La vicegobernadora de Mendoza, Hebe Casado, enfrenta un proceso de juicio político luego de calificar a la selección de fútbol de Francia como un “equipo africano de flojos modales” durante el certamen.
Un grupo de dirigentes radicales solicitó formalmente su destitución al considerar que incurrió en “conducta impropia” y “mal desempeño de sus funciones”.
La publicación que originó la polémica
La controversia comenzó después del partido entre Paraguay y Francia por los octavos de final, cuando Casado publicó en sus redes sociales: “Muy bien Paraguay. El equipo africano flojo de modales. No lo aguanto a Mbappé”.
Las declaraciones provocaron rechazos tanto en el ámbito político local como en el plano internacional. Frente a la repercusión, el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, envió una carta al embajador francés en la Argentina con el objetivo de distender el conflicto.
Cornejo calificó públicamente las expresiones de su vicegobernadora como “de carácter discriminatorio” y tomó distancia de sus dichos.
El pedido de juicio político fue presentado por el abogado y exsenador nacional Miguel Mathus Escorihuela, acompañado por otros referentes de la Unión Cívica Radical.
La solicitud se fundamentó en el artículo 109 de la Constitución de Mendoza y también llevó la firma del exdiputado nacional Fernando Armagnague y de otros dirigentes partidarios.
Según los autores del planteo, las declaraciones de Casado “desprestigian la institución que inviste, como así también a la Provincia y a la ciudadanía mendocina”.
Repercusiones diplomáticas y respuesta de Casado
La Embajada de Francia en la Argentina repudió las palabras de la vicegobernadora y la declaró persona non grata.
Casado rechazó las acusaciones y sostuvo: “No he dicho nada racista ni discriminatorio, ¿por qué me rectificaría? Que se rectifique quien piense que ser africano es una condición de inferioridad”.
Además, atribuyó la controversia al “correctismo político” y al “wokismo”, y aseguró que sus comentarios se produjeron dentro del folclore futbolero.
La denuncia judicial y las iniciativas legislativas
La polémica también llegó a la Justicia. El abogado Alfredo Guevara promovió una causa amparada en la Ley 23.592 de Actos Discriminatorios.
El expediente comenzó a tramitarse en la Justicia local y posteriormente fue remitido al fuero federal.
Por su parte, el justicialismo presentó distintas iniciativas en la Legislatura de Mendoza para repudiar las expresiones de la funcionaria.
El pedido de juicio político, la causa judicial y las repercusiones diplomáticas mantienen abierta la discusión sobre la responsabilidad institucional de Casado y el alcance de sus declaraciones públicas.
La vicegobernadora de Mendoza, Hebe Casado, enfrenta un pedido de juicio político luego de calificar a la selección de Francia como un “equipo africano de flojos modales”. Dirigentes radicales solicitaron su destitución por “conducta impropia” y “mal desempeño”, mientras el caso también generó repercusiones diplomáticas, legislativas y judiciales.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Hebe Casado convirtió un partido entre Paraguay y Francia en una crisis institucional con escala diplomática, judicial y partidaria, una hazaña administrativa que normalmente requiere meses de gestión, varias comisiones y al menos dos conferencias de prensa. Bastó una publicación en redes para que la vicegobernadora de Mendoza pasara del comentario futbolero al juicio político, demostrando una vez más que X puede transformar noventa minutos de fútbol en un expediente con más ramificaciones que una reforma constitucional.
La frase sobre el “equipo africano flojo de modales” no quedó flotando en el folclore deportivo, como sostuvo Casado, sino que aterrizó con precisión en la Legislatura, la Justicia y la Embajada de Francia. El gobernador Alfredo Cornejo tuvo que recurrir al clásico protocolo de emergencia institucional: tomar distancia, redactar una carta y explicarle a un representante extranjero que la provincia no había decidido abrir un conflicto internacional por la conducta de Kylian Mbappé.
La vicegobernadora, lejos de retroceder, eligió avanzar con la convicción de quien ya cruzó el puente y decidió además cobrar peaje. Negó haber formulado expresiones racistas o discriminatorias, apuntó contra el “correctismo político” y el “wokismo” y dejó en claro que no tenía intención de rectificarse. La defensa, por supuesto, no desactivó la polémica: apenas le agregó nuevas temporadas a una serie que ya tenía radicales, peronistas, abogados, diplomáticos y una selección europea involuntariamente incorporada al temario mendocino.
Ahora el asunto deberá recorrer los carriles formales. El pedido de destitución invoca la Constitución provincial, la denuncia judicial quedó bajo análisis del fuero federal y la Legislatura acumula iniciativas de repudio. Todo por una publicación que comenzó comentando fútbol y terminó discutiendo la calidad institucional de Mendoza. El Mundial, una competencia diseñada para enfrentar selecciones nacionales, consiguió además enfrentar a una vicegobernadora con parte de su propio espacio político, confirmando que el verdadero torneo siempre se juega después del pitazo final.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La vicegobernadora de Mendoza, Hebe Casado, enfrenta un proceso de juicio político luego de calificar a la selección de fútbol de Francia como un “equipo africano de flojos modales” durante el certamen.
Un grupo de dirigentes radicales solicitó formalmente su destitución al considerar que incurrió en “conducta impropia” y “mal desempeño de sus funciones”.
La publicación que originó la polémica
La controversia comenzó después del partido entre Paraguay y Francia por los octavos de final, cuando Casado publicó en sus redes sociales: “Muy bien Paraguay. El equipo africano flojo de modales. No lo aguanto a Mbappé”.
Las declaraciones provocaron rechazos tanto en el ámbito político local como en el plano internacional. Frente a la repercusión, el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, envió una carta al embajador francés en la Argentina con el objetivo de distender el conflicto.
Cornejo calificó públicamente las expresiones de su vicegobernadora como “de carácter discriminatorio” y tomó distancia de sus dichos.
El pedido de juicio político fue presentado por el abogado y exsenador nacional Miguel Mathus Escorihuela, acompañado por otros referentes de la Unión Cívica Radical.
La solicitud se fundamentó en el artículo 109 de la Constitución de Mendoza y también llevó la firma del exdiputado nacional Fernando Armagnague y de otros dirigentes partidarios.
Según los autores del planteo, las declaraciones de Casado “desprestigian la institución que inviste, como así también a la Provincia y a la ciudadanía mendocina”.
Repercusiones diplomáticas y respuesta de Casado
La Embajada de Francia en la Argentina repudió las palabras de la vicegobernadora y la declaró persona non grata.
Casado rechazó las acusaciones y sostuvo: “No he dicho nada racista ni discriminatorio, ¿por qué me rectificaría? Que se rectifique quien piense que ser africano es una condición de inferioridad”.
Además, atribuyó la controversia al “correctismo político” y al “wokismo”, y aseguró que sus comentarios se produjeron dentro del folclore futbolero.
La denuncia judicial y las iniciativas legislativas
La polémica también llegó a la Justicia. El abogado Alfredo Guevara promovió una causa amparada en la Ley 23.592 de Actos Discriminatorios.
El expediente comenzó a tramitarse en la Justicia local y posteriormente fue remitido al fuero federal.
Por su parte, el justicialismo presentó distintas iniciativas en la Legislatura de Mendoza para repudiar las expresiones de la funcionaria.
El pedido de juicio político, la causa judicial y las repercusiones diplomáticas mantienen abierta la discusión sobre la responsabilidad institucional de Casado y el alcance de sus declaraciones públicas.
La vicegobernadora de Mendoza, Hebe Casado, enfrenta un pedido de juicio político luego de calificar a la selección de Francia como un “equipo africano de flojos modales”. Dirigentes radicales solicitaron su destitución por “conducta impropia” y “mal desempeño”, mientras el caso también generó repercusiones diplomáticas, legislativas y judiciales.
Hebe Casado convirtió un partido entre Paraguay y Francia en una crisis institucional con escala diplomática, judicial y partidaria, una hazaña administrativa que normalmente requiere meses de gestión, varias comisiones y al menos dos conferencias de prensa. Bastó una publicación en redes para que la vicegobernadora de Mendoza pasara del comentario futbolero al juicio político, demostrando una vez más que X puede transformar noventa minutos de fútbol en un expediente con más ramificaciones que una reforma constitucional.
La frase sobre el “equipo africano flojo de modales” no quedó flotando en el folclore deportivo, como sostuvo Casado, sino que aterrizó con precisión en la Legislatura, la Justicia y la Embajada de Francia. El gobernador Alfredo Cornejo tuvo que recurrir al clásico protocolo de emergencia institucional: tomar distancia, redactar una carta y explicarle a un representante extranjero que la provincia no había decidido abrir un conflicto internacional por la conducta de Kylian Mbappé.
La vicegobernadora, lejos de retroceder, eligió avanzar con la convicción de quien ya cruzó el puente y decidió además cobrar peaje. Negó haber formulado expresiones racistas o discriminatorias, apuntó contra el “correctismo político” y el “wokismo” y dejó en claro que no tenía intención de rectificarse. La defensa, por supuesto, no desactivó la polémica: apenas le agregó nuevas temporadas a una serie que ya tenía radicales, peronistas, abogados, diplomáticos y una selección europea involuntariamente incorporada al temario mendocino.
Ahora el asunto deberá recorrer los carriles formales. El pedido de destitución invoca la Constitución provincial, la denuncia judicial quedó bajo análisis del fuero federal y la Legislatura acumula iniciativas de repudio. Todo por una publicación que comenzó comentando fútbol y terminó discutiendo la calidad institucional de Mendoza. El Mundial, una competencia diseñada para enfrentar selecciones nacionales, consiguió además enfrentar a una vicegobernadora con parte de su propio espacio político, confirmando que el verdadero torneo siempre se juega después del pitazo final.