El Regimiento de Infantería de Montaña 22 recibió una orden del Ministerio de Defensa para alistar y desplegar personal especializado en tareas USAR, orientadas a la búsqueda y rescate de personas en estructuras colapsadas. La misión tendrá como destino Venezuela.
Por ese motivo, este miércoles partieron desde San Juan rumbo al aeropuerto de Mendoza, con destino a Buenos Aires, 11 efectivos del RIM 22. Desde allí continuarán el operativo previsto para integrar el despliegue en territorio venezolano.
Un equipo especializado para estructuras colapsadas
El grupo que será desplegado está integrado por especialistas en distintas áreas operativas. Entre ellos hay personal capacitado en operaciones en el terreno, comunicaciones, rescatistas de altura, enfermeros de combate y un enfermero veterinario.
Además, el contingente incluye un binomio K9 del RIM 22, integrado por Decker, un perro de búsqueda y rescate de raza malinois, certificado para este tipo de actividades.
La tarea USAR consiste en intervenir en escenarios de alta complejidad, especialmente en estructuras colapsadas, donde se requiere localizar, asistir y rescatar a personas atrapadas. Para ese tipo de operaciones se necesita personal con formación técnica específica y capacidad de respuesta inmediata.
Capacitación permanente en el RIM 22
El despliegue es resultado de un proceso sostenido de formación técnica y profesional. Durante junio, como parte de la actualización y mantenimiento de sus capacidades, el personal del RIM 22 realizó un Taller de Respuesta ante Catástrofes Naturales.
Ese ejercicio integral, desarrollado en San Juan y concluido pocos días antes del despliegue, permitió validar protocolos de búsqueda, localización y evacuación de víctimas en escenarios de alta complejidad.
También se trabajó en la certificación de binomios K9. La patrulla cuenta con los canes “Derek”, del RIM 22, y “Jack”, del Batallón de Ingenieros de Montaña 8. Ambos binomios poseen la Acreditación Nacional de Binomios de Búsqueda, lo que garantiza su capacidad para detectar personas atrapadas.
Con este despliegue, el RIM 22 aporta personal entrenado para una misión de búsqueda y rescate que exige coordinación, preparación física, conocimiento técnico y trabajo conjunto entre efectivos y binomios K9.
El RIM 22 desplegó desde San Juan a 11 efectivos especializados en búsqueda y rescate urbano para viajar a Venezuela por orden del Ministerio de Defensa. El grupo incluye personal capacitado en operaciones, comunicaciones, rescate en altura, sanidad de combate y un binomio K9 certificado para intervenir en estructuras colapsadas.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
El RIM 22 volvió a demostrar que, cuando la emergencia llama, en San Juan no se responde con un “vemos”, sino con mochilas listas, protocolos revisados y un perro que probablemente tiene más certificaciones que buena parte de la población adulta. Esta vez, la orden llegó desde el Ministerio de Defensa: alistar y desplegar personal capacitado en tareas USAR, esa sigla que suena a trámite internacional pero significa algo bastante más serio: buscar y rescatar personas en estructuras colapsadas.
Así, 11 efectivos partieron desde San Juan rumbo al aeropuerto de Mendoza, con destino final Buenos Aires y luego Venezuela. La escena tiene algo de película de operaciones especiales, sólo que sin música épica de fondo ni pausa dramática para mirar al horizonte: acá hay especialistas en terreno, comunicaciones, rescatistas de altura, enfermeros de combate y hasta un enfermero veterinario, porque cuando se trabaja con binomios K9, el equipo incluye también a quien entiende que el héroe de cuatro patas no puede explicar si le duele algo.
Entre los desplegados aparece Decker, un perro malinois entrenado para búsqueda y rescate. Es decir, un animal que no sólo corre, detecta y obedece comandos complejos, sino que además viaja en misión oficial mientras muchos humanos todavía están intentando coordinar una reunión por WhatsApp. Decker integra un binomio K9 del RIM 22 y cuenta con certificación para este tipo de actividades, una credencial que en situaciones de desastre puede marcar la diferencia entre la incertidumbre y el hallazgo.
El despliegue no surge de un impulso de último momento. Detrás hay entrenamiento, talleres, prácticas y un proceso de formación que se viene sosteniendo en el regimiento. Durante junio, el personal realizó un Taller de Respuesta ante Catástrofes Naturales en San Juan, con ejercicios orientados a validar protocolos de búsqueda, localización y evacuación de víctimas en escenarios de alta complejidad. En criollo institucional: entrenaron para que, cuando todo está roto, el procedimiento siga funcionando.
También se destacó la certificación de binomios K9, con canes preparados para detectar personas atrapadas. En ese punto, la noticia deja una postal clara: mientras la emergencia suele ser caos, polvo, urgencia y ruido, la respuesta profesional se construye antes, en silencio, con capacitación y disciplina. Después llega el despliegue, el avión y la misión. Lo demás queda en manos de quienes entrenaron para entrar donde todos esperan que alguien pueda hacerlo.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El Regimiento de Infantería de Montaña 22 recibió una orden del Ministerio de Defensa para alistar y desplegar personal especializado en tareas USAR, orientadas a la búsqueda y rescate de personas en estructuras colapsadas. La misión tendrá como destino Venezuela.
Por ese motivo, este miércoles partieron desde San Juan rumbo al aeropuerto de Mendoza, con destino a Buenos Aires, 11 efectivos del RIM 22. Desde allí continuarán el operativo previsto para integrar el despliegue en territorio venezolano.
Un equipo especializado para estructuras colapsadas
El grupo que será desplegado está integrado por especialistas en distintas áreas operativas. Entre ellos hay personal capacitado en operaciones en el terreno, comunicaciones, rescatistas de altura, enfermeros de combate y un enfermero veterinario.
Además, el contingente incluye un binomio K9 del RIM 22, integrado por Decker, un perro de búsqueda y rescate de raza malinois, certificado para este tipo de actividades.
La tarea USAR consiste en intervenir en escenarios de alta complejidad, especialmente en estructuras colapsadas, donde se requiere localizar, asistir y rescatar a personas atrapadas. Para ese tipo de operaciones se necesita personal con formación técnica específica y capacidad de respuesta inmediata.
Capacitación permanente en el RIM 22
El despliegue es resultado de un proceso sostenido de formación técnica y profesional. Durante junio, como parte de la actualización y mantenimiento de sus capacidades, el personal del RIM 22 realizó un Taller de Respuesta ante Catástrofes Naturales.
Ese ejercicio integral, desarrollado en San Juan y concluido pocos días antes del despliegue, permitió validar protocolos de búsqueda, localización y evacuación de víctimas en escenarios de alta complejidad.
También se trabajó en la certificación de binomios K9. La patrulla cuenta con los canes “Derek”, del RIM 22, y “Jack”, del Batallón de Ingenieros de Montaña 8. Ambos binomios poseen la Acreditación Nacional de Binomios de Búsqueda, lo que garantiza su capacidad para detectar personas atrapadas.
Con este despliegue, el RIM 22 aporta personal entrenado para una misión de búsqueda y rescate que exige coordinación, preparación física, conocimiento técnico y trabajo conjunto entre efectivos y binomios K9.
El RIM 22 desplegó desde San Juan a 11 efectivos especializados en búsqueda y rescate urbano para viajar a Venezuela por orden del Ministerio de Defensa. El grupo incluye personal capacitado en operaciones, comunicaciones, rescate en altura, sanidad de combate y un binomio K9 certificado para intervenir en estructuras colapsadas.
El RIM 22 volvió a demostrar que, cuando la emergencia llama, en San Juan no se responde con un “vemos”, sino con mochilas listas, protocolos revisados y un perro que probablemente tiene más certificaciones que buena parte de la población adulta. Esta vez, la orden llegó desde el Ministerio de Defensa: alistar y desplegar personal capacitado en tareas USAR, esa sigla que suena a trámite internacional pero significa algo bastante más serio: buscar y rescatar personas en estructuras colapsadas.
Así, 11 efectivos partieron desde San Juan rumbo al aeropuerto de Mendoza, con destino final Buenos Aires y luego Venezuela. La escena tiene algo de película de operaciones especiales, sólo que sin música épica de fondo ni pausa dramática para mirar al horizonte: acá hay especialistas en terreno, comunicaciones, rescatistas de altura, enfermeros de combate y hasta un enfermero veterinario, porque cuando se trabaja con binomios K9, el equipo incluye también a quien entiende que el héroe de cuatro patas no puede explicar si le duele algo.
Entre los desplegados aparece Decker, un perro malinois entrenado para búsqueda y rescate. Es decir, un animal que no sólo corre, detecta y obedece comandos complejos, sino que además viaja en misión oficial mientras muchos humanos todavía están intentando coordinar una reunión por WhatsApp. Decker integra un binomio K9 del RIM 22 y cuenta con certificación para este tipo de actividades, una credencial que en situaciones de desastre puede marcar la diferencia entre la incertidumbre y el hallazgo.
El despliegue no surge de un impulso de último momento. Detrás hay entrenamiento, talleres, prácticas y un proceso de formación que se viene sosteniendo en el regimiento. Durante junio, el personal realizó un Taller de Respuesta ante Catástrofes Naturales en San Juan, con ejercicios orientados a validar protocolos de búsqueda, localización y evacuación de víctimas en escenarios de alta complejidad. En criollo institucional: entrenaron para que, cuando todo está roto, el procedimiento siga funcionando.
También se destacó la certificación de binomios K9, con canes preparados para detectar personas atrapadas. En ese punto, la noticia deja una postal clara: mientras la emergencia suele ser caos, polvo, urgencia y ruido, la respuesta profesional se construye antes, en silencio, con capacitación y disciplina. Después llega el despliegue, el avión y la misión. Lo demás queda en manos de quienes entrenaron para entrar donde todos esperan que alguien pueda hacerlo.