El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, fue designado como candidato presidencial de Nuevas Ideas (NI) para competir por un tercer mandato consecutivo en las elecciones previstas para 2027, luego de imponerse en las elecciones primarias realizadas el domingo. La postulación se produce tras la reforma constitucional que habilitó la reelección indefinida.
Los resultados fueron publicados este lunes por el partido oficialista, que difundió en su sitio web el listado de los «ganadores, según el total de votos escrutados ordenados de mayor a menor». En la publicación aparece la fotografía de Bukele, de 44 años, identificada con la leyenda «presidente», aunque no se informó el porcentaje de votos obtenido ni si existieron otros aspirantes en la interna.
El siguiente paso rumbo a las elecciones
El mandatario, que ya cumple su segundo período consecutivo al frente del Ejecutivo, no realizó declaraciones sobre el resultado de las primarias. De acuerdo con el calendario electoral, deberá inscribir formalmente su candidatura ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE) antes del 19 de noviembre de 2026 para participar de los comicios presidenciales.
La reforma que habilitó un nuevo mandato
La posibilidad de buscar una nueva reelección quedó habilitada en julio de 2025, cuando el Congreso, controlado por Nuevas Ideas, aprobó una reforma constitucional que eliminó el límite de mandatos consecutivos. La oposición calificó esa modificación como una «muerte de la democracia».
Las críticas ya habían comenzado en 2024, cuando Bukele obtuvo un segundo mandato pese a que la reelección inmediata estaba prohibida por la Constitución, tras un fallo judicial emitido por magistrados considerados cercanos al oficialismo.
La reforma constitucional también extendió el período presidencial de cinco a seis años y eliminó la segunda vuelta electoral, cambios aprobados mediante un trámite legislativo acelerado.
Alta popularidad y cuestionamientos internacionales
Diversas encuestas ubican a Bukele entre los presidentes con mayor nivel de aprobación en la región, principalmente por la reducción de la violencia y la ofensiva contra las pandillas Mara Salvatrucha y Barrio 18, organizaciones declaradas terroristas por Estados Unidos.
Sin embargo, organizaciones internacionales de derechos humanos sostienen que el estado de excepción vigente desde 2022 permitió avanzar contra las estructuras criminales, pero también generó denuncias por presuntas violaciones de derechos humanos y restricciones a las libertades civiles. A ese escenario se suman crecientes demandas de la población vinculadas con la situación económica del país.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, fue elegido como candidato presidencial de Nuevas Ideas tras las elecciones primarias celebradas el 12 de julio. El mandatario buscará un tercer mandato consecutivo en los comicios de 2027, luego de la reforma constitucional que habilitó la reelección indefinida y modificó el sistema electoral del país.
Tercer mandato, seis años más y sin balotaje. Si la Constitución fuera una aplicación del celular, ya iría por varias actualizaciones que cambiaron las funciones sin que el usuario terminara de leer los términos y condiciones.
Las primarias de Nuevas Ideas dejaron un ganador anunciado: Nayib Bukele. El porcentaje de votos quedó guardado bajo siete llaves, pero la foto del presidente apareció primero en la página oficial, como cuando el supermercado ya decidió quién gana el sorteo antes de imprimir los cupones.
El camino quedó allanado después de la reforma constitucional aprobada en 2025 por un Congreso dominado por el oficialismo. No sólo desapareció el límite de reelecciones consecutivas, también se extendió el mandato presidencial de cinco a seis años y se eliminó la segunda vuelta. La Constitución pasó de ser un reglamento a parecer esas promociones que cambian justo cuando llegás a la caja.
Mientras tanto, Bukele conserva niveles de popularidad muy altos gracias a la fuerte reducción de la violencia y al combate contra las pandillas, una política que cambió la realidad de seguridad del país. Al mismo tiempo, organismos internacionales mantienen cuestionamientos por las denuncias de violaciones a los derechos humanos y restricciones a las libertades bajo el estado de excepción vigente desde 2022.
Ahora resta el trámite formal ante el Tribunal Supremo Electoral para oficializar la candidatura antes de noviembre. Porque cuando el calendario electoral todavía marca varias estaciones, la campaña ya parece viajar con el pasaje emitido. El resto mira el tablero esperando que aparezca algún horario distinto.