Un jefe administrativo de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de San Juan es investigado por la Justicia luego de que una empleada lo denunciara por presuntos hechos de abuso sexual ocurridos en el ámbito laboral. La causa se encuentra en manos de la Unidad Fiscal CAVIG, que ya reunió las primeras evidencias y prevé realizar en los próximos días la audiencia de formalización.
La denuncia fue presentada el 12 de mayo. Según declaró la trabajadora, mientras se desempeñó bajo la supervisión del acusado atravesó reiteradas situaciones de acoso que, de acuerdo con su relato, fueron incrementándose en intensidad con el paso del tiempo.
Los hechos denunciados
De acuerdo con las actuaciones judiciales, la mujer manifestó que el denunciado habría realizado comentarios e insinuaciones de contenido sexual, además de mantener acercamientos físicos que nunca consintió. También afirmó que, en uno de esos episodios, el hombre la tomó por la fuerza e intentó besarla.
Esos hechos forman parte de la investigación que lleva adelante la fiscalía especializada, que continúa incorporando elementos de prueba para determinar las circunstancias denunciadas.
La investigación continúa
Hasta el momento, no se ordenó la detención del acusado. Sin embargo, la Justicia dispuso medidas de protección destinadas a resguardar a la denunciante mientras avanza el proceso penal.
Durante la audiencia de formalización, la fiscal interviniente expondrá los elementos reunidos hasta el momento y solicitará al juez de Garantías que la investigación continúe su curso. En esa instancia también se comunicarán oficialmente los hechos atribuidos al sospechoso, en el marco de un proceso que permanece en plena etapa investigativa.
Un jefe administrativo de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de San Juan es investigado por la Justicia tras la denuncia de una empleada que lo acusó de presuntos hechos de abuso sexual en el ámbito laboral. La causa, a cargo de la Unidad Fiscal CAVIG, avanza con la recolección de pruebas y prevé una audiencia de formalización en los próximos días, mientras la denunciante cuenta con medidas de protección.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Una denuncia presentada el 12 de mayo terminó donde suelen terminar las acusaciones de este calibre: en un expediente judicial y con una audiencia de formalización en camino. Lo que durante un tiempo habría quedado encerrado entre oficinas, escritorios y jerarquías ahora deberá atravesar el filtro de la Justicia.
Hay lugares donde el organigrama parece venir con funciones que nadie escribió. Un sello, una firma y un cargo deberían servir para organizar una facultad, no para poner a prueba hasta dónde alguien soporta situaciones que, según la denuncia, fueron escalando con el tiempo como esas goteras que todos ven pero nadie repara hasta que el techo se viene abajo.
La investigación sostiene que la trabajadora denunció comentarios de contenido sexual, insinuaciones y acercamientos físicos que nunca consintió. Incluso relató que, en uno de los episodios, el acusado la habría sujetado por la fuerza e intentado besarla. La Justicia deberá determinar ahora si esos hechos ocurrieron como fueron denunciados, porque en los tribunales las afirmaciones necesitan pruebas y no alcanza con los rumores de pasillo.
Mientras tanto, el acusado continúa sin detención y el expediente sigue reuniendo evidencias. Las medidas de protección buscan evitar que el proceso agregue una carga más a quien decidió denunciar, una decisión que rara vez resulta sencilla cuando la relación también involucra diferencias de poder dentro del ámbito laboral.
La audiencia de formalización será el momento en que la fiscal exponga los elementos reunidos y solicite que la investigación avance. El resto quedará sujeto a lo que determinen las pruebas y las garantías del proceso. Porque un escritorio puede guardar expedientes durante años, pero algunas conductas, cuando llegan a la Justicia, ya no entran en un cajón.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Un jefe administrativo de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de San Juan es investigado por la Justicia luego de que una empleada lo denunciara por presuntos hechos de abuso sexual ocurridos en el ámbito laboral. La causa se encuentra en manos de la Unidad Fiscal CAVIG, que ya reunió las primeras evidencias y prevé realizar en los próximos días la audiencia de formalización.
La denuncia fue presentada el 12 de mayo. Según declaró la trabajadora, mientras se desempeñó bajo la supervisión del acusado atravesó reiteradas situaciones de acoso que, de acuerdo con su relato, fueron incrementándose en intensidad con el paso del tiempo.
Los hechos denunciados
De acuerdo con las actuaciones judiciales, la mujer manifestó que el denunciado habría realizado comentarios e insinuaciones de contenido sexual, además de mantener acercamientos físicos que nunca consintió. También afirmó que, en uno de esos episodios, el hombre la tomó por la fuerza e intentó besarla.
Esos hechos forman parte de la investigación que lleva adelante la fiscalía especializada, que continúa incorporando elementos de prueba para determinar las circunstancias denunciadas.
La investigación continúa
Hasta el momento, no se ordenó la detención del acusado. Sin embargo, la Justicia dispuso medidas de protección destinadas a resguardar a la denunciante mientras avanza el proceso penal.
Durante la audiencia de formalización, la fiscal interviniente expondrá los elementos reunidos hasta el momento y solicitará al juez de Garantías que la investigación continúe su curso. En esa instancia también se comunicarán oficialmente los hechos atribuidos al sospechoso, en el marco de un proceso que permanece en plena etapa investigativa.
Un jefe administrativo de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de San Juan es investigado por la Justicia tras la denuncia de una empleada que lo acusó de presuntos hechos de abuso sexual en el ámbito laboral. La causa, a cargo de la Unidad Fiscal CAVIG, avanza con la recolección de pruebas y prevé una audiencia de formalización en los próximos días, mientras la denunciante cuenta con medidas de protección.
Una denuncia presentada el 12 de mayo terminó donde suelen terminar las acusaciones de este calibre: en un expediente judicial y con una audiencia de formalización en camino. Lo que durante un tiempo habría quedado encerrado entre oficinas, escritorios y jerarquías ahora deberá atravesar el filtro de la Justicia.
Hay lugares donde el organigrama parece venir con funciones que nadie escribió. Un sello, una firma y un cargo deberían servir para organizar una facultad, no para poner a prueba hasta dónde alguien soporta situaciones que, según la denuncia, fueron escalando con el tiempo como esas goteras que todos ven pero nadie repara hasta que el techo se viene abajo.
La investigación sostiene que la trabajadora denunció comentarios de contenido sexual, insinuaciones y acercamientos físicos que nunca consintió. Incluso relató que, en uno de los episodios, el acusado la habría sujetado por la fuerza e intentado besarla. La Justicia deberá determinar ahora si esos hechos ocurrieron como fueron denunciados, porque en los tribunales las afirmaciones necesitan pruebas y no alcanza con los rumores de pasillo.
Mientras tanto, el acusado continúa sin detención y el expediente sigue reuniendo evidencias. Las medidas de protección buscan evitar que el proceso agregue una carga más a quien decidió denunciar, una decisión que rara vez resulta sencilla cuando la relación también involucra diferencias de poder dentro del ámbito laboral.
La audiencia de formalización será el momento en que la fiscal exponga los elementos reunidos y solicite que la investigación avance. El resto quedará sujeto a lo que determinen las pruebas y las garantías del proceso. Porque un escritorio puede guardar expedientes durante años, pero algunas conductas, cuando llegan a la Justicia, ya no entran en un cajón.