A pesar del contexto económico nacional, el sector de estaciones de servicio de San Juan se prepara para una etapa de expansión con la construcción de cuatro nuevos emprendimientos que permitirán ampliar la oferta y generar nuevos puestos de trabajo.

La información fue confirmada por el secretario general del Sindicato Unión Obrera de Estaciones de Servicio (Suoes), Víctor Menéndez, quien destacó el impacto positivo que tendrán las inversiones en el mercado laboral provincial.

“Estamos hablando entre 50 y 60 puestos de trabajo que es seguramente lo que se va a generar con estos nuevos emprendimientos”, señaló el dirigente.

Cuatro proyectos en distintos puntos de San Juan

Las nuevas estaciones se encuentran en diferentes etapas de desarrollo y estarán ubicadas en puntos estratégicos de la provincia.

Entre los proyectos se destacan una estación de bandera Puma en Pocito, impulsada por la familia Ruiz; el emprendimiento Parada Este en Santa Lucía, perteneciente al grupo Sabesa; una nueva boca de expendio en la intersección de Urquiza y Laspiur, en Capital, desarrollada por el grupo Malaici; y una estación de Gas Licuado de Petróleo para Automotores (GLPA) en Rawson.

Menéndez valoró especialmente el compromiso de los empresarios que decidieron avanzar con inversiones en un escenario económico complejo.

“Es muy saludable y nosotros tenemos que hacer un gran reconocimiento al sector empresario, que en estos tiempos tan difíciles apostar al trabajo es muy importante”, afirmó.

Además, remarcó que se trata de empleo formal y registrado. “Tenemos todo el personal en blanco, eso es bueno y también es muy valorable”, agregó.

Autoservicio: una prueba que todavía genera debate

Otro de los temas que sigue de cerca el sector es la implementación del sistema de autoservicio en estaciones de servicio. Actualmente, cinco empresas sanjuaninas participan de una experiencia piloto, dos de ellas vinculadas a YPF y tres pertenecientes al sector privado.

Según explicó Menéndez, los resultados obtenidos hasta el momento no alcanzaron las expectativas iniciales de las petroleras, aunque aclaró que no existe un riesgo inmediato para los puestos de trabajo.

“Sí, se puede convivir con los dos sistemas. Esto lo está usando más la gente joven que maneja mucho la tecnología; por ahí la gente con más años es un poco más reacia”, sostuvo.

El dirigente indicó que la prioridad seguirá siendo la preservación del empleo, aunque reconoció que la modernización forma parte del proceso de transformación que atraviesa la actividad.

El negocio apunta a convertirse en un centro de servicios

La baja rentabilidad que actualmente deja la venta de combustibles está llevando a los empresarios a diversificar la oferta comercial de las estaciones.

De acuerdo con el análisis del sindicato, el futuro del sector se orienta hacia modelos similares a los de grandes ciudades, donde las tradicionales tiendas anexas evolucionan hacia espacios de consumo mucho más amplios.

“Vas a llegar a una estación de servicio y vas a tener pequeños supermercados donde vas a encontrar desde carne hasta electrónica”, anticipó Menéndez.

Según explicó, mientras el combustible continúa representando el mayor volumen de ventas, los márgenes de ganancia son reducidos. En cambio, las tiendas anexas pueden aportar entre un 10% y un 15% de la rentabilidad total del negocio.

“Se está buscando anexar estos otros servicios para buscarle más rentabilidad por ese sector, el de las grandes tiendas”, concluyó.