Tres adolescentes fueron detenidos durante la madrugada de este jueves en Villa Gobernador Gálvez luego de que personal del Comando Radioeléctrico secuestrara una pistola calibre 9 milímetros con la inscripción de la Policía de Santa Fe.
El procedimiento ocurrió en inmediaciones de 9 de Julio al 2000 y terminó con dos jóvenes de 15 años y otro de 16 trasladados a la comisaría 16ª de Rosario para continuar con las actuaciones correspondientes.
El operativo durante un patrullaje
Según la información recabada, el procedimiento se inició cuando efectivos realizaban un patrullaje preventivo y observaron que dos de los adolescentes aceleraron el paso al advertir la presencia del móvil policial.
El tercer joven, que circulaba en una bicicleta, también aumentó la velocidad ante la llegada del patrullero. Los agentes procedieron a identificarlos y durante la intervención encontraron el arma de fuego.
La pistola secuestrada era calibre 9 milímetros y llevaba trece cartuchos en el cargador y uno colocado en recámara, según los datos del procedimiento.
La situación del rodado
Durante el operativo también fue revisada la bicicleta en la que se trasladaba uno de los adolescentes. Se trataba de un rodado 26 que tenía una chapa patente ubicada en uno de sus laterales.
Los efectivos realizaron la consulta correspondiente para determinar si el vehículo tenía pedido de secuestro activo, pero el resultado fue negativo.
La investigación quedó a cargo de las autoridades judiciales correspondientes, mientras se analiza la procedencia del arma y las circunstancias en las que los adolescentes tenían en su poder el elemento secuestrado.
Tres adolescentes fueron detenidos durante la madrugada en Villa Gobernador Gálvez luego de que personal del Comando Radioeléctrico encontrara una pistola calibre 9 milímetros con identificación de la Policía de Santa Fe. Los jóvenes, de 15 y 16 años, fueron trasladados a la comisaría 16ª de Rosario. El arma tenía 14 cartuchos en total.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Tres adolescentes, una pistola policial y una madrugada que terminó con más preguntas que respuestas. El operativo en Villa Gobernador Gálvez encontró un arma calibre 9 milímetros con la inscripción de la Policía de Santa Fe en manos de menores que, según los agentes, aceleraron el paso apenas vieron el patrullero.
La escena tuvo la lógica del “si nadie corre, nadie pregunta”, pero con un detalle que cambió el paisaje: una pistola con trece cartuchos en el cargador y uno listo para usar. La bicicleta quedó en segundo plano, casi como ese personaje de reparto que aparece en la película sin saber que terminó en el expediente.
Dos jóvenes de 15 años y uno de 16 fueron aprehendidos durante un patrullaje del Comando Radioeléctrico en 9 de Julio al 2000. Uno iba en bicicleta y los otros dos caminaban, hasta que la presencia policial convirtió una noche común en una investigación judicial.
Los agentes revisaron también el rodado, que tenía una chapa patente colocada en uno de sus laterales. Al consultar el sistema, comprobaron que no contaba con pedido de secuestro activo.
En Rosario y sus alrededores, a veces una patrulla sale a controlar calles y vuelve con historias que parecen escritas por alguien que mezcló un trámite, un policial y demasiadas preguntas pendientes.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Tres adolescentes fueron detenidos durante la madrugada de este jueves en Villa Gobernador Gálvez luego de que personal del Comando Radioeléctrico secuestrara una pistola calibre 9 milímetros con la inscripción de la Policía de Santa Fe.
El procedimiento ocurrió en inmediaciones de 9 de Julio al 2000 y terminó con dos jóvenes de 15 años y otro de 16 trasladados a la comisaría 16ª de Rosario para continuar con las actuaciones correspondientes.
El operativo durante un patrullaje
Según la información recabada, el procedimiento se inició cuando efectivos realizaban un patrullaje preventivo y observaron que dos de los adolescentes aceleraron el paso al advertir la presencia del móvil policial.
El tercer joven, que circulaba en una bicicleta, también aumentó la velocidad ante la llegada del patrullero. Los agentes procedieron a identificarlos y durante la intervención encontraron el arma de fuego.
La pistola secuestrada era calibre 9 milímetros y llevaba trece cartuchos en el cargador y uno colocado en recámara, según los datos del procedimiento.
La situación del rodado
Durante el operativo también fue revisada la bicicleta en la que se trasladaba uno de los adolescentes. Se trataba de un rodado 26 que tenía una chapa patente ubicada en uno de sus laterales.
Los efectivos realizaron la consulta correspondiente para determinar si el vehículo tenía pedido de secuestro activo, pero el resultado fue negativo.
La investigación quedó a cargo de las autoridades judiciales correspondientes, mientras se analiza la procedencia del arma y las circunstancias en las que los adolescentes tenían en su poder el elemento secuestrado.
Tres adolescentes fueron detenidos durante la madrugada en Villa Gobernador Gálvez luego de que personal del Comando Radioeléctrico encontrara una pistola calibre 9 milímetros con identificación de la Policía de Santa Fe. Los jóvenes, de 15 y 16 años, fueron trasladados a la comisaría 16ª de Rosario. El arma tenía 14 cartuchos en total.
Tres adolescentes, una pistola policial y una madrugada que terminó con más preguntas que respuestas. El operativo en Villa Gobernador Gálvez encontró un arma calibre 9 milímetros con la inscripción de la Policía de Santa Fe en manos de menores que, según los agentes, aceleraron el paso apenas vieron el patrullero.
La escena tuvo la lógica del “si nadie corre, nadie pregunta”, pero con un detalle que cambió el paisaje: una pistola con trece cartuchos en el cargador y uno listo para usar. La bicicleta quedó en segundo plano, casi como ese personaje de reparto que aparece en la película sin saber que terminó en el expediente.
Dos jóvenes de 15 años y uno de 16 fueron aprehendidos durante un patrullaje del Comando Radioeléctrico en 9 de Julio al 2000. Uno iba en bicicleta y los otros dos caminaban, hasta que la presencia policial convirtió una noche común en una investigación judicial.
Los agentes revisaron también el rodado, que tenía una chapa patente colocada en uno de sus laterales. Al consultar el sistema, comprobaron que no contaba con pedido de secuestro activo.
En Rosario y sus alrededores, a veces una patrulla sale a controlar calles y vuelve con historias que parecen escritas por alguien que mezcló un trámite, un policial y demasiadas preguntas pendientes.