El Gobierno de San Juan presentó oficialmente Concertar Innovación, un programa destinado a vincular las necesidades del sector productivo con las capacidades científico-tecnológicas existentes en la provincia, con el objetivo de impulsar el desarrollo económico y fortalecer la competitividad local.
La iniciativa fue lanzada por el Ministerio de Producción, Trabajo e Innovación, a través de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación, durante un encuentro realizado en el Centro de Economía del Conocimiento e Innovación, que reunió a representantes de cámaras empresariales y profesionales vinculados al sector.
El programa forma parte de la estrategia impulsada por la gestión del gobernador Marcelo Orrego para consolidar un ecosistema de innovación más dinámico, articulado y enfocado en la resolución de desafíos concretos de la producción sanjuanina.
Una plataforma para conectar desafíos y soluciones
Concertar Innovación se estructura sobre dos herramientas centrales. La primera es CONCERTAR I+D+i, una plataforma digital que permitirá a empresas, cooperativas, municipios y organismos públicos publicar necesidades o desafíos productivos específicos.
A partir de esa demanda, universidades, investigadores, emprendedores y centros tecnológicos podrán presentar propuestas y soluciones innovadoras para dar respuesta a esos requerimientos.
La herramienta busca generar un espacio permanente de articulación entre quienes demandan innovación y quienes poseen capacidades para desarrollarla, promoviendo la creación de proyectos colaborativos con impacto directo en la economía provincial.
Financiamiento para proyectos innovadores
El segundo componente del programa es CONCERTAR Financiamiento, una línea destinada a respaldar económicamente las iniciativas que surjan de esa vinculación entre el sector productivo y el sistema científico-tecnológico.
La propuesta contempla Aportes No Reembolsables que oscilarán entre 5 y 30 millones de pesos por proyecto, cubriendo hasta el 70% del costo total de cada iniciativa.
Desde el Gobierno provincial señalaron que esta política se complementa con otras acciones orientadas a fortalecer el talento local, promover el emprendedurismo tecnológico y mejorar la competitividad de la matriz productiva sanjuanina.
Impulso a la innovación abierta
Además del financiamiento, el programa apunta a construir redes de colaboración sostenidas en el tiempo, fomentar una cultura de innovación y generar soluciones concretas para los principales desafíos productivos de la provincia.
La plataforma ya se encuentra disponible y permitirá canalizar tanto las demandas como las propuestas de innovación, consolidando un modelo de innovación abierta que articule el trabajo conjunto entre el sector público, privado y académico en San Juan.
El Gobierno de San Juan presentó Concertar Innovación, un programa destinado a conectar las necesidades del sector productivo con las capacidades científico-tecnológicas de la provincia. La iniciativa incluye una plataforma para vincular proyectos y soluciones innovadoras, además de financiamiento de hasta 30 millones de pesos para impulsar desarrollos con impacto económico.
Durante años, muchas empresas tuvieron problemas para resolver desafíos productivos mientras universidades, investigadores y centros tecnológicos acumulaban ideas, conocimientos y proyectos. No estaban separados por kilómetros. Estaban separados por formularios, agendas distintas y esa vieja tradición nacional de que dos sectores que se necesitan mutuamente rara vez terminan hablando el mismo idioma.
Ahora la propuesta es bastante más simple: que quienes tienen un problema puedan contarlo y quienes tienen una solución puedan encontrarlo. Parece una idea elemental. Y justamente por eso llama la atención que todavía resulte novedosa.
Con ese objetivo, el Gobierno de San Juan presentó Concertar Innovación, una iniciativa que intenta convertir la innovación en algo más concreto que una palabra repetida en conferencias, documentos estratégicos y presentaciones con gráficos ascendentes. La apuesta consiste en sentar en la misma mesa a empresas, cooperativas, municipios, investigadores, emprendedores y centros tecnológicos para que la conversación termine en proyectos y no solamente en buenas intenciones.
La herramienta principal funcionará como una especie de mercado de desafíos productivos. Quien necesite una solución podrá plantear el problema. Quien tenga capacidad para desarrollarla podrá acercar una propuesta. Una lógica sencilla que, trasladada al mundo de la innovación, busca evitar que las necesidades reales queden archivadas en un cajón y que las ideas prometedoras terminen acumulando polvo en una carpeta.
Pero el programa también incorpora un detalle que suele definir el destino de cualquier iniciativa: financiamiento. Porque las ideas son valiosas, aunque pocas veces pagan insumos, equipamiento o desarrollo tecnológico por cuenta propia. Por eso se prevén aportes de hasta 30 millones de pesos por proyecto, cubriendo una parte significativa de los costos.
La intención oficial es construir un ecosistema donde la innovación deje de ser un evento ocasional y se convierta en una práctica permanente. Un objetivo ambicioso en tiempos donde la palabra “articulación” suele aparecer con frecuencia en los discursos. La diferencia, esta vez, será comprobar cuántos proyectos logran pasar de la plataforma a la realidad. Ahí es donde la innovación deja de ser concepto y empieza a convertirse en resultado.