San Juan consiguió un destacado reconocimiento internacional en materia de ciberseguridad. El equipo «San Juan Más Seguro», integrado por el oficial inspector Darío Pérez Ruarte, el cabo primero Leonardo Esquivel y la abogada Virginia Sánchez Carmona, obtuvo el primer puesto en la White Hat Conference 2026, una competencia internacional desarrollada en Mendoza que reunió a especialistas de más de quince países.
El certamen convocó a universidades, laboratorios forenses, fuerzas de seguridad y expertos en investigación digital. La representación sanjuanina se impuso tras superar todas las instancias de evaluación y obtener la mejor calificación general.
Un equipo que se armó pocos días antes de competir
La conformación del equipo fue reciente y surgió a partir de la convocatoria realizada desde la Secretaría de Estado de Seguridad y Orden Público. El reglamento establecía que cada delegación debía estar integrada por dos especialistas técnicos y un profesional del Derecho.
Darío Pérez Ruarte propuso integrar el equipo junto a su compañero Leonardo Esquivel, ambos pertenecientes a la Dirección de Telecomunicaciones y Emergencias Policiales (D-8), donde desarrollan tareas vinculadas con informática forense, tecnología aplicada a la seguridad y desarrollo de sistemas.
Posteriormente se incorporó Virginia Sánchez Carmona, asesora legal de la Secretaría de Seguridad, quien aportó la perspectiva jurídica requerida por la competencia.
Once horas para resolver un caso de cibercrimen
Durante la competencia, los participantes debieron resolver una investigación basada en un caso ficticio ambientado en Estados Unidos, relacionado con una estafa mediante la venta de entradas falsas para el Mundial de fútbol utilizando un video manipulado con inteligencia artificial.
El trabajo incluyó el análisis de perfiles en redes sociales, la identificación de imágenes alteradas mediante inteligencia artificial, la verificación de videos creados con tecnología deepfake, el rastreo de operaciones con criptomonedas y la preservación de evidencia digital conforme a los estándares utilizados en investigaciones judiciales.
Mientras los especialistas técnicos desarrollaban la investigación informática, la parte jurídica avanzaba en paralelo con la elaboración del informe legal que posteriormente sería defendido ante el jurado.
La estrategia que inclinó la balanza
Tras la evaluación técnica, el equipo sanjuanino ocupaba el quinto lugar. Sin embargo, la competencia también valoraba la calidad del informe jurídico y la exposición oral.
En esa instancia, los representantes de San Juan optaron por presentar el trabajo como si se tratara de una acusación formal dentro de un proceso penal, fundamentando cada una de las pruebas obtenidas y explicando el procedimiento seguido para preservar la evidencia digital.
La propuesta fue especialmente destacada por el jurado internacional y permitió que el equipo obtuviera la mayor puntuación final del certamen.
Una defensa oral ante especialistas internacionales
Luego de clasificar entre los mejores equipos, los sanjuaninos debieron exponer su trabajo ante un jurado integrado por autoridades académicas y especialistas internacionales, entre ellos representantes del Centro de Investigaciones de Cibercrimen de la Universidad de Boston.
La presentación se realizó mediante traducción simultánea e incluyó preguntas sobre herramientas forenses, inteligencia artificial, preservación de evidencia digital y legislación penal.
Finalmente, el equipo fue consagrado campeón de la competencia, superando incluso a los estudiantes de la Universidad de Boston, que buscaban obtener su tercer título consecutivo.
El valor de la capacitación permanente
Los tres integrantes coincidieron en que el resultado fue consecuencia de años de formación y actualización profesional.
Leonardo Esquivel desarrolla sistemas informáticos para la Policía de San Juan y continúa especializándose en inteligencia criminal e informática forense.
Darío Pérez Ruarte, además de desempeñarse como oficial inspector, es docente universitario y cursa la carrera de Ingeniería Informática.
Por su parte, Virginia Sánchez Carmona combina su tarea como asesora jurídica con una permanente capacitación en Derecho Penal y nuevas tecnologías, área en la que centró el informe legal que resultó determinante para la obtención del primer puesto.
Tras el reconocimiento internacional, los tres profesionales ya proyectan un nuevo desafío: participar en la próxima edición de la White Hat Conference, prevista para 2027 en México, con el objetivo de volver a representar a San Juan en uno de los certámenes más importantes del mundo en investigación de cibercrimen.
Un equipo integrado por dos efectivos de la Policía de San Juan y una abogada de la Secretaría de Seguridad ganó la White Hat Conference 2026, una competencia internacional de cibercrimen realizada en Mendoza. Los representantes sanjuaninos superaron a especialistas, universidades y fuerzas de seguridad de más de quince países tras resolver un complejo caso de investigación digital.
Fueron a competir convencidos de que la experiencia serviría para medir cuánto les faltaba. Volvieron con el primer puesto y dejando atrás a equipos que llegaban con el respaldo de algunas de las instituciones más prestigiosas del mundo en materia de cibercrimen.
La comparación que ellos mismos eligieron resume el escenario mejor que cualquier estadística: sentían que iban «al Mundial siendo Chacarita». Del otro lado había universidades internacionales, laboratorios forenses, especialistas en inteligencia digital y equipos acostumbrados a este tipo de certámenes. Del lado sanjuanino había tres profesionales que apenas habían tenido tiempo para conocerse antes de viajar.
Durante once horas debieron resolver una investigación que mezclaba inteligencia artificial, criptomonedas, evidencia digital y técnicas forenses. Pero el verdadero desafío no era solamente encontrar las respuestas, sino demostrar que cada prueba obtenida podía sostenerse ante un tribunal. En el mundo del cibercrimen, descubrir un delito es apenas la mitad del trabajo; la otra mitad consiste en probarlo sin romper la cadena de custodia.
La estrategia terminó marcando la diferencia. Mientras otros equipos presentaron informes técnicos, los sanjuaninos construyeron el caso como si estuvieran impulsando una acusación penal. Esa mirada interdisciplinaria convenció al jurado y les permitió revertir una clasificación que, en la etapa técnica, no los tenía entre los primeros lugares.
La historia deja una enseñanza que trasciende el trofeo. La tecnología cambia todos los días, también cambian las formas de delinquir y la única herramienta que no pierde valor es la capacitación. A veces los campeonatos se ganan con presupuesto. Otras veces, con años de estudio silencioso que nadie ve hasta que llega el momento de demostrarlo.