 millones de dólares en un contrato para misiles aire-aire. El dato entra primero que cualquier discurso y deja claro que los F-16 no llegan solamente con pintura nueva y manual de instrucciones.
Un caza sin armamento es como comprar una camioneta 4×4 para estacionarla frente al kiosco. Se puede admirar desde la vereda, pero el negocio siempre estuvo en lo que lleva adentro. En este caso, la lista incluye misiles de alcance medio avanzado, bombas guiadas y todo un paquete que hace que el avión deje de ser una promesa para convertirse en un sistema de armas completo.
Estados Unidos vuelve a ocupar el centro de la escena. Primero intervino para facilitar la adquisición de las aeronaves y ahora aparece con un contrato que también incorpora a la Argentina dentro de un programa internacional compartido con decenas de países. La geopolítica tiene esas costumbres: mientras algunos discuten comunicados, otros firman órdenes de compra con varios ceros.
Al mismo tiempo, los pilotos argentinos siguen acumulando horas de entrenamiento y ya comenzaron a realizar vuelos en soledad. La adaptación avanza más rápido de lo previsto y eso también empuja los tiempos de entrega de los aviones. Cuando la planificación acelera, los cronogramas oficiales dejan de ser esas promesas que suelen viajar más lento que un trámite administrativo.
El desembarco de nuevos F-16 previsto para septiembre también alimenta una imagen que el Gobierno busca consolidar: la de una modernización militar que combina infraestructura, capacitación y armamento. Después vendrán las fotos oficiales, los discursos y las recorridas de rigor. Los misiles, en cambio, no necesitan conferencia de prensa para recordar para qué fueron comprados.
Hay contratos que pesan más que los comunicados. Este viaja a velocidad supersónica.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Estados Unidos confirmó un nuevo contrato por casi 400 millones de dólares destinado al programa de misiles aire-aire AIM-120 AMRAAM, un acuerdo que incluye a la Argentina entre los países que incorporarán este sistema de armamento para sus aeronaves F-16. La novedad se conoce mientras la Fuerza Aérea Argentina continúa avanzando en la incorporación de estos cazas y en la capacitación de sus tripulaciones.
Contrato para el programa AMRAAM
El contrato fue adjudicado a Raytheon y contempla desembolsos por u$s398.691.358. El acuerdo reúne a distintos países que mantienen pedidos firmes de misiles de la familia AMRAAM, entre ellos la Argentina.
De acuerdo con la información difundida por el Departamento de Defensa de Estados Unidos, la compañía «… ha recibido un contrato indefinido por un valor de u$s398.691.358 bajo la modalidad de costo reembolsable más honorarios fijos (cost-plus-fixed-fee) y reembolso de costos, destinado al programa de misiles aire-aire de alcance medio avanzado (AMRAAM)».
Asimismo, se precisó que «El contrato contempla actividades de revisión de requisitos del sistema para las variantes D4/C9 y revisiones preliminares de diseño, incluyendo la validación del diseño y de los procesos de fabricación». El programa involucra a Emiratos Árabes Unidos, Argentina, Australia, Bélgica, Bulgaria, Canadá, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Alemania, Hungría, Israel, Italia, Japón, Corea del Sur, Kuwait, Lituania, Marruecos, Países Bajos, Noruega, Perú, Polonia, Rumania, Singapur, España, Arabia Saudita, Suecia, Suiza, Turquía, Taiwán y el Reino Unido.
La participación estadounidense en el proceso de reequipamiento de la Fuerza Aérea Argentina ya había quedado reflejada a fines de octubre de 2024, cuando el Departamento de Estado autorizó un paquete de armamento para complementar el Sistema de Armas F-16AM/BM adquirido por el país.
Ese paquete incluía 36 misiles aire-aire BVR AIM-120C-8 AMRAAM. En el segmento aire-tierra también contempla la provisión de 102 bombas de propósito general MK-82 de 500 libras, 50 bombas guiadas por láser GBU-12 Paveway II y 102 espoletas programables FMU-152A/B.
Se acelera la llegada de nuevos F-16
Según asesores y voceros del oficialismo, el Gobierno prevé incorporar durante septiembre los seis aviones F-16 previstos para este año, adelantando en aproximadamente un trimestre el cronograma de entregas originalmente acordado con Dinamarca.
La posibilidad de anticipar el arribo de las aeronaves comenzó a negociarse durante el primer tramo de 2026. De acuerdo con versiones difundidas por portavoces alineados con el oficialismo, la decisión también estaría vinculada al ritmo de adaptación que muestran los pilotos argentinos durante el entrenamiento con Top Aces.
Las seis aeronaves que llegarán al país utilizarán inicialmente el Área Material Río Cuarto como base de operaciones, mientras continúa la ampliación de las instalaciones militares de Tandil, donde posteriormente serán trasladadas.
Entrenamiento de las tripulaciones
En paralelo al proceso de incorporación de los cazas, los pilotos argentinos completaron recientemente sus primeros vuelos en solitario, un nuevo paso dentro del programa de formación.
Las actividades cuentan con la asistencia de Top Aces, la empresa canadiense encargada del entrenamiento de las tripulaciones argentinas, en el marco del contrato suscripto para acompañar la incorporación del nuevo sistema de armas.
El Gobierno de Estados Unidos confirmó un contrato por casi 400 millones de dólares para avanzar con el programa de misiles AIM-120 AMRAAM, que incluye a la Argentina entre los países beneficiarios. La iniciativa acompaña el proceso de incorporación de los cazas F-16 a la Fuerza Aérea Argentina, mientras continúan los entrenamientos de los pilotos y se acelera el cronograma de llegada de nuevas aeronaves.
Casi 400 millones de dólares en un contrato para misiles aire-aire. El dato entra primero que cualquier discurso y deja claro que los F-16 no llegan solamente con pintura nueva y manual de instrucciones.
Un caza sin armamento es como comprar una camioneta 4×4 para estacionarla frente al kiosco. Se puede admirar desde la vereda, pero el negocio siempre estuvo en lo que lleva adentro. En este caso, la lista incluye misiles de alcance medio avanzado, bombas guiadas y todo un paquete que hace que el avión deje de ser una promesa para convertirse en un sistema de armas completo.
Estados Unidos vuelve a ocupar el centro de la escena. Primero intervino para facilitar la adquisición de las aeronaves y ahora aparece con un contrato que también incorpora a la Argentina dentro de un programa internacional compartido con decenas de países. La geopolítica tiene esas costumbres: mientras algunos discuten comunicados, otros firman órdenes de compra con varios ceros.
Al mismo tiempo, los pilotos argentinos siguen acumulando horas de entrenamiento y ya comenzaron a realizar vuelos en soledad. La adaptación avanza más rápido de lo previsto y eso también empuja los tiempos de entrega de los aviones. Cuando la planificación acelera, los cronogramas oficiales dejan de ser esas promesas que suelen viajar más lento que un trámite administrativo.
El desembarco de nuevos F-16 previsto para septiembre también alimenta una imagen que el Gobierno busca consolidar: la de una modernización militar que combina infraestructura, capacitación y armamento. Después vendrán las fotos oficiales, los discursos y las recorridas de rigor. Los misiles, en cambio, no necesitan conferencia de prensa para recordar para qué fueron comprados.
Hay contratos que pesan más que los comunicados. Este viaja a velocidad supersónica.