Las demoras y las esperas más extensas en las paradas de colectivos generaron reclamos entre los usuarios del transporte público de San Juan. En ese contexto, el secretario general de UTA San Juan, **Marcelo Maldonado**, explicó que las empresas redujeron cerca de un **30% de las frecuencias** y atribuyó la medida a presuntas deudas que el Estado provincial mantiene con los prestadores del servicio.
El dirigente sindical precisó que la modificación del esquema operativo fue resuelta por el sector empresario y que actualmente se trabaja con un cronograma similar al que se aplica durante los períodos de vacaciones, cuando disminuye la demanda de pasajeros.
«Las frecuencias han sido reducidas por parte del sector empresario. Se está trabajando con lo que serían horarios de vacaciones, cuando no hay clases y demás situaciones», explicó Maldonado.
Empresas atribuyen la medida a presuntas deudas del Estado
Según detalló el titular de UTA San Juan, la Cámara Empresaria del Transporte informó que la decisión responde a dificultades económicas derivadas de **supuestas deudas que el Estado provincial mantiene con las empresas**.
«Esta decisión la toma la Cámara Empresaria ante importantes deudas que mantiene el Estado con ellos. Es lo que nos han manifestado, y esto hace que ellos deban tomar esta decisión para racionar el combustible y de esa manera poder seguir prestando el servicio y no cortarlo totalmente», indicó.
Maldonado remarcó que el esquema actual replica el funcionamiento habitual de las vacaciones. «Para los que no entienden, es como el horario de vacaciones el que están manteniendo», sostuvo. «Se reduce aproximadamente un 30% de los servicios en cada línea cuando hay vacaciones. Esto se está aplicando en una época en que no tenemos vacaciones», afirmó.
El dirigente advirtió que la medida impacta tanto en los usuarios como en los trabajadores, ya que fue diseñada para períodos de menor circulación vinculados al receso escolar y laboral.
Preocupación por las condiciones laborales de los choferes
Además del efecto sobre los pasajeros, Maldonado señaló que la reducción de unidades genera complicaciones para los conductores, especialmente por la dificultad para cumplir con los descansos durante la jornada.
«Con las clases normales y todo eso, están las ocho horas prácticamente sin poder hacer los descansos en los paraderos, no poder bajarse en ocho horas al baño», explicó.
El secretario general de UTA indicó que el gremio ya trasladó este planteo a la Cámara Empresaria y reclamó una adecuación urgente de los horarios.
«Más allá de que es una decisión empresaria y que nosotros nada tenemos que ver con esa decisión, deberán en forma urgente adecuar los horarios para que los trabajadores puedan tener los descansos pertinentes entre vuelta y vuelta», expresó.
Salarios, deudas y monitoreo oficial
Consultado sobre un posible impacto en el pago de salarios, Maldonado aseguró que la Cámara Empresaria les transmitió que **los sueldos no corren riesgo**.
«La Cámara ha manifestado que bajo ningún punto de vista eso va a suceder, que los salarios no están en peligro», señaló.
No obstante, aclaró que existe preocupación por la continuidad de la reducción de unidades y las consecuencias que podría generar si la situación se prolonga.
De acuerdo con lo expresado por el dirigente, las empresas sostienen que las deudas del Estado provincial estarían vinculadas principalmente a **los boletos escolares, la gratuidad para docentes y la compensación tarifaria**, correspondiente a la diferencia entre el valor actual del pasaje y el costo que debería tener.
«Ellos manifiestan que tienen deudas importantes, principalmente con los boletos escolares y los docentes gratuitos, y también con la compensación tarifaria, es decir, la diferencia entre lo que vale y debería valer el pasaje», explicó.
Finalmente, sostuvo que la normalización de las frecuencias dependerá de las gestiones que lleven adelante las empresas y el Gobierno provincial.
Ante el aumento de los reclamos, la **Secretaría de Tránsito y Transporte** inició este viernes un monitoreo del servicio para verificar si las irregularidades denunciadas por los usuarios se reflejan en la prestación diaria.
Según pudo conocerse, el organismo busca evaluar el funcionamiento de las distintas líneas antes de definir si corresponde adoptar medidas o solicitar explicaciones a las empresas prestatarias. **Hasta el momento, las autoridades no informaron si exigirán la normalización del servicio ni qué acciones podrían implementarse.**
El secretario general de UTA San Juan, Marcelo Maldonado, afirmó que las empresas de transporte redujeron cerca de un **30% las frecuencias** de colectivos debido a presuntas deudas que el Estado provincial mantiene con el sector. La medida impacta en los usuarios y también en las condiciones laborales de los choferes, mientras la Secretaría de Tránsito y Transporte inició un monitoreo del servicio.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Un colectivo cada tanto. Ese parece ser el nuevo reloj del transporte público sanjuanino. Las empresas redujeron cerca del 30% de las frecuencias y, según UTA, la explicación está en una cuenta pendiente entre el Estado y los prestadores. Mientras tanto, el pasajero hace cálculos de tiempo con la misma precisión con la que se espera un turno en un organismo público.
El esquema funciona como si la provincia estuviera de vacaciones, aunque las escuelas estén abiertas y la rutina siga a toda marcha. Es como ponerle piloto automático a un colectivo lleno en hora pico porque el tanque no alcanza. La matemática cierra en la planilla, pero no siempre en la parada.
Según Marcelo Maldonado, la decisión fue adoptada por la Cámara Empresaria del Transporte para administrar el combustible y evitar una interrupción total del servicio. La lógica es sencilla: si no alcanza para todos los recorridos, se reducen las vueltas. El problema es que la demanda nunca recibió el memorándum avisando que debía bajar un 30% también.
La consecuencia no queda únicamente en las esperas más largas. Los choferes, explicó el dirigente sindical, trabajan jornadas con menos posibilidades de cumplir los descansos previstos entre recorrido y recorrido. Ocho horas sin margen para detenerse no parecen compatibles con un servicio que pretende funcionar con normalidad. El reloj corre igual para el pasajero que para quien está detrás del volante.
Mientras las empresas aseguran que los salarios no están en riesgo, el conflicto sigue orbitando alrededor de las presuntas deudas por boletos escolares, gratuidad para docentes y compensaciones tarifarias. Son conceptos administrativos que suenan técnicos, pero terminan traduciéndose en algo mucho más concreto: gente esperando más tiempo en la parada.
La Secretaría de Tránsito y Transporte ya comenzó a monitorear el servicio para determinar si las denuncias de los usuarios se reflejan en la prestación diaria. Porque en Argentina, cuando la realidad y los papeles discuten, el primero en enterarse suele ser el que mira venir el colectivo… y descubre que todavía falta otro rato.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Las demoras y las esperas más extensas en las paradas de colectivos generaron reclamos entre los usuarios del transporte público de San Juan. En ese contexto, el secretario general de UTA San Juan, **Marcelo Maldonado**, explicó que las empresas redujeron cerca de un **30% de las frecuencias** y atribuyó la medida a presuntas deudas que el Estado provincial mantiene con los prestadores del servicio.
El dirigente sindical precisó que la modificación del esquema operativo fue resuelta por el sector empresario y que actualmente se trabaja con un cronograma similar al que se aplica durante los períodos de vacaciones, cuando disminuye la demanda de pasajeros.
«Las frecuencias han sido reducidas por parte del sector empresario. Se está trabajando con lo que serían horarios de vacaciones, cuando no hay clases y demás situaciones», explicó Maldonado.
Empresas atribuyen la medida a presuntas deudas del Estado
Según detalló el titular de UTA San Juan, la Cámara Empresaria del Transporte informó que la decisión responde a dificultades económicas derivadas de **supuestas deudas que el Estado provincial mantiene con las empresas**.
«Esta decisión la toma la Cámara Empresaria ante importantes deudas que mantiene el Estado con ellos. Es lo que nos han manifestado, y esto hace que ellos deban tomar esta decisión para racionar el combustible y de esa manera poder seguir prestando el servicio y no cortarlo totalmente», indicó.
Maldonado remarcó que el esquema actual replica el funcionamiento habitual de las vacaciones. «Para los que no entienden, es como el horario de vacaciones el que están manteniendo», sostuvo. «Se reduce aproximadamente un 30% de los servicios en cada línea cuando hay vacaciones. Esto se está aplicando en una época en que no tenemos vacaciones», afirmó.
El dirigente advirtió que la medida impacta tanto en los usuarios como en los trabajadores, ya que fue diseñada para períodos de menor circulación vinculados al receso escolar y laboral.
Preocupación por las condiciones laborales de los choferes
Además del efecto sobre los pasajeros, Maldonado señaló que la reducción de unidades genera complicaciones para los conductores, especialmente por la dificultad para cumplir con los descansos durante la jornada.
«Con las clases normales y todo eso, están las ocho horas prácticamente sin poder hacer los descansos en los paraderos, no poder bajarse en ocho horas al baño», explicó.
El secretario general de UTA indicó que el gremio ya trasladó este planteo a la Cámara Empresaria y reclamó una adecuación urgente de los horarios.
«Más allá de que es una decisión empresaria y que nosotros nada tenemos que ver con esa decisión, deberán en forma urgente adecuar los horarios para que los trabajadores puedan tener los descansos pertinentes entre vuelta y vuelta», expresó.
Salarios, deudas y monitoreo oficial
Consultado sobre un posible impacto en el pago de salarios, Maldonado aseguró que la Cámara Empresaria les transmitió que **los sueldos no corren riesgo**.
«La Cámara ha manifestado que bajo ningún punto de vista eso va a suceder, que los salarios no están en peligro», señaló.
No obstante, aclaró que existe preocupación por la continuidad de la reducción de unidades y las consecuencias que podría generar si la situación se prolonga.
De acuerdo con lo expresado por el dirigente, las empresas sostienen que las deudas del Estado provincial estarían vinculadas principalmente a **los boletos escolares, la gratuidad para docentes y la compensación tarifaria**, correspondiente a la diferencia entre el valor actual del pasaje y el costo que debería tener.
«Ellos manifiestan que tienen deudas importantes, principalmente con los boletos escolares y los docentes gratuitos, y también con la compensación tarifaria, es decir, la diferencia entre lo que vale y debería valer el pasaje», explicó.
Finalmente, sostuvo que la normalización de las frecuencias dependerá de las gestiones que lleven adelante las empresas y el Gobierno provincial.
Ante el aumento de los reclamos, la **Secretaría de Tránsito y Transporte** inició este viernes un monitoreo del servicio para verificar si las irregularidades denunciadas por los usuarios se reflejan en la prestación diaria.
Según pudo conocerse, el organismo busca evaluar el funcionamiento de las distintas líneas antes de definir si corresponde adoptar medidas o solicitar explicaciones a las empresas prestatarias. **Hasta el momento, las autoridades no informaron si exigirán la normalización del servicio ni qué acciones podrían implementarse.**
El secretario general de UTA San Juan, Marcelo Maldonado, afirmó que las empresas de transporte redujeron cerca de un **30% las frecuencias** de colectivos debido a presuntas deudas que el Estado provincial mantiene con el sector. La medida impacta en los usuarios y también en las condiciones laborales de los choferes, mientras la Secretaría de Tránsito y Transporte inició un monitoreo del servicio.
Un colectivo cada tanto. Ese parece ser el nuevo reloj del transporte público sanjuanino. Las empresas redujeron cerca del 30% de las frecuencias y, según UTA, la explicación está en una cuenta pendiente entre el Estado y los prestadores. Mientras tanto, el pasajero hace cálculos de tiempo con la misma precisión con la que se espera un turno en un organismo público.
El esquema funciona como si la provincia estuviera de vacaciones, aunque las escuelas estén abiertas y la rutina siga a toda marcha. Es como ponerle piloto automático a un colectivo lleno en hora pico porque el tanque no alcanza. La matemática cierra en la planilla, pero no siempre en la parada.
Según Marcelo Maldonado, la decisión fue adoptada por la Cámara Empresaria del Transporte para administrar el combustible y evitar una interrupción total del servicio. La lógica es sencilla: si no alcanza para todos los recorridos, se reducen las vueltas. El problema es que la demanda nunca recibió el memorándum avisando que debía bajar un 30% también.
La consecuencia no queda únicamente en las esperas más largas. Los choferes, explicó el dirigente sindical, trabajan jornadas con menos posibilidades de cumplir los descansos previstos entre recorrido y recorrido. Ocho horas sin margen para detenerse no parecen compatibles con un servicio que pretende funcionar con normalidad. El reloj corre igual para el pasajero que para quien está detrás del volante.
Mientras las empresas aseguran que los salarios no están en riesgo, el conflicto sigue orbitando alrededor de las presuntas deudas por boletos escolares, gratuidad para docentes y compensaciones tarifarias. Son conceptos administrativos que suenan técnicos, pero terminan traduciéndose en algo mucho más concreto: gente esperando más tiempo en la parada.
La Secretaría de Tránsito y Transporte ya comenzó a monitorear el servicio para determinar si las denuncias de los usuarios se reflejan en la prestación diaria. Porque en Argentina, cuando la realidad y los papeles discuten, el primero en enterarse suele ser el que mira venir el colectivo… y descubre que todavía falta otro rato.