Un borrador de proyecto de ley de 144 páginas, elaborado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, comenzó a circular mientras la atención pública estaba centrada en la final del Mundial 2026. El texto aún no fue presentado formalmente en el Congreso, pero su existencia fue confirmada por fuentes oficiales.
La iniciativa impulsada por la cartera que conduce Federico Sturzenegger propone modificar o derogar una amplia cantidad de normas para profundizar la desregulación de distintos sectores de la economía.
Cambios en el corretaje inmobiliario
Uno de los principales puntos del proyecto elimina la obligación de contar con el título universitario de Martillero y Corredor Público para ejercer como corredor inmobiliario. De aprobarse, únicamente se requerirá ser mayor de edad y contar con título secundario.
Además, la propuesta prohíbe establecer aranceles mínimos, máximos o sugeridos para la actividad, dejando que las comisiones sean acordadas libremente entre las partes. También contempla la creación de plataformas digitales para validar y legalizar operaciones inmobiliarias.
Desregulación del mercado del GLP
El proyecto plantea la derogación de la Ley N° 26.020, que regula el mercado del Gas Licuado de Petróleo (GLP), utilizado en garrafas y cilindros.
La iniciativa elimina las regulaciones sobre precios, volúmenes, márgenes de rentabilidad y condiciones comerciales, por lo que los valores pasarían a determinarse por la oferta y la demanda. También desaparecerían las herramientas que permiten fijar precios de referencia y regular el abastecimiento.
Libros, doblaje y farmacias
El borrador propone derogar la Ley N° 25.542, que establece el precio uniforme de venta de libros. De esa manera, librerías, supermercados y grandes cadenas podrían ofrecer descuentos sin las restricciones actuales.
La iniciativa también elimina la obligación de que las producciones audiovisuales extranjeras emitidas en televisión sean dobladas por actores y locutores argentinos, permitiendo que ese trabajo pueda realizarse en otros países.
En materia sanitaria, el proyecto incorpora modificaciones a la Ley de Farmacias. Entre ellas, habilita la venta de medicamentos de venta libre en otros comercios, como supermercados y kioscos, además de autorizar la comercialización de medicamentos mediante plataformas digitales, aplicaciones y servicios de entrega a domicilio.
Modificaciones para el agro y la vitivinicultura
En el sector agroganadero, el texto elimina la obligación de fabricar en Argentina determinados productos veterinarios importados luego de un plazo establecido por la legislación vigente.
Asimismo, propone eliminar las contribuciones obligatorias que financian al Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), que pasaría a sostenerse mediante aportes voluntarios y servicios comerciales.
También plantea desregular los contratos de alquiler rural y los acuerdos de producción asociativa, que quedarían regidos por el principio de autonomía de la voluntad previsto en el Código Civil y Comercial.
En el caso del sector vitivinícola, el proyecto impulsa la simplificación de inspecciones, modificaciones en las prácticas enológicas y un nuevo esquema sancionatorio. Además, propone derogar la Ley N° 25.849, que creó la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR), transfiriendo sus recursos remanentes al Instituto Nacional de Vitivinicultura y estableciendo un plazo de dos meses para su liquidación.
Nuevas reglas para la navegación
Otro de los capítulos modifica el régimen de navegación y comercio de cabotaje al eliminar la reserva de carga exclusiva para buques de bandera argentina vigente desde 1944.
La iniciativa habilita que embarcaciones extranjeras puedan transportar carga y pasajeros entre puertos argentinos e incorpora cambios a la Ley de Navegación N° 20.094, flexibilizando aspectos laborales de las tripulaciones y promoviendo la digitalización de la documentación vinculada al comercio marítimo.
El proyecto todavía no fue presentado oficialmente en el Congreso, por lo que deberá atravesar el proceso legislativo antes de que cualquiera de estas modificaciones pueda convertirse en ley.
Un borrador de proyecto de ley elaborado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado propone modificar o derogar decenas de normas vinculadas al corretaje inmobiliario, farmacias, libros, gas licuado, agro, vitivinicultura y navegación. El texto, de 144 páginas, aún no ingresó al Congreso, pero ya genera repercusiones en distintos sectores.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Mientras medio país discutía el resultado de la final del Mundial, otro partido se empezaba a jugar en silencio. Esta vez no había pelota, sino 144 páginas de un proyecto que propone reescribir buena parte de las reglas de distintos mercados argentinos.
La escena tiene algo de truco bien jugado. Cuando todas las miradas estaban puestas en la Selección, empezó a circular un borrador que toca desde las garrafas hasta las farmacias, pasando por librerías, corredores inmobiliarios, viñedos, barcos y hasta el doblaje de películas. Si existía un bingo de desregulación, faltaba poco para completar el cartón.
La lógica del proyecto es clara: menos intervención estatal, menos requisitos, menos regulaciones y más margen para que los acuerdos se definan entre privados. El Gobierno apuesta a que la competencia haga el trabajo que durante décadas hicieron leyes, organismos y controles. Sus detractores sostienen exactamente lo contrario. Y en el medio aparecen sectores enteros preguntándose cómo quedaría el tablero si estas reglas finalmente cambian.
Hay artículos que eliminan títulos obligatorios para ejercer profesiones, otros que habilitan vender medicamentos fuera de las farmacias, algunos que permiten importar sin determinadas exigencias y otros que borran normas que llevan décadas vigentes. Es una reforma de esas que no entra por una sola puerta: entra por todas las ventanas al mismo tiempo.
En provincias como San Juan, además, el capítulo vitivinícola no pasa inadvertido. El borrador propone eliminar la COVIAR y modificar distintos controles sobre la actividad. Cuando una ley toca al vino, no está discutiendo solamente un producto. Está entrando a una conversación donde también aparecen economías regionales, productores y una cadena que mueve buena parte del interior del país.
Por ahora es apenas un borrador y todavía no llegó formalmente al Congreso. Pero alcanza para mostrar cuál es la dirección que imagina el Gobierno. El silbato inicial todavía no sonó. Aunque algunos ya empezaron a calentar en el banco.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Un borrador de proyecto de ley de 144 páginas, elaborado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, comenzó a circular mientras la atención pública estaba centrada en la final del Mundial 2026. El texto aún no fue presentado formalmente en el Congreso, pero su existencia fue confirmada por fuentes oficiales.
La iniciativa impulsada por la cartera que conduce Federico Sturzenegger propone modificar o derogar una amplia cantidad de normas para profundizar la desregulación de distintos sectores de la economía.
Cambios en el corretaje inmobiliario
Uno de los principales puntos del proyecto elimina la obligación de contar con el título universitario de Martillero y Corredor Público para ejercer como corredor inmobiliario. De aprobarse, únicamente se requerirá ser mayor de edad y contar con título secundario.
Además, la propuesta prohíbe establecer aranceles mínimos, máximos o sugeridos para la actividad, dejando que las comisiones sean acordadas libremente entre las partes. También contempla la creación de plataformas digitales para validar y legalizar operaciones inmobiliarias.
Desregulación del mercado del GLP
El proyecto plantea la derogación de la Ley N° 26.020, que regula el mercado del Gas Licuado de Petróleo (GLP), utilizado en garrafas y cilindros.
La iniciativa elimina las regulaciones sobre precios, volúmenes, márgenes de rentabilidad y condiciones comerciales, por lo que los valores pasarían a determinarse por la oferta y la demanda. También desaparecerían las herramientas que permiten fijar precios de referencia y regular el abastecimiento.
Libros, doblaje y farmacias
El borrador propone derogar la Ley N° 25.542, que establece el precio uniforme de venta de libros. De esa manera, librerías, supermercados y grandes cadenas podrían ofrecer descuentos sin las restricciones actuales.
La iniciativa también elimina la obligación de que las producciones audiovisuales extranjeras emitidas en televisión sean dobladas por actores y locutores argentinos, permitiendo que ese trabajo pueda realizarse en otros países.
En materia sanitaria, el proyecto incorpora modificaciones a la Ley de Farmacias. Entre ellas, habilita la venta de medicamentos de venta libre en otros comercios, como supermercados y kioscos, además de autorizar la comercialización de medicamentos mediante plataformas digitales, aplicaciones y servicios de entrega a domicilio.
Modificaciones para el agro y la vitivinicultura
En el sector agroganadero, el texto elimina la obligación de fabricar en Argentina determinados productos veterinarios importados luego de un plazo establecido por la legislación vigente.
Asimismo, propone eliminar las contribuciones obligatorias que financian al Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), que pasaría a sostenerse mediante aportes voluntarios y servicios comerciales.
También plantea desregular los contratos de alquiler rural y los acuerdos de producción asociativa, que quedarían regidos por el principio de autonomía de la voluntad previsto en el Código Civil y Comercial.
En el caso del sector vitivinícola, el proyecto impulsa la simplificación de inspecciones, modificaciones en las prácticas enológicas y un nuevo esquema sancionatorio. Además, propone derogar la Ley N° 25.849, que creó la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR), transfiriendo sus recursos remanentes al Instituto Nacional de Vitivinicultura y estableciendo un plazo de dos meses para su liquidación.
Nuevas reglas para la navegación
Otro de los capítulos modifica el régimen de navegación y comercio de cabotaje al eliminar la reserva de carga exclusiva para buques de bandera argentina vigente desde 1944.
La iniciativa habilita que embarcaciones extranjeras puedan transportar carga y pasajeros entre puertos argentinos e incorpora cambios a la Ley de Navegación N° 20.094, flexibilizando aspectos laborales de las tripulaciones y promoviendo la digitalización de la documentación vinculada al comercio marítimo.
El proyecto todavía no fue presentado oficialmente en el Congreso, por lo que deberá atravesar el proceso legislativo antes de que cualquiera de estas modificaciones pueda convertirse en ley.
Un borrador de proyecto de ley elaborado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado propone modificar o derogar decenas de normas vinculadas al corretaje inmobiliario, farmacias, libros, gas licuado, agro, vitivinicultura y navegación. El texto, de 144 páginas, aún no ingresó al Congreso, pero ya genera repercusiones en distintos sectores.
Mientras medio país discutía el resultado de la final del Mundial, otro partido se empezaba a jugar en silencio. Esta vez no había pelota, sino 144 páginas de un proyecto que propone reescribir buena parte de las reglas de distintos mercados argentinos.
La escena tiene algo de truco bien jugado. Cuando todas las miradas estaban puestas en la Selección, empezó a circular un borrador que toca desde las garrafas hasta las farmacias, pasando por librerías, corredores inmobiliarios, viñedos, barcos y hasta el doblaje de películas. Si existía un bingo de desregulación, faltaba poco para completar el cartón.
La lógica del proyecto es clara: menos intervención estatal, menos requisitos, menos regulaciones y más margen para que los acuerdos se definan entre privados. El Gobierno apuesta a que la competencia haga el trabajo que durante décadas hicieron leyes, organismos y controles. Sus detractores sostienen exactamente lo contrario. Y en el medio aparecen sectores enteros preguntándose cómo quedaría el tablero si estas reglas finalmente cambian.
Hay artículos que eliminan títulos obligatorios para ejercer profesiones, otros que habilitan vender medicamentos fuera de las farmacias, algunos que permiten importar sin determinadas exigencias y otros que borran normas que llevan décadas vigentes. Es una reforma de esas que no entra por una sola puerta: entra por todas las ventanas al mismo tiempo.
En provincias como San Juan, además, el capítulo vitivinícola no pasa inadvertido. El borrador propone eliminar la COVIAR y modificar distintos controles sobre la actividad. Cuando una ley toca al vino, no está discutiendo solamente un producto. Está entrando a una conversación donde también aparecen economías regionales, productores y una cadena que mueve buena parte del interior del país.
Por ahora es apenas un borrador y todavía no llegó formalmente al Congreso. Pero alcanza para mostrar cuál es la dirección que imagina el Gobierno. El silbato inicial todavía no sonó. Aunque algunos ya empezaron a calentar en el banco.