El Gobierno de Mendoza avanza con una licitación para adquirir 1.200 nuevas cámaras de seguridad, con el objetivo de renovar parte del actual sistema de videovigilancia, ampliar la cobertura en sectores considerados estratégicos e incorporar herramientas vinculadas con la inteligencia artificial y la generación automática de alertas.
En el proceso compiten ocho empresas por la adjudicación del equipamiento y desde el Poder Ejecutivo provincial esperan que la instalación pueda concretarse “antes de fin de año”.
Actualmente, Mendoza cuenta con unas 3.000 cámaras distribuidas en la provincia. A ese sistema se suman alrededor de 400 dispositivos instalados por municipios, junto con cerca de 100 cámaras pertenecientes a privados que fueron integradas mediante convenios y se encuentran dentro del sistema de monitoreo del CEO 911.
Más tecnología e inteligencia artificial
El subsecretario de Tecnología Aplicada a la Seguridad del Ministerio de Seguridad, Leandro Biskupovich, explicó que uno de los principales objetivos de la compra será reemplazar equipamiento antiguo u obsoleto y mejorar la capacidad para analizar las imágenes obtenidas.
Dentro de las 3.000 cámaras actualmente instaladas conviven diferentes tecnologías. Entre ellas se encuentran aproximadamente 250 dispositivos con reconocimiento automático de patentes y cerca de 200 con reconocimiento facial.
Parte de los equipos existentes ya no cuenta con las prestaciones necesarias para el actual esquema de seguridad. En determinados casos, la calidad de imagen resulta insuficiente tanto para tareas preventivas como para utilizar las grabaciones como evidencia ante la Justicia.
“Por ahí, la imagen que nos estaba dando no nos estaba sirviendo tanto, principalmente para aportar a la Justicia, pero también para trabajar con la nueva ley de flagrancia”, señaló.
La intención es que los nuevos dispositivos permitan obtener imágenes de mayor calidad y, al mismo tiempo, sumar herramientas automáticas para el análisis de determinadas situaciones.
La licitación contempla 800 cámaras exteriores PTZ, con capacidad de giro, inclinación y zoom, y otras 400 cámaras exteriores fijas tipo Bullet. El proceso incluye diferentes propuestas tecnológicas y económicas presentadas por las empresas participantes.
Parte de las cámaras reemplazará equipos existentes
Las 1.200 unidades no estarán destinadas únicamente a nuevos puntos de vigilancia. Una porción importante será utilizada para sustituir dispositivos que actualmente se encuentran instalados pero que quedaron desactualizados.
“En primera medida se va a reemplazar todo lo que no tenga capacidad”, explicó el funcionario.
En paralelo, Seguridad proyecta utilizar parte del nuevo equipamiento para ampliar la cobertura en zonas consideradas estratégicas. También continuará la coordinación con los municipios para evitar una superposición innecesaria entre dispositivos.
“Cada uno de ellos, cuando ha avanzado en sus planes de centro de monitoreo o incorporación de cámaras, lo ha hecho en conjunto con nosotros para distribuirnos zonas o esquinas”, explicó.
Otro de los objetivos centrales es incorporar analíticas capaces de identificar determinadas situaciones y generar alertas automáticamente, reduciendo la dependencia exclusiva de operadores que deben observar permanentemente las imágenes.
“Nosotros lo que apuntamos con estas 1.200 es que, con todas las cámaras, podamos tener esa capacidad de tener analíticas de tipo predictivas”, señaló.
Biskupovich mencionó como ejemplos un giro en U o un cruce indebido realizado por un vehículo. Aclaró que la finalidad no necesariamente será sancionar esas conductas, sino utilizarlas como posibles indicadores para advertir a los operadores y evaluar una intervención.
La automatización también permitiría incorporar las nuevas cámaras sin necesidad de aumentar en la misma proporción la cantidad de personas destinadas a los centros de monitoreo.
Reconocimiento facial y lectura automática de patentes
Mendoza ya dispone de aproximadamente 250 cámaras con reconocimiento automático de patentes y cerca de 200 dispositivos equipados con reconocimiento facial.
“Ese tipo de analíticas son las que nosotros buscamos incorporar y complementar todo lo que son las las alertas que recibimos por vehículos buscados, por rostros buscados por la Justicia, que, obviamente, ya cuando suena una de esas es porque, efectivamente, alguien con algún alguna medida pendiente ha pasado por por debajo de alguna cámara”, comentó el funcionario.
Con la compra de los 1.200 equipos, el Gobierno provincial busca avanzar hacia un sistema de videovigilancia con mayor calidad de imagen, integración tecnológica y capacidad de generar alertas automáticas, además de extender la cobertura en puntos considerados estratégicos de Mendoza.
El Gobierno de Mendoza avanza con una licitación para adquirir 1.200 cámaras de seguridad destinadas a modernizar y ampliar el sistema provincial de videovigilancia. El equipamiento incorporará herramientas de inteligencia artificial y alertas automáticas, mientras una parte reemplazará dispositivos obsoletos. Ocho empresas compiten en el proceso y la instalación está prevista antes de fin de año.
Mendoza prepara una renovación tecnológica de su sistema de vigilancia con 1.200 nuevas cámaras, porque aparentemente ya no alcanza con que una cámara observe: ahora también debe interpretar lo que ocurre, detectar comportamientos y avisarle al operador antes de que este complete su tercera hora consecutiva mirando veinte pantallas. El objetivo es incorporar inteligencia artificial y automatizar alertas, transformando al CEO 911 en algo cada vez más parecido a una sala de control de ciencia ficción, aunque todavía con expedientes, licitaciones y presupuesto público.
La provincia ya tiene unas 3.000 cámaras instaladas, además de equipos incorporados por municipios y privados. Sin embargo, parte del parque tecnológico envejeció hasta alcanzar esa etapa inevitable en la vida de cualquier dispositivo electrónico: sigue funcionando, pero la imagen comienza a parecer filmada durante una expedición arqueológica. Algunas cámaras ya no ofrecen la definición necesaria para tareas preventivas ni para aportar pruebas con suficiente claridad a la Justicia.
Las nuevas unidades prometen bastante más. Habrá cámaras capaces de girar, inclinarse y hacer zoom, otras fijas y sistemas preparados para incorporar analíticas automáticas. Un giro en U, un vehículo realizando una maniobra determinada o la aparición de una patente buscada podrían generar alertas sin depender exclusivamente de que un operador estuviera contemplando exactamente esa pantalla en exactamente ese segundo. El ojo humano, después de todo, conserva varias virtudes, pero observar simultáneamente miles de cámaras todavía no figura entre ellas.
La intención oficial es que la tecnología permita ampliar la capacidad de vigilancia sin multiplicar operadores al mismo ritmo que los dispositivos. Si todo sale según lo previsto, antes de fin de año Mendoza tendrá una red con más capacidad de análisis, mejores imágenes y cámaras bastante más atentas que muchos espectadores después de cinco horas de transmisión continua.