Julián Álvarez Guardia, de 29 años, murió en Resistencia luego de recibir tres heridas provocadas presuntamente con un cuchillo tipo tramontina. Según la investigación, la agresión habría sido cometida por su novia, Victoria Cantero, de 25 años, quien quedó detenida y enfrenta una acusación por homicidio agravado por el vínculo.
El llamado desesperado antes de morir
De acuerdo con la declaración de Facundo Cantero, amigo de Julián y hermano de Victoria, la víctima lo llamó durante la madrugada para pedir ayuda. «Amigo, vení rápido, Victoria me cortó el cuello, estoy sangrando. Por favor, vení rápido», habría dicho durante la comunicación.
Facundo, médico recientemente recibido, se encontraba con su pareja cuando recibió el llamado. Según su relato, mientras intentaba comprender la situación se escuchaban gritos de fondo.
El episodio ocurrió el último domingo en Resistencia, después de una salida nocturna de la pareja al boliche Caballito Negro. Vecinos declararon que durante la madrugada escucharon fuertes discusiones, gritos y objetos que impactaban contra las paredes.
Una relación marcada por conflictos
Julián y Victoria mantenían una relación de aproximadamente dos años, aunque con varias interrupciones. Según testimonios incorporados a la causa, el vínculo atravesaba situaciones conflictivas y episodios de violencia.
Facundo Cantero declaró ante la Fiscalía que la pareja «venía transitando un vínculo tóxico y violento» y aseguró que en varias oportunidades les había recomendado que finalizaran la relación. Según explicó, la respuesta que recibió fue: «No te metas».
El abogado defensor de Victoria, Lucas Bosch, sostuvo que Julián fue encontrado consciente por su amigo y negó versiones iniciales sobre un ataque mientras dormía. «Consciente y en un sillón, no desvanecido, como habría circulado. Y también se descarta que el ataque haya sido con la víctima dormida», afirmó.
Según la defensa, la Fiscalía tampoco consideró por ahora una calificación con premeditación y alevosía, ya que no se habría acreditado que el ataque haya ocurrido bajo esas circunstancias.
La investigación continúa
Los investigadores trabajan sobre el resultado preliminar de la autopsia, que se demoró debido a que el cuerpo presentaba otras lesiones además de las heridas provocadas por las puñaladas.
También avanzan con el análisis de los teléfonos celulares y las imágenes de cámaras de seguridad para reconstruir los momentos previos al ataque y establecer con mayor precisión la secuencia de los hechos.
Victoria Cantero permanece detenida en el Centro de Detención Los Lirios. Según trascendió, la imputada se encuentra procesando su situación judicial y comparte celda con otra detenida.
La Justicia prevé que entre el 18 y 19 de agosto se defina la prisión preventiva y un posible traslado a la penitenciaría provincial Las Orquetas, ubicada sobre la Ruta 11, cerca de Resistencia.
Julián Álvarez Guardia, de 29 años, murió en Resistencia tras recibir tres puñaladas presuntamente provocadas por su novia, Victoria Cantero, de 25 años. La investigación avanza con declaraciones de testigos, análisis de celulares y cámaras de seguridad, mientras la defensa sostiene que no hubo ataque con premeditación ni alevosía.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
«Venite por favor, Victoria me cortó, estoy sangrando». El último pedido de Julián Álvarez Guardia quedó registrado como una carrera contra el tiempo que terminó antes de que llegara la ayuda. Una pelea de pareja que empezó con gritos terminó convirtiendo una madrugada chaqueña en una causa penal.
La escena tenía todos los ingredientes de una noche que parecía una más: salida al boliche, regreso a casa, una discusión y vecinos escuchando golpes detrás de una pared. El problema es que algunas paredes no separan habitaciones: separan tragedias. Y cuando la violencia entra, ya no pregunta si tiene permiso.
La investigación intenta reconstruir qué ocurrió en esos minutos finales. Hay celulares, cámaras, testimonios y una pelea previa que los allegados describen como parte de una relación marcada por conflictos. Un rompecabezas donde cada pieza pesa más que la anterior.
El caso también expone una dinámica repetida en muchos vínculos violentos: señales que aparecen, advertencias que no alcanzan y situaciones que escalan hasta un punto irreversible. La Justicia ahora busca determinar responsabilidades y reconstruir una secuencia que terminó de la peor manera.
Una llamada de auxilio duró segundos. Las consecuencias, en cambio, recién empiezan a contarse.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Julián Álvarez Guardia, de 29 años, murió en Resistencia luego de recibir tres heridas provocadas presuntamente con un cuchillo tipo tramontina. Según la investigación, la agresión habría sido cometida por su novia, Victoria Cantero, de 25 años, quien quedó detenida y enfrenta una acusación por homicidio agravado por el vínculo.
El llamado desesperado antes de morir
De acuerdo con la declaración de Facundo Cantero, amigo de Julián y hermano de Victoria, la víctima lo llamó durante la madrugada para pedir ayuda. «Amigo, vení rápido, Victoria me cortó el cuello, estoy sangrando. Por favor, vení rápido», habría dicho durante la comunicación.
Facundo, médico recientemente recibido, se encontraba con su pareja cuando recibió el llamado. Según su relato, mientras intentaba comprender la situación se escuchaban gritos de fondo.
El episodio ocurrió el último domingo en Resistencia, después de una salida nocturna de la pareja al boliche Caballito Negro. Vecinos declararon que durante la madrugada escucharon fuertes discusiones, gritos y objetos que impactaban contra las paredes.
Una relación marcada por conflictos
Julián y Victoria mantenían una relación de aproximadamente dos años, aunque con varias interrupciones. Según testimonios incorporados a la causa, el vínculo atravesaba situaciones conflictivas y episodios de violencia.
Facundo Cantero declaró ante la Fiscalía que la pareja «venía transitando un vínculo tóxico y violento» y aseguró que en varias oportunidades les había recomendado que finalizaran la relación. Según explicó, la respuesta que recibió fue: «No te metas».
El abogado defensor de Victoria, Lucas Bosch, sostuvo que Julián fue encontrado consciente por su amigo y negó versiones iniciales sobre un ataque mientras dormía. «Consciente y en un sillón, no desvanecido, como habría circulado. Y también se descarta que el ataque haya sido con la víctima dormida», afirmó.
Según la defensa, la Fiscalía tampoco consideró por ahora una calificación con premeditación y alevosía, ya que no se habría acreditado que el ataque haya ocurrido bajo esas circunstancias.
La investigación continúa
Los investigadores trabajan sobre el resultado preliminar de la autopsia, que se demoró debido a que el cuerpo presentaba otras lesiones además de las heridas provocadas por las puñaladas.
También avanzan con el análisis de los teléfonos celulares y las imágenes de cámaras de seguridad para reconstruir los momentos previos al ataque y establecer con mayor precisión la secuencia de los hechos.
Victoria Cantero permanece detenida en el Centro de Detención Los Lirios. Según trascendió, la imputada se encuentra procesando su situación judicial y comparte celda con otra detenida.
La Justicia prevé que entre el 18 y 19 de agosto se defina la prisión preventiva y un posible traslado a la penitenciaría provincial Las Orquetas, ubicada sobre la Ruta 11, cerca de Resistencia.
Julián Álvarez Guardia, de 29 años, murió en Resistencia tras recibir tres puñaladas presuntamente provocadas por su novia, Victoria Cantero, de 25 años. La investigación avanza con declaraciones de testigos, análisis de celulares y cámaras de seguridad, mientras la defensa sostiene que no hubo ataque con premeditación ni alevosía.
«Venite por favor, Victoria me cortó, estoy sangrando». El último pedido de Julián Álvarez Guardia quedó registrado como una carrera contra el tiempo que terminó antes de que llegara la ayuda. Una pelea de pareja que empezó con gritos terminó convirtiendo una madrugada chaqueña en una causa penal.
La escena tenía todos los ingredientes de una noche que parecía una más: salida al boliche, regreso a casa, una discusión y vecinos escuchando golpes detrás de una pared. El problema es que algunas paredes no separan habitaciones: separan tragedias. Y cuando la violencia entra, ya no pregunta si tiene permiso.
La investigación intenta reconstruir qué ocurrió en esos minutos finales. Hay celulares, cámaras, testimonios y una pelea previa que los allegados describen como parte de una relación marcada por conflictos. Un rompecabezas donde cada pieza pesa más que la anterior.
El caso también expone una dinámica repetida en muchos vínculos violentos: señales que aparecen, advertencias que no alcanzan y situaciones que escalan hasta un punto irreversible. La Justicia ahora busca determinar responsabilidades y reconstruir una secuencia que terminó de la peor manera.
Una llamada de auxilio duró segundos. Las consecuencias, en cambio, recién empiezan a contarse.