La Selección Argentina inicia este martes su camino en la Copa del Mundo de Norteamérica 2026 cuando enfrente a Argelia por la primera fecha del Grupo J. El equipo dirigido por Lionel Scaloni buscará comenzar con una victoria la defensa del título obtenido en Qatar y reafirmar su condición de candidato al trofeo.
El encuentro se disputará desde las 22.00 horas y contará con transmisión de TyC Sports, DSports, TV Pública, Telefé y Disney+ Premium. Todas las miradas estarán puestas nuevamente en Lionel Messi, líder y referente de una generación que aspira a seguir escribiendo páginas históricas para el fútbol argentino.
Francia y Noruega también salen a escena
La actividad comenzará a las 16.00 horas con uno de los encuentros más atractivos de la jornada. Francia, subcampeona del mundo, enfrentará a Senegal en un partido que promete intensidad y alto nivel competitivo. El conjunto europeo, liderado por Kylian Mbappé, tendrá un exigente examen ante el vigente campeón africano.
Más tarde, desde las 19.00 horas, Noruega hará su presentación frente a Irak. El seleccionado nórdico despierta una enorme expectativa gracias al presente de figuras como Erling Haaland, Martin Odegaard y Alexander Sorloth, además de otros futbolistas que atraviesan un destacado momento en las principales ligas europeas.
La programación se completará en la madrugada del miércoles con el duelo entre Austria y Jordania, que cerrará la primera fecha del Grupo J, el mismo grupo que integra la Argentina.
Agenda completa de televisión
16.00 horas: Francia vs Senegal por DSports (canal 109 de Flow).
19.00 horas: Irak vs Noruega por TyC Sports y DSports 2 (canal 110 de Flow).
22.00 horas: Argentina vs Argelia por TyC Sports, DSports, TV Pública, Telefé y Disney+ Premium.
01.00 horas (miércoles): Austria vs Jordania por DSports y TyC Sports.
Empates y sorpresas en la jornada anterior
La quinta jornada del Mundial dejó una serie de resultados inesperados que confirmaron la paridad que caracteriza a la competencia.
Por el Grupo H, España igualó sin goles frente a Cabo Verde, mientras que Arabia Saudita empató 1 a 1 con Uruguay gracias a los tantos de Al-Amri y Araujo.
En el Grupo G, Bélgica también repartió puntos al igualar 1 a 1 con Egipto. El conjunto africano logró sostener el resultado tras el tanto de Ashour y un gol en contra de Hany.
Además, Irán y Nueva Zelanda protagonizaron un atractivo empate 2 a 2. Rezaeian y Mohebi marcaron para los asiáticos, mientras que Just anotó los dos goles del seleccionado oceánico.
Con varios favoritos dejando puntos en el camino, el Mundial comienza a mostrar que cada partido puede convertirse en una sorpresa y que ningún seleccionado tiene garantizado el éxito únicamente por su historia o jerarquía.
<p>La Selección Argentina debutará este martes ante Argelia en la Copa del Mundo de Norteamérica 2026, en un partido correspondiente al Grupo J. La jornada también tendrá los cruces entre Francia y Senegal, Irak y Noruega, y Austria frente a Jordania. El inicio del certamen dejó varios resultados inesperados y una llamativa seguidilla de empates en diferentes grupos.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
El Mundial finalmente llegó a ese punto en el que millones de personas empiezan a hacer cálculos matemáticos imposibles después de apenas una fecha. Todavía no terminó la primera ronda y ya hay quienes elaboran teorías sobre cruces de octavos, diferencias de gol y conspiraciones cósmicas relacionadas con los horarios de los partidos. Es la época más hermosa del fútbol: aquella en la que todo es posible y nadie recuerda que dentro de dos semanas estará discutiendo con desconocidos en redes sociales sobre un lateral mal cobrado.
En ese contexto aparece Argentina. La campeona del mundo, la selección que convirtió cada partido en una ceremonia nacional y cada intervención de Lionel Messi en un acontecimiento cultural, sale a escena para defender una corona que pesa menos que las expectativas que la acompañan. Porque ganar un Mundial es difícil. Intentar repetirlo con medio planeta esperando una exhibición en cada encuentro es directamente un deporte extremo.
Mientras tanto, en otros rincones del torneo, el caos futbolístico ya comenzó a hacer de las suyas. España empató con Cabo Verde, Bélgica no pudo con Egipto, Uruguay repartió puntos con Arabia Saudita e Irán y Nueva Zelanda protagonizaron un partido que desafió todas las predicciones de quienes creen que los pronósticos deportivos sirven para algo. Los favoritos descubrieron una vez más una verdad universal: el Mundial no lee rankings.
La agenda del día tampoco ofrece descanso. Francia se mide con Senegal en un duelo que promete más tensión que una reunión de directivos cuando se cae el sistema. Kylian Mbappé buscará liderar a un equipo que carga con la presión de ser candidato desde el primer minuto, mientras los africanos llegan con la tranquilidad de quienes disfrutan arruinando pronósticos ajenos.
Más tarde será el turno de Noruega, una selección que parece diseñada por un usuario de videojuego que activó todos los atributos ofensivos al máximo. Erling Haaland, Martin Odegaard y Alexander Sorloth integran un equipo que genera expectativa incluso antes de tocar la pelota. Cada vez que Noruega juega, internet actúa como si estuviera a punto de estrenarse una nueva temporada de una serie muy esperada.
Y después llegará Argentina. Otra vez Messi. Otra vez las cábalas. Otra vez los mensajes de familiares que reaparecen únicamente para preguntar si ya empezó el partido. Otra vez millones de personas convencidas de que cambiarse de lugar en el sillón puede modificar el destino deportivo de una nación. El Mundial tiene esas cosas: durante noventa minutos transforma a expertos, escépticos y distraídos en entrenadores, analistas tácticos y especialistas en sufrimiento colectivo. Y apenas es la primera fecha.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La Selección Argentina inicia este martes su camino en la Copa del Mundo de Norteamérica 2026 cuando enfrente a Argelia por la primera fecha del Grupo J. El equipo dirigido por Lionel Scaloni buscará comenzar con una victoria la defensa del título obtenido en Qatar y reafirmar su condición de candidato al trofeo.
El encuentro se disputará desde las 22.00 horas y contará con transmisión de TyC Sports, DSports, TV Pública, Telefé y Disney+ Premium. Todas las miradas estarán puestas nuevamente en Lionel Messi, líder y referente de una generación que aspira a seguir escribiendo páginas históricas para el fútbol argentino.
Francia y Noruega también salen a escena
La actividad comenzará a las 16.00 horas con uno de los encuentros más atractivos de la jornada. Francia, subcampeona del mundo, enfrentará a Senegal en un partido que promete intensidad y alto nivel competitivo. El conjunto europeo, liderado por Kylian Mbappé, tendrá un exigente examen ante el vigente campeón africano.
Más tarde, desde las 19.00 horas, Noruega hará su presentación frente a Irak. El seleccionado nórdico despierta una enorme expectativa gracias al presente de figuras como Erling Haaland, Martin Odegaard y Alexander Sorloth, además de otros futbolistas que atraviesan un destacado momento en las principales ligas europeas.
La programación se completará en la madrugada del miércoles con el duelo entre Austria y Jordania, que cerrará la primera fecha del Grupo J, el mismo grupo que integra la Argentina.
Agenda completa de televisión
16.00 horas: Francia vs Senegal por DSports (canal 109 de Flow).
19.00 horas: Irak vs Noruega por TyC Sports y DSports 2 (canal 110 de Flow).
22.00 horas: Argentina vs Argelia por TyC Sports, DSports, TV Pública, Telefé y Disney+ Premium.
01.00 horas (miércoles): Austria vs Jordania por DSports y TyC Sports.
Empates y sorpresas en la jornada anterior
La quinta jornada del Mundial dejó una serie de resultados inesperados que confirmaron la paridad que caracteriza a la competencia.
Por el Grupo H, España igualó sin goles frente a Cabo Verde, mientras que Arabia Saudita empató 1 a 1 con Uruguay gracias a los tantos de Al-Amri y Araujo.
En el Grupo G, Bélgica también repartió puntos al igualar 1 a 1 con Egipto. El conjunto africano logró sostener el resultado tras el tanto de Ashour y un gol en contra de Hany.
Además, Irán y Nueva Zelanda protagonizaron un atractivo empate 2 a 2. Rezaeian y Mohebi marcaron para los asiáticos, mientras que Just anotó los dos goles del seleccionado oceánico.
Con varios favoritos dejando puntos en el camino, el Mundial comienza a mostrar que cada partido puede convertirse en una sorpresa y que ningún seleccionado tiene garantizado el éxito únicamente por su historia o jerarquía.
El Mundial finalmente llegó a ese punto en el que millones de personas empiezan a hacer cálculos matemáticos imposibles después de apenas una fecha. Todavía no terminó la primera ronda y ya hay quienes elaboran teorías sobre cruces de octavos, diferencias de gol y conspiraciones cósmicas relacionadas con los horarios de los partidos. Es la época más hermosa del fútbol: aquella en la que todo es posible y nadie recuerda que dentro de dos semanas estará discutiendo con desconocidos en redes sociales sobre un lateral mal cobrado.
En ese contexto aparece Argentina. La campeona del mundo, la selección que convirtió cada partido en una ceremonia nacional y cada intervención de Lionel Messi en un acontecimiento cultural, sale a escena para defender una corona que pesa menos que las expectativas que la acompañan. Porque ganar un Mundial es difícil. Intentar repetirlo con medio planeta esperando una exhibición en cada encuentro es directamente un deporte extremo.
Mientras tanto, en otros rincones del torneo, el caos futbolístico ya comenzó a hacer de las suyas. España empató con Cabo Verde, Bélgica no pudo con Egipto, Uruguay repartió puntos con Arabia Saudita e Irán y Nueva Zelanda protagonizaron un partido que desafió todas las predicciones de quienes creen que los pronósticos deportivos sirven para algo. Los favoritos descubrieron una vez más una verdad universal: el Mundial no lee rankings.
La agenda del día tampoco ofrece descanso. Francia se mide con Senegal en un duelo que promete más tensión que una reunión de directivos cuando se cae el sistema. Kylian Mbappé buscará liderar a un equipo que carga con la presión de ser candidato desde el primer minuto, mientras los africanos llegan con la tranquilidad de quienes disfrutan arruinando pronósticos ajenos.
Más tarde será el turno de Noruega, una selección que parece diseñada por un usuario de videojuego que activó todos los atributos ofensivos al máximo. Erling Haaland, Martin Odegaard y Alexander Sorloth integran un equipo que genera expectativa incluso antes de tocar la pelota. Cada vez que Noruega juega, internet actúa como si estuviera a punto de estrenarse una nueva temporada de una serie muy esperada.
Y después llegará Argentina. Otra vez Messi. Otra vez las cábalas. Otra vez los mensajes de familiares que reaparecen únicamente para preguntar si ya empezó el partido. Otra vez millones de personas convencidas de que cambiarse de lugar en el sillón puede modificar el destino deportivo de una nación. El Mundial tiene esas cosas: durante noventa minutos transforma a expertos, escépticos y distraídos en entrenadores, analistas tácticos y especialistas en sufrimiento colectivo. Y apenas es la primera fecha.