El director de Hidráulica de San Juan, José María Ginestar, aseguró que no existe impedimento para que el municipio de Zonda intervenga y sanee el predio de calle San Martín, actualmente convertido en un basural a cielo abierto. La posibilidad quedaría habilitada mediante la firma de los convenios correspondientes entre los organismos involucrados.
En diálogo con DIARIO HUARPE, Ginestar señaló que “si se hacen los convenios pertinentes, no habría ningún problema” para que la comuna avance con la limpieza y un proyecto de remediación en el terreno.
La definición representa una alternativa para los vecinos de la zona, quienes habían denunciado públicamente la acumulación de residuos y reclamado una intervención urgente. El predio no solo funciona como un basural, sino que también contiene infraestructura hídrica y se encuentra próximo a un área protegida de importancia ambiental.
Un foco de contaminación vecinal y ambiental
El terreno tiene casi una hectárea y está ubicado en el norte de Villa Basilio Nievas, entre las calles Monseñor Gallardo y Nueva. En el lugar se acumulan escombros, neumáticos, residuos considerados peligrosos y animales muertos.
Los vecinos sostienen que la situación afecta directamente la calidad de vida en los alrededores. Andrés, trabajador de una finca de la zona, describió el impacto durante los meses de calor: “En verano es insoportable por el olor a animales muertos. Además, es un daño ecológico”.
María, vecina del barrio El Tontal, relató que encontró alacranes en su vivienda y también cuestionó las quemas recurrentes de residuos, que provocan que el humo ingrese a las casas.
La situación combina problemas en la recolección de residuos, falta de control del predio y el arrojo ilegal de basura por parte de particulares.
El riesgo para el agua y el Parque Sarmiento
Uno de los principales motivos de preocupación está relacionado con las características del terreno. El predio se encuentra sobre un suelo permeable considerado un punto crítico de recarga del acuífero del valle Ullum-Zonda.
En ese contexto, los lixiviados generados por la acumulación de residuos podrían representar una amenaza para las reservas hídricas que abastecen a la planta potabilizadora de Obras Sanitarias ubicada en Marquesado.
A esto se suma la cercanía con el Parque Provincial Presidente Sarmiento, que comprende 740 hectáreas. El humedal alberga flora nativa, entre ella jarillas y algarrobos, especies que además presentan características de alta combustión.
Las quemas que se producen en el basural constituyen, por lo tanto, una amenaza de propagación del fuego hacia el área protegida. La zona ya registró incendios en años anteriores.
Un proyecto anunciado en 2022 que no avanzó
El origen del basural está vinculado con la erradicación de la antigua Villa Hidráulica. Luego de la demolición de las viviendas precarias quedaron escombros en el terreno, que posteriormente se convirtió en un punto utilizado para el vuelco ilegal de residuos.
En 2022 se anunció un proyecto conjunto entre el municipio, Hidráulica y la Secretaría de Ambiente para transformar el lugar en un espacio verde. La iniciativa contemplaba arbolado autóctono, iluminación y bancos rústicos.
Sin embargo, después de una primera limpieza, el predio volvió a quedar abandonado y la acumulación de residuos continuó.
Arie Sosa, director de Obras de Zonda, reconoció que el proyecto de remediación continúa vigente, aunque su ejecución se demoró por “las urgencias diarias y la burocracia administrativa”.
Hidráulica habilita una intervención municipal
La nueva definición de Ginestar abre la posibilidad de retomar el proyecto mediante un acuerdo institucional. El funcionario remarcó que el predio tiene carácter estratégico debido a la presencia de la batería de pozos de Zonda, considerada fundamental para el sistema de agua de la provincia.
Al mismo tiempo, aclaró que Hidráulica no tiene entre sus funciones la recolección de residuos y atribuyó la presencia de basura a la conducta de particulares.
“Hidráulica no genera basura; es una conducta de los vecinos. Nosotros no hacemos recolección de residuos, pero estamos dispuestos a facilitar el terreno para que el municipio intervenga formalmente si se firman los acuerdos”, señaló Ginestar.
Con esta disposición, la posibilidad de sanear el predio queda vinculada a la concreción de los convenios entre Hidráulica y el municipio de Zonda, mientras persiste el reclamo vecinal por una solución definitiva para el basural de calle San Martín.
El director de Hidráulica de San Juan, José María Ginestar, aseguró que el municipio de Zonda podrá intervenir y sanear el predio de calle San Martín, actualmente convertido en un basural a cielo abierto, si se concretan los convenios correspondientes. El terreno está próximo al Parque Provincial Presidente Sarmiento y se encuentra sobre una zona de recarga del acuífero Ullum-Zonda.
Casi una hectárea de terreno, residuos, neumáticos, animales muertos y un acuífero debajo. En Zonda, el basural de calle San Martín tiene una particularidad poco conveniente para un paisaje que debería vender naturaleza: la basura está instalada justo donde el agua necesita que nadie la moleste.
Hidráulica ahora abrió la puerta para que el municipio intervenga. José María Ginestar aseguró que “si se hacen los convenios pertinentes, no habría ningún problema”, una frase que en la administración pública equivale a encontrar una puerta abierta después de años de buscar quién tenía la llave.
El predio pertenece a Hidráulica, pero el organismo sostiene que no tiene entre sus funciones recolectar residuos. Mientras tanto, los vecinos conviven con olores, humo, animales muertos y alacranes, porque aparentemente el terreno encontró una manera bastante eficiente de convertirse en el punto de encuentro entre la basura ilegal y la burocracia.
El problema no termina en la postal desagradable. El suelo es permeable y forma parte de una zona considerada crítica para la recarga del acuífero del valle Ullum-Zonda, mientras el predio limita con las 740 hectáreas del Parque Provincial Presidente Sarmiento. Entre basura, lixiviados y quemas, el margen de error no parece precisamente generoso.
En 2022 hubo un proyecto para transformar el lugar en un espacio verde con árboles autóctonos, iluminación y bancos rústicos. Hubo una limpieza, pero después el basural volvió a ocupar el escenario y el proyecto quedó atrapado entre las urgencias diarias y esa criatura mitológica de la administración pública llamada “burocracia”.
Ahora la pelota quedó del lado municipal: Hidráulica dice que facilitará el terreno si se firman los acuerdos. Falta solamente que la voluntad política haga lo que la basura viene haciendo desde hace años: ocupar todo el espacio disponible.