El Ministerio de Defensa informó que mantiene alistado un contingente de personal militar especializado para brindar asistencia humanitaria en Venezuela, tras los terremotos que afectaron al país caribeño. El operativo fue coordinado con la Cancillería Argentina como parte de la ayuda ofrecida por el Gobierno nacional.
Según precisó la cartera conducida por el teniente general Carlos Presti, el contingente cuenta con capacidades de búsqueda y rescate, binomios perro-guía y equipamiento específico para intervenir en zonas impactadas por el desastre natural.
El objetivo es colaborar en la localización de sobrevivientes, asistir a los equipos que trabajan en estructuras colapsadas y brindar apoyo a las familias afectadas por la emergencia.
Los recursos que Argentina puso a disposición
El despliegue forma parte de la asistencia humanitaria que el presidente Javier Milei resolvió ofrecer a Venezuela luego de los terremotos que sacudieron la costa norte del país.
De acuerdo con la información difundida por el vocero presidencial, Adrián Ravier, la ayuda argentina incluye médicos emergentólogos con equipamiento y medicamentos, ambulancias, enfermeros y auxiliares, un avión Embraer de 40 plazas, un Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina y una aeronave de Aerolíneas Argentinas.
Además, se ofrecieron dos plantas potabilizadoras de agua operadas por personal del Ejército Argentino, especialistas en estructuras colapsadas, drones con sus operadores y cuatro brigadas del Sistema Nacional de Búsqueda y Rescate preparadas para intervenir en derrumbes, inundaciones e incendios.
El dispositivo también contempla la participación de personal militar especializado en emergencias junto con perros de búsqueda pertenecientes a la Armada Argentina y al Ejército.
Ayuda humanitaria y coordinación entre organismos
El paquete de asistencia incluye además 134 carpas, 48 kits de cocina, colchones, camillas y equipos de aire acondicionado, con el propósito de reforzar la respuesta humanitaria destinada a la población afectada.
Desde el Ministerio de Defensa señalaron que el operativo fue coordinado junto con la Jefatura de Gabinete, la Cancillería, la Agencia Federal de Emergencias y el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, que mantiene disponibles medios del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea para eventuales traslados y tareas de rescate.
Las autoridades indicaron que el objetivo es garantizar una asistencia rápida, organizada y eficaz, en coordinación con los organismos responsables de la respuesta ante la emergencia.
El Ministerio de Defensa confirmó que mantiene alistado un contingente militar especializado para asistir a Venezuela tras los terremotos que afectaron al país. La ayuda, coordinada con la Cancillería, incluye personal de búsqueda y rescate, equipos médicos, medios aéreos, plantas potabilizadoras y asistencia humanitaria para colaborar con las tareas de emergencia.
Cuando un terremoto deja ciudades enteras bajo los escombros, la logística deja de ser una palabra de manual y pasa a convertirse en una carrera contra el reloj. Cada avión listo para despegar puede significar horas ganadas en la búsqueda de sobrevivientes.
Argentina decidió poner en marcha ese engranaje. Mientras los equipos de rescate continúan trabajando en Venezuela, el Gobierno confirmó que ya tiene preparado un contingente militar con especialistas, perros de búsqueda, médicos y equipamiento para intervenir en zonas afectadas. Porque en una catástrofe de esta magnitud, llegar rápido suele ser tan importante como llegar con los recursos adecuados.
El operativo reúne capacidades de distintas áreas del Estado. Hay aeronaves militares y civiles, plantas potabilizadoras de agua, brigadas entrenadas para actuar sobre estructuras colapsadas, drones, ambulancias y personal sanitario. No se trata solamente de enviar ayuda, sino de coordinar equipos que puedan integrarse al trabajo que ya realizan los organismos locales y otros contingentes internacionales.
Las emergencias humanitarias también exigen una planificación silenciosa. Antes de que un avión despegue hay listas, protocolos, coordinación diplomática y logística que rara vez ocupan los titulares. Todo eso ocurre mientras las horas siguen corriendo para quienes esperan asistencia.
En los desastres naturales no existen fronteras para la solidaridad. Lo que sí existe es una cuenta regresiva que nunca se detiene.
