El juez en lo Penal Económico Diego Amarante rechazó que una causa contra el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio “Chiqui” Tapia, y el tesorero de la entidad, Pablo Toviggino, por presunto lavado de dinero sea enviada a la Justicia Federal de Campana.
En su resolución, el magistrado calificó el cambio de domicilio de la AFA desde la Ciudad de Buenos Aires hacia Pilar como “una mera formalidad y ficción jurídica” y sostuvo que esa modificación no alcanza para trasladar la investigación a otro ámbito judicial.
La disputa por la jurisdicción
El planteo había sido realizado por el juez federal de Campana Adrián González Charvay, quien solicitó recibir el expediente al considerar que existía relación con otra causa en trámite y que ambas investigaciones debían concentrarse en un mismo juzgado.
Amarante rechazó ese pedido y señaló que no existían elementos suficientes para justificar el traslado. El magistrado explicó que la causa vinculada al fuero federal de Campana no mantenía una conexión que obligara a unificar los expedientes.
Además, indicó que los hechos investigados habrían ocurrido principalmente dentro de la Ciudad de Buenos Aires. “La totalidad de los actos de ejecución que habrían integrado la maniobra habrían tenido lugar dentro del ámbito geográfico de esta ciudad”, sostuvo.
El cambio de sede de la AFA bajo la lupa
En su fallo, Amarante cuestionó que el cambio de domicilio social de la AFA pueda utilizarse como fundamento para modificar la competencia judicial.
“No obstante el cambio de su sede social, la AFA continuaba desarrollando su actividad central en su sede de esta Capital Federal. Pretender fundar la competencia en la provincia de Buenos Aires, basándose en un domicilio social en el Partido de Pilar, importa priorizar una mera formalidad y ficción jurídica”, afirmó el juez.
La mudanza de la sede de la entidad al partido bonaerense de Pilar generó controversias en distintas causas judiciales. Desde algunos sectores sostienen que el cambio permitiría que las investigaciones pasen a tribunales bonaerenses y salgan del ámbito porteño.
Las causas que involucran a la conducción de la AFA
La AFA y sus principales dirigentes tienen varias investigaciones abiertas relacionadas con el manejo de fondos de la entidad, algunas de ellas vinculadas con operaciones en el exterior a través de la empresa TourProdEnter LLC, de Javier Faroni.
Las causas tramitan en distintos fueros, entre ellos la Justicia nacional de instrucción, el fuero Penal Económico, la Justicia Federal de Campana y tribunales de Lomas de Zamora.
Una de las investigaciones que llegó a Campana está relacionada con denuncias por presuntos desvíos de fondos hacia el club Central Córdoba de Santiago del Estero y empresas vinculadas a Toviggino, además de una investigación por la compra de una mansión en Pilar.
Amarante consideró que la causa bajo su jurisdicción debía continuar en el fuero Penal Económico y planteó que, si González Charvay no comparte su criterio, será la Cámara en lo Penal Económico la encargada de resolver la disputa.
El juez en lo Penal Económico Diego Amarante rechazó que una causa por presunto lavado de dinero vinculada a la AFA pase a la Justicia Federal de Campana. El magistrado cuestionó el cambio de domicilio de la entidad a Pilar y consideró que esa modificación era una “mera formalidad y ficción jurídica” para definir la jurisdicción.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
La AFA cambió de domicilio, pero para un juez el movimiento tuvo menos mudanza real que una planta de oficina: el cartel puede estar en Pilar, pero la actividad sigue con la camiseta puesta en Buenos Aires. La disputa ahora no es por una pelota, sino por quién se queda con el expediente.
El caso tiene todos los ingredientes de una novela institucional argentina: dirigentes del fútbol, causas judiciales, domicilios estratégicos y una discusión sobre si cambiar la dirección alcanza para cambiar de cancha. Es como ponerle otra patente al auto y pretender que nadie mire quién va manejando.
El juez Diego Amarante rechazó enviar la investigación contra Claudio “Chiqui” Tapia y Pablo Toviggino a otro tribunal y sostuvo que el cambio de sede de la AFA no modifica dónde ocurrieron los hechos investigados. La pelea por la competencia judicial suma un capítulo más a una saga donde los escritorios parecen tener más minutos que los jugadores.
Mientras las causas avanzan en distintos fueros, la Justicia intenta ordenar un mapa donde hay denuncias similares, tribunales que reclaman expedientes y una entidad que busca definir dónde quiere ser investigada. El fútbol argentino vuelve a demostrar que el partido más largo muchas veces no se juega en la cancha.
La AFA movió la sede. El expediente, por ahora, no se movió un centímetro.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El juez en lo Penal Económico Diego Amarante rechazó que una causa contra el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio “Chiqui” Tapia, y el tesorero de la entidad, Pablo Toviggino, por presunto lavado de dinero sea enviada a la Justicia Federal de Campana.
En su resolución, el magistrado calificó el cambio de domicilio de la AFA desde la Ciudad de Buenos Aires hacia Pilar como “una mera formalidad y ficción jurídica” y sostuvo que esa modificación no alcanza para trasladar la investigación a otro ámbito judicial.
La disputa por la jurisdicción
El planteo había sido realizado por el juez federal de Campana Adrián González Charvay, quien solicitó recibir el expediente al considerar que existía relación con otra causa en trámite y que ambas investigaciones debían concentrarse en un mismo juzgado.
Amarante rechazó ese pedido y señaló que no existían elementos suficientes para justificar el traslado. El magistrado explicó que la causa vinculada al fuero federal de Campana no mantenía una conexión que obligara a unificar los expedientes.
Además, indicó que los hechos investigados habrían ocurrido principalmente dentro de la Ciudad de Buenos Aires. “La totalidad de los actos de ejecución que habrían integrado la maniobra habrían tenido lugar dentro del ámbito geográfico de esta ciudad”, sostuvo.
El cambio de sede de la AFA bajo la lupa
En su fallo, Amarante cuestionó que el cambio de domicilio social de la AFA pueda utilizarse como fundamento para modificar la competencia judicial.
“No obstante el cambio de su sede social, la AFA continuaba desarrollando su actividad central en su sede de esta Capital Federal. Pretender fundar la competencia en la provincia de Buenos Aires, basándose en un domicilio social en el Partido de Pilar, importa priorizar una mera formalidad y ficción jurídica”, afirmó el juez.
La mudanza de la sede de la entidad al partido bonaerense de Pilar generó controversias en distintas causas judiciales. Desde algunos sectores sostienen que el cambio permitiría que las investigaciones pasen a tribunales bonaerenses y salgan del ámbito porteño.
Las causas que involucran a la conducción de la AFA
La AFA y sus principales dirigentes tienen varias investigaciones abiertas relacionadas con el manejo de fondos de la entidad, algunas de ellas vinculadas con operaciones en el exterior a través de la empresa TourProdEnter LLC, de Javier Faroni.
Las causas tramitan en distintos fueros, entre ellos la Justicia nacional de instrucción, el fuero Penal Económico, la Justicia Federal de Campana y tribunales de Lomas de Zamora.
Una de las investigaciones que llegó a Campana está relacionada con denuncias por presuntos desvíos de fondos hacia el club Central Córdoba de Santiago del Estero y empresas vinculadas a Toviggino, además de una investigación por la compra de una mansión en Pilar.
Amarante consideró que la causa bajo su jurisdicción debía continuar en el fuero Penal Económico y planteó que, si González Charvay no comparte su criterio, será la Cámara en lo Penal Económico la encargada de resolver la disputa.
El juez en lo Penal Económico Diego Amarante rechazó que una causa por presunto lavado de dinero vinculada a la AFA pase a la Justicia Federal de Campana. El magistrado cuestionó el cambio de domicilio de la entidad a Pilar y consideró que esa modificación era una “mera formalidad y ficción jurídica” para definir la jurisdicción.
La AFA cambió de domicilio, pero para un juez el movimiento tuvo menos mudanza real que una planta de oficina: el cartel puede estar en Pilar, pero la actividad sigue con la camiseta puesta en Buenos Aires. La disputa ahora no es por una pelota, sino por quién se queda con el expediente.
El caso tiene todos los ingredientes de una novela institucional argentina: dirigentes del fútbol, causas judiciales, domicilios estratégicos y una discusión sobre si cambiar la dirección alcanza para cambiar de cancha. Es como ponerle otra patente al auto y pretender que nadie mire quién va manejando.
El juez Diego Amarante rechazó enviar la investigación contra Claudio “Chiqui” Tapia y Pablo Toviggino a otro tribunal y sostuvo que el cambio de sede de la AFA no modifica dónde ocurrieron los hechos investigados. La pelea por la competencia judicial suma un capítulo más a una saga donde los escritorios parecen tener más minutos que los jugadores.
Mientras las causas avanzan en distintos fueros, la Justicia intenta ordenar un mapa donde hay denuncias similares, tribunales que reclaman expedientes y una entidad que busca definir dónde quiere ser investigada. El fútbol argentino vuelve a demostrar que el partido más largo muchas veces no se juega en la cancha.
La AFA movió la sede. El expediente, por ahora, no se movió un centímetro.