El Digital News Report 2025, elaborado por el Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo de la Universidad de Oxford, advirtió sobre una transformación profunda en la manera en que las personas acceden a la información. El informe, basado en encuestas realizadas a casi 100.000 personas en 48 mercados, concluye que el crecimiento del consumo de videos, creadores digitales y herramientas de inteligencia artificial está reduciendo el alcance de los medios tradicionales e incrementando la preocupación por la desinformación.
La investigación señala que los chatbots impulsados por inteligencia artificial generativa comienzan a consolidarse como una nueva puerta de entrada a las noticias. Entre los jóvenes encuestados a nivel global, el uso de estas herramientas para acceder a información ya alcanza el 12%.
Más inteligencia artificial, pero también más desconfianza
A pesar de su crecimiento, los usuarios mantienen una fuerte cautela respecto de la confiabilidad de los contenidos generados mediante inteligencia artificial y de la información que circula en las redes sociales.
Según el estudio, los encuestados identifican a los influencers digitales y a los políticos nacionales como algunas de las principales fuentes de riesgo para la difusión de información falsa o engañosa en internet.
El autor principal del informe, Nic Newman, sostuvo que “el auge de las noticias en video y basadas en personalidades de las redes sociales representa otro reto significativo para los medios tradicionales”, al tiempo que advirtió sobre la pérdida de influencia de la prensa frente a dirigentes políticos que optan por comunicarse directamente a través de creadores de contenido afines.
La evasión de noticias sigue creciendo
El reporte también revela que la evasión selectiva de noticias permanece en niveles históricamente elevados y alcanza al 40% de los usuarios a nivel global. El fenómeno se desarrolla en un contexto marcado por conflictos internacionales como las guerras en Gaza y Ucrania.
Además, el debate sobre la moderación de contenidos continúa generando divisiones entre distintas regiones. Mientras los ciudadanos europeos reclaman una mayor intervención de las plataformas para eliminar materiales dañinos, en Estados Unidos persisten profundas diferencias ideológicas sobre los límites de la libertad de expresión en internet.
Argentina, entre los países con menor confianza
En Iberoamérica, la confianza en las noticias permanece estancada en niveles relativamente bajos. En el caso argentino, apenas el 32% de la población afirma confiar en las noticias la mayor parte del tiempo.
El dato ubica al país al mismo nivel que Colombia y apenas por encima de España, que registra un 31%. En contraste, Brasil alcanza una confianza del 42%, mientras que Perú lidera entre los mercados analizados de la región con un 40%.
El informe también refleja las dificultades del modelo de suscripción digital en la Argentina. Solo el 11% de los usuarios paga por acceder a noticias digitales, una cifra inferior a la de Brasil, donde la proporción llega al 17%, y también por debajo de Colombia, que registra un 14%.
Respecto al consumo de noticias en plataformas digitales, TikTok continúa ganando espacio en varios países latinoamericanos. En Perú, el 33% de los usuarios utiliza la aplicación como fuente informativa, mientras que en Colombia lo hace el 27%. En Argentina, en cambio, la cifra alcanza el 17%.
Los resultados del estudio reflejan un escenario de cambios acelerados para la industria periodística, donde los medios tradicionales enfrentan el desafío de adaptarse a nuevas formas de consumo sin perder credibilidad en un ecosistema informativo cada vez más fragmentado.
<p>El Digital News Report 2025 del Instituto Reuters reveló que el consumo de noticias se desplaza cada vez más hacia videos, influencers y herramientas de inteligencia artificial, mientras los medios tradicionales pierden alcance e influencia. En Argentina, la confianza en las noticias se mantiene entre las más bajas de Iberoamérica y solo el 11% de los usuarios paga por acceder a información digital.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Hubo una época en la que para enterarse de lo que pasaba en el mundo había que abrir un diario, prender la radio o esperar el noticiero. Ahora basta con que una persona baile frente a una cámara, señale un gráfico dudoso y acompañe todo con música acelerada para que millones crean haber realizado un posgrado intensivo en geopolítica, economía y física cuántica en menos de un minuto.
El Digital News Report 2025 confirma algo que muchos sospechaban: las noticias ya no compiten solamente contra otras noticias. Ahora pelean por atención contra videos de recetas, mascotas con habilidades extraordinarias, tutoriales para doblar una remera en tres segundos y creadores de contenido capaces de explicar una crisis internacional mientras muestran cómo preparar café helado.
La paradoja es fascinante. Nunca hubo tanta información disponible y, al mismo tiempo, nunca fue tan difícil convencer a alguien de que una información es verdadera. Las audiencias utilizan inteligencia artificial, redes sociales, videos cortos y algoritmos sofisticados para acceder a noticias, pero siguen desconfiando de casi todo lo que consumen. Es como contratar un chef privado para después preguntarse si la comida será comestible.
Los medios tradicionales observan este escenario con la expresión de quien descubre que la fiesta se mudó de dirección sin avisar. Durante décadas controlaron la conversación pública. Hoy deben competir con influencers, creadores digitales y plataformas que transforman cada noticia en una batalla por segundos de atención. El problema es que los clics abundan, pero los ingresos no siempre acompañan.
En Argentina, además, la confianza en las noticias continúa estacionada en niveles modestos. Apenas un tercio de la población declara confiar en la información la mayor parte del tiempo. Y cuando llega el momento de pagar por ella, el entusiasmo disminuye todavía más. Los lectores valoran las noticias, las consumen, las comparten y las discuten, pero abrir la billetera para financiarlas sigue siendo una práctica tan minoritaria que ya casi podría considerarse un deporte extremo.
Mientras tanto, la inteligencia artificial avanza, los videos se multiplican y los influencers ganan protagonismo. El futuro de las noticias parece estar ocurriendo a toda velocidad. La pregunta es si alguien alcanzará a leer la explicación completa antes de deslizar el dedo hacia el siguiente video.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El Digital News Report 2025, elaborado por el Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo de la Universidad de Oxford, advirtió sobre una transformación profunda en la manera en que las personas acceden a la información. El informe, basado en encuestas realizadas a casi 100.000 personas en 48 mercados, concluye que el crecimiento del consumo de videos, creadores digitales y herramientas de inteligencia artificial está reduciendo el alcance de los medios tradicionales e incrementando la preocupación por la desinformación.
La investigación señala que los chatbots impulsados por inteligencia artificial generativa comienzan a consolidarse como una nueva puerta de entrada a las noticias. Entre los jóvenes encuestados a nivel global, el uso de estas herramientas para acceder a información ya alcanza el 12%.
Más inteligencia artificial, pero también más desconfianza
A pesar de su crecimiento, los usuarios mantienen una fuerte cautela respecto de la confiabilidad de los contenidos generados mediante inteligencia artificial y de la información que circula en las redes sociales.
Según el estudio, los encuestados identifican a los influencers digitales y a los políticos nacionales como algunas de las principales fuentes de riesgo para la difusión de información falsa o engañosa en internet.
El autor principal del informe, Nic Newman, sostuvo que “el auge de las noticias en video y basadas en personalidades de las redes sociales representa otro reto significativo para los medios tradicionales”, al tiempo que advirtió sobre la pérdida de influencia de la prensa frente a dirigentes políticos que optan por comunicarse directamente a través de creadores de contenido afines.
La evasión de noticias sigue creciendo
El reporte también revela que la evasión selectiva de noticias permanece en niveles históricamente elevados y alcanza al 40% de los usuarios a nivel global. El fenómeno se desarrolla en un contexto marcado por conflictos internacionales como las guerras en Gaza y Ucrania.
Además, el debate sobre la moderación de contenidos continúa generando divisiones entre distintas regiones. Mientras los ciudadanos europeos reclaman una mayor intervención de las plataformas para eliminar materiales dañinos, en Estados Unidos persisten profundas diferencias ideológicas sobre los límites de la libertad de expresión en internet.
Argentina, entre los países con menor confianza
En Iberoamérica, la confianza en las noticias permanece estancada en niveles relativamente bajos. En el caso argentino, apenas el 32% de la población afirma confiar en las noticias la mayor parte del tiempo.
El dato ubica al país al mismo nivel que Colombia y apenas por encima de España, que registra un 31%. En contraste, Brasil alcanza una confianza del 42%, mientras que Perú lidera entre los mercados analizados de la región con un 40%.
El informe también refleja las dificultades del modelo de suscripción digital en la Argentina. Solo el 11% de los usuarios paga por acceder a noticias digitales, una cifra inferior a la de Brasil, donde la proporción llega al 17%, y también por debajo de Colombia, que registra un 14%.
Respecto al consumo de noticias en plataformas digitales, TikTok continúa ganando espacio en varios países latinoamericanos. En Perú, el 33% de los usuarios utiliza la aplicación como fuente informativa, mientras que en Colombia lo hace el 27%. En Argentina, en cambio, la cifra alcanza el 17%.
Los resultados del estudio reflejan un escenario de cambios acelerados para la industria periodística, donde los medios tradicionales enfrentan el desafío de adaptarse a nuevas formas de consumo sin perder credibilidad en un ecosistema informativo cada vez más fragmentado.
Hubo una época en la que para enterarse de lo que pasaba en el mundo había que abrir un diario, prender la radio o esperar el noticiero. Ahora basta con que una persona baile frente a una cámara, señale un gráfico dudoso y acompañe todo con música acelerada para que millones crean haber realizado un posgrado intensivo en geopolítica, economía y física cuántica en menos de un minuto.
El Digital News Report 2025 confirma algo que muchos sospechaban: las noticias ya no compiten solamente contra otras noticias. Ahora pelean por atención contra videos de recetas, mascotas con habilidades extraordinarias, tutoriales para doblar una remera en tres segundos y creadores de contenido capaces de explicar una crisis internacional mientras muestran cómo preparar café helado.
La paradoja es fascinante. Nunca hubo tanta información disponible y, al mismo tiempo, nunca fue tan difícil convencer a alguien de que una información es verdadera. Las audiencias utilizan inteligencia artificial, redes sociales, videos cortos y algoritmos sofisticados para acceder a noticias, pero siguen desconfiando de casi todo lo que consumen. Es como contratar un chef privado para después preguntarse si la comida será comestible.
Los medios tradicionales observan este escenario con la expresión de quien descubre que la fiesta se mudó de dirección sin avisar. Durante décadas controlaron la conversación pública. Hoy deben competir con influencers, creadores digitales y plataformas que transforman cada noticia en una batalla por segundos de atención. El problema es que los clics abundan, pero los ingresos no siempre acompañan.
En Argentina, además, la confianza en las noticias continúa estacionada en niveles modestos. Apenas un tercio de la población declara confiar en la información la mayor parte del tiempo. Y cuando llega el momento de pagar por ella, el entusiasmo disminuye todavía más. Los lectores valoran las noticias, las consumen, las comparten y las discuten, pero abrir la billetera para financiarlas sigue siendo una práctica tan minoritaria que ya casi podría considerarse un deporte extremo.
Mientras tanto, la inteligencia artificial avanza, los videos se multiplican y los influencers ganan protagonismo. El futuro de las noticias parece estar ocurriendo a toda velocidad. La pregunta es si alguien alcanzará a leer la explicación completa antes de deslizar el dedo hacia el siguiente video.