El Gobierno de San Juan mantiene negociaciones con distintas aerolíneas para ampliar la conectividad y fomentar la competencia en un mercado donde reconoce que los pasajes hacia Buenos Aires son más caros que desde Mendoza. La estrategia oficial no apunta a intervenir sobre las tarifas, sino a incrementar la cantidad de operadores para ampliar la oferta de vuelos.
Las gestiones se conocieron luego de la confirmación de la llegada de JetSMART, que comenzará a operar la ruta entre San Juan y Buenos Aires desde el 19 de noviembre. La empresa se sumará a Aerolíneas Argentinas y Flybondi, que hasta el momento no informó oficialmente una eventual salida de la provincia.
“Seguimos trabajando y hablando con un montón de líneas aéreas para generar nuevas rutas. Cuando estén concretadas las iremos anunciando, porque no queremos adelantar nada hasta que las cosas estén confirmadas. No es nuestra idea vender humo”, afirmó el ministro de Turismo, Cultura y Deporte, Guido Romero, en radio Colón.
Las negociaciones para sumar conectividad
El funcionario explicó que la incorporación de nuevos servicios depende de las evaluaciones comerciales de cada compañía. Las empresas analizan la demanda de pasajeros, los costos operativos y la rentabilidad antes de decidir la apertura de una ruta.
“Las líneas aéreas tienen que entender que San Juan necesita una mayor conectividad. Ellas realizan sus estudios de negocio, analizan cuántas personas viajan y si la operación es viable. Nosotros seguimos insistiendo para que en algún momento podamos tener más rutas y mayor tráfico aéreo con otras provincias”, expresó.
JetSMART y la expectativa por una mayor competencia
JetSMART iniciará sus operaciones el 19 de noviembre con cinco frecuencias semanales entre el Aeropuerto Internacional Domingo Faustino Sarmiento y el Aeroparque Jorge Newbery. Los vuelos estarán disponibles de lunes a viernes.
“El gobernador siempre nos pide que trabajemos para tener más y mejor conectividad aérea. San Juan la necesita y, gracias a Dios, pudimos concretar la llegada de JetSMART”, señaló Romero.
El ministro sostuvo que la incorporación de nuevos operadores puede contribuir a modificar el escenario actual, donde los vuelos entre San Juan y Buenos Aires presentan valores superiores a los de Mendoza.
“Creo que esto nos viene muy bien, no solamente por sumar una frecuencia más de lunes a viernes, sino también por el tema de la competencia de precios. El vuelo Buenos Aires-San Juan y San Juan-Buenos Aires por Aerolíneas es bastante caro comparándolo con el de Mendoza. Entonces, teniendo competencia, también podemos empezar a mejorar ese precio”, manifestó.
Desde el Gobierno provincial remarcaron que no tienen injerencia en la definición de las tarifas, aunque consideran que una mayor cantidad de compañías permitirá ampliar las alternativas para los pasajeros y generar competencia entre los operadores.
El crecimiento del aeropuerto, un argumento para atraer empresas
Romero indicó además que el crecimiento registrado por el aeropuerto sanjuanino fortalece las negociaciones con otras compañías. Según explicó, San Juan figura entre las cinco provincias que más incrementaron su cantidad de pasajeros, un indicador que las aerolíneas consideran al momento de evaluar la viabilidad comercial de una nueva ruta.
Por el momento no existen otras empresas ni destinos confirmados. El Gobierno provincial continuará con las gestiones para ampliar la oferta aérea y favorecer un mercado con mayor competencia.
El Gobierno de San Juan mantiene negociaciones con distintas aerolíneas para ampliar la conectividad aérea y fomentar la competencia en el mercado de vuelos. La iniciativa busca incrementar la oferta de rutas y contribuir a una reducción de los precios de los pasajes, que actualmente son más elevados que los registrados desde Mendoza. La llegada de JetSMART en noviembre representa el primer avance de esa estrategia.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Un pasaje a Buenos Aires puede costar más saliendo de San Juan que de Mendoza. La geografía no cambió, pero el precio parece haber hecho un curso intensivo de creatividad financiera.
La receta oficial no incluye controlar tarifas ni sacar una calculadora gigante en la Casa de Gobierno. La apuesta es más simple en el papel: traer más aerolíneas para que competir deje de ser una palabra decorativa y pase a sentirse en el bolsillo. Porque un mercado con dos jugadores suele parecerse más a una mesa de truco entre conocidos que a una carrera por conquistar clientes.
La llegada de JetSMART aparece como el primer movimiento de esa estrategia. Cinco frecuencias semanales, una empresa más en la pista y la expectativa de que los precios empiecen a discutir entre ellos. Es el equivalente aéreo a cuando abre otro supermercado en el barrio y, de golpe, las ofertas dejan de ser una especie en peligro de extinción.
Mientras tanto, el Gobierno insiste en que no puede obligar a ninguna empresa a volar. Las aerolíneas hacen cuentas, miran pasajeros, costos, rentabilidad y recién después deciden si despegan. Nadie compra un avión para descubrir después que la ruta tenía menos movimiento que un cajero automático un domingo a las tres de la mañana.
Romero eligió además una frase poco frecuente en tiempos donde los anuncios suelen despegar antes que los aviones: dijo que no quieren «vender humo». Una vara modesta, pero cada vez más valiosa en una época donde algunas conferencias de prensa tienen más render que obra terminada.
Ahora queda esperar si las conversaciones terminan convirtiéndose en nuevas rutas o siguen circulando en la sala de embarque de las buenas intenciones. Porque la competencia promete bajar precios. La gravedad también prometía que todo lo que sube baja. Los pasajes todavía están esperando ese milagro.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El Gobierno de San Juan mantiene negociaciones con distintas aerolíneas para ampliar la conectividad y fomentar la competencia en un mercado donde reconoce que los pasajes hacia Buenos Aires son más caros que desde Mendoza. La estrategia oficial no apunta a intervenir sobre las tarifas, sino a incrementar la cantidad de operadores para ampliar la oferta de vuelos.
Las gestiones se conocieron luego de la confirmación de la llegada de JetSMART, que comenzará a operar la ruta entre San Juan y Buenos Aires desde el 19 de noviembre. La empresa se sumará a Aerolíneas Argentinas y Flybondi, que hasta el momento no informó oficialmente una eventual salida de la provincia.
“Seguimos trabajando y hablando con un montón de líneas aéreas para generar nuevas rutas. Cuando estén concretadas las iremos anunciando, porque no queremos adelantar nada hasta que las cosas estén confirmadas. No es nuestra idea vender humo”, afirmó el ministro de Turismo, Cultura y Deporte, Guido Romero, en radio Colón.
Las negociaciones para sumar conectividad
El funcionario explicó que la incorporación de nuevos servicios depende de las evaluaciones comerciales de cada compañía. Las empresas analizan la demanda de pasajeros, los costos operativos y la rentabilidad antes de decidir la apertura de una ruta.
“Las líneas aéreas tienen que entender que San Juan necesita una mayor conectividad. Ellas realizan sus estudios de negocio, analizan cuántas personas viajan y si la operación es viable. Nosotros seguimos insistiendo para que en algún momento podamos tener más rutas y mayor tráfico aéreo con otras provincias”, expresó.
JetSMART y la expectativa por una mayor competencia
JetSMART iniciará sus operaciones el 19 de noviembre con cinco frecuencias semanales entre el Aeropuerto Internacional Domingo Faustino Sarmiento y el Aeroparque Jorge Newbery. Los vuelos estarán disponibles de lunes a viernes.
“El gobernador siempre nos pide que trabajemos para tener más y mejor conectividad aérea. San Juan la necesita y, gracias a Dios, pudimos concretar la llegada de JetSMART”, señaló Romero.
El ministro sostuvo que la incorporación de nuevos operadores puede contribuir a modificar el escenario actual, donde los vuelos entre San Juan y Buenos Aires presentan valores superiores a los de Mendoza.
“Creo que esto nos viene muy bien, no solamente por sumar una frecuencia más de lunes a viernes, sino también por el tema de la competencia de precios. El vuelo Buenos Aires-San Juan y San Juan-Buenos Aires por Aerolíneas es bastante caro comparándolo con el de Mendoza. Entonces, teniendo competencia, también podemos empezar a mejorar ese precio”, manifestó.
Desde el Gobierno provincial remarcaron que no tienen injerencia en la definición de las tarifas, aunque consideran que una mayor cantidad de compañías permitirá ampliar las alternativas para los pasajeros y generar competencia entre los operadores.
El crecimiento del aeropuerto, un argumento para atraer empresas
Romero indicó además que el crecimiento registrado por el aeropuerto sanjuanino fortalece las negociaciones con otras compañías. Según explicó, San Juan figura entre las cinco provincias que más incrementaron su cantidad de pasajeros, un indicador que las aerolíneas consideran al momento de evaluar la viabilidad comercial de una nueva ruta.
Por el momento no existen otras empresas ni destinos confirmados. El Gobierno provincial continuará con las gestiones para ampliar la oferta aérea y favorecer un mercado con mayor competencia.
El Gobierno de San Juan mantiene negociaciones con distintas aerolíneas para ampliar la conectividad aérea y fomentar la competencia en el mercado de vuelos. La iniciativa busca incrementar la oferta de rutas y contribuir a una reducción de los precios de los pasajes, que actualmente son más elevados que los registrados desde Mendoza. La llegada de JetSMART en noviembre representa el primer avance de esa estrategia.
Un pasaje a Buenos Aires puede costar más saliendo de San Juan que de Mendoza. La geografía no cambió, pero el precio parece haber hecho un curso intensivo de creatividad financiera.
La receta oficial no incluye controlar tarifas ni sacar una calculadora gigante en la Casa de Gobierno. La apuesta es más simple en el papel: traer más aerolíneas para que competir deje de ser una palabra decorativa y pase a sentirse en el bolsillo. Porque un mercado con dos jugadores suele parecerse más a una mesa de truco entre conocidos que a una carrera por conquistar clientes.
La llegada de JetSMART aparece como el primer movimiento de esa estrategia. Cinco frecuencias semanales, una empresa más en la pista y la expectativa de que los precios empiecen a discutir entre ellos. Es el equivalente aéreo a cuando abre otro supermercado en el barrio y, de golpe, las ofertas dejan de ser una especie en peligro de extinción.
Mientras tanto, el Gobierno insiste en que no puede obligar a ninguna empresa a volar. Las aerolíneas hacen cuentas, miran pasajeros, costos, rentabilidad y recién después deciden si despegan. Nadie compra un avión para descubrir después que la ruta tenía menos movimiento que un cajero automático un domingo a las tres de la mañana.
Romero eligió además una frase poco frecuente en tiempos donde los anuncios suelen despegar antes que los aviones: dijo que no quieren «vender humo». Una vara modesta, pero cada vez más valiosa en una época donde algunas conferencias de prensa tienen más render que obra terminada.
Ahora queda esperar si las conversaciones terminan convirtiéndose en nuevas rutas o siguen circulando en la sala de embarque de las buenas intenciones. Porque la competencia promete bajar precios. La gravedad también prometía que todo lo que sube baja. Los pasajes todavía están esperando ese milagro.