El Gobierno de San Luis, a través de San Luis Agua, puso en marcha el jueves 27 de agosto las tareas operativas para construir una nueva perforación de agua cruda en Concarán.
La infraestructura se emplaza dentro del predio de la planta potabilizadora y fue proyectada como un sistema de reserva operativa frente a eventuales contingencias o fallas en el pozo principal.
La obra ya entró en etapa de desarrollo
Actualmente, los trabajos se encuentran en la fase de desarrollo. Antes de esta instancia, se realizó una etapa exploratoria que alcanzó 111 metros de profundidad, acompañada por los correspondientes ensayos de perfilaje.
A partir de los resultados técnicos obtenidos, se diseñó un entubado definitivo a 93 metros de profundidad, con 31 metros de filtros de alta capacidad.
La obra contempla además un ensanchado inicial de 20 pulgadas y una entubación en 10 pulgadas, una configuración que busca otorgar mayor margen de maniobrabilidad durante la operación.
Prevén un rendimiento de 250 metros cúbicos por hora
Las tareas preliminares de aforo y limpieza del pozo se realizan con una bomba provisoria de 30 HP y un régimen operativo de 200 m³/h.
La exigencia máxima quedará reservada para el momento en que se instale el equipo definitivo. Con los parámetros registrados hasta ahora, el organismo estatal estima que el rendimiento final será de 250 m³/h.
Más capacidad y seguridad hídrica para Concarán
Una vez finalizado el desarrollo técnico y completada la instalación electromecánica definitiva, el nuevo pozo será conectado a la red de ingreso de la planta potabilizadora.
Con esa incorporación, el objetivo es optimizar la capacidad de potabilización y reforzar la seguridad hídrica de los vecinos de Concarán, sumando una alternativa de respaldo ante eventuales fallas del sistema principal.
El Gobierno de San Luis, a través de San Luis Agua, inició la construcción de una nueva perforación de agua cruda en Concarán. La obra, ubicada dentro de la planta potabilizadora, funcionará como reserva operativa ante fallas o contingencias en el pozo principal y apunta a reforzar la capacidad de abastecimiento y la seguridad hídrica de la localidad.
Concarán sumará un nuevo pozo de agua cruda con una misión bastante menos glamorosa que inaugurar una fuente ornamental, pero bastante más importante: estar listo para cuando el sistema principal decida tener uno de esos días en los que la ingeniería recuerda que también puede fallar. La obra comenzó el 27 de agosto dentro del predio de la planta potabilizadora y fue pensada como respaldo operativo ante contingencias.
El proyecto ya atravesó una etapa exploratoria de 111 metros de profundidad y ahora avanza con el desarrollo definitivo. El entubado llegará a 93 metros, contará con 31 metros de filtros de alta capacidad y, según las estimaciones oficiales, permitirá alcanzar un rendimiento de hasta 250 metros cúbicos por hora. No es precisamente una cifra para comentar en una sobremesa, pero sí una de esas que adquieren enorme importancia cuando alguien abre la canilla y espera que salga agua.
Mientras tanto, las tareas de limpieza y aforo se realizan con una bomba provisoria de 30 HP y un régimen de 200 metros cúbicos por hora. El equipo definitivo llegará después, cuando el pozo esté completamente preparado. En otras palabras, el sistema todavía está en etapa de entrenamiento antes de salir a jugar los noventa minutos.
Una vez completada la instalación electromecánica, la nueva perforación se conectará a la red de ingreso de la planta potabilizadora. El objetivo es simple y bastante razonable: sumar capacidad de respuesta, reducir riesgos y evitar que una falla en el pozo principal transforme un problema técnico en un problema cotidiano para toda la localidad.