El vocero presidencial, Adrián Ravier, confirmó que el director de Realizaciones Audiovisuales de Presidencia, Santiago Oría, quedó al frente del área de comunicación digital del Gobierno nacional.
El movimiento representa un reordenamiento dentro de la estrategia de comunicación de la administración de Javier Milei, ya que Oría pasa a ocupar un espacio que estaba bajo la órbita del asesor presidencial Santiago Caputo.
“Entiendo que sí”, respondió Ravier cuando fue consultado sobre si Oría se encuentra actualmente a cargo de la estrategia digital.
Sin embargo, el vocero buscó relativizar una interpretación sobre un eventual desplazamiento político de Caputo y remarcó que el nuevo esquema “no le quita importancia” al asesor presidencial dentro del Gobierno.
Oría gana protagonismo en la comunicación oficial
La definición se conoció después de que trascendiera una reorganización de la comunicación oficial impulsada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, con un mayor protagonismo para Santiago Oría.
El realizador audiovisual, que formalmente se desempeña como director de Realizaciones Audiovisuales, amplió así su participación dentro del esquema oficial y pasó a intervenir también en la estrategia digital y la definición de contenidos del Gobierno.
El cambio implica que Santiago Caputo deja de tener bajo su conducción directa esa área, aunque desde la vocería presidencial remarcaron que la modificación no supone una pérdida de relevancia general del asesor dentro de la administración de Milei.
El Gobierno descartó un rescate para personas endeudadas
Durante la misma conferencia de prensa, Ravier descartó que el Poder Ejecutivo tenga previsto lanzar un programa de rescate para argentinos endeudados.
El vocero cuestionó a bancos y billeteras virtuales por otorgar préstamos con altas tasas de interés y responsabilizó a las entidades financieras y plataformas digitales de crédito por las condiciones aplicadas en esas operaciones.
“Me extraña que la izquierda que se queja del rescate de los bancos, ahora pida que los rescatemos”, afirmó.
La definición ratifica la posición del Gobierno frente a los pedidos de asistencia para personas con deudas y establece que, por el momento, la administración nacional no contempla implementar un salvataje financiado con fondos públicos.
Qué dijo Ravier sobre Fernando Cerimedo
Ravier también fue consultado sobre los vínculos de Fernando Cerimedo con la Casa Rosada, luego de publicaciones compartidas por Javier Milei en redes sociales relacionadas con el ataque a la abogada Nadia Beller en Bolivia.
El vocero evitó pronunciarse sobre el contenido difundido por el Presidente e insistió en la posición oficial de que Milei «no tiene relación» con el exconsultor y estratega digital de La Libertad Avanza desde 2023.
Sin embargo, reconoció que durante la primera mitad de 2024 existieron «algunos ingresos» de Cerimedo a la Casa Rosada.
«No fueron con el Presidente», aclaró Ravier respecto de las personas con las que Cerimedo mantuvo encuentros.
El funcionario también evitó realizar valoraciones sobre la situación vinculada con el exasesor del presidente boliviano Rodrigo Paz. «Este delito se cometió en Bolivia y hay que dejar trabajar a la Justicia de ese país para saber qué ocurrió», consideró.
Ante nuevas preguntas de la prensa, Ravier sostuvo que Cerimedo tuvo participación durante la campaña presidencial de 2023 y agregó que, durante la primera mitad de 2024, «tuvo reuniones que determinaron su salida del Gobierno en el rol que ocupaba».
El vocero presidencial Adrián Ravier confirmó que Santiago Oría, director de Realizaciones Audiovisuales de Presidencia, quedó al frente de la comunicación digital del Gobierno nacional, un área hasta ahora vinculada a Santiago Caputo. El funcionario aclaró que la modificación “no le quita importancia” al asesor presidencial. Además, descartó un rescate estatal para personas endeudadas y habló sobre Fernando Cerimedo.
La comunicación digital del Gobierno cambió de manos, una noticia especialmente significativa para una administración que convirtió las redes sociales en una extensión del despacho presidencial, el atril, la campaña electoral y, ocasionalmente, el ring. Santiago Oría, director de Realizaciones Audiovisuales de Presidencia, quedó al frente del área que venía manejando Santiago Caputo, aunque desde Casa Rosada se ocuparon rápidamente de aclarar que nadie debe interpretar demasiadas cosas. En política argentina, cuando hay que explicar que un cambio “no le quita importancia” a alguien, los especialistas en leer entre líneas suelen cancelar todos sus compromisos de la tarde.
Oría amplía así su influencia desde el terreno audiovisual hacia la estrategia digital y la definición de contenidos oficiales. El movimiento aparece asociado al reordenamiento impulsado por Karina Milei, mientras Caputo conserva su peso dentro del esquema presidencial. La Casa Rosada parece haber optado por esa sofisticada modalidad organizativa en la que una persona deja de manejar un área, otra pasa a manejarla y todos explican que esencialmente nadie perdió nada. Una clase magistral de física política: la materia cambia de lugar, pero oficialmente la masa permanece intacta.
La conferencia también permitió confirmar aquello que el Gobierno no hará con los argentinos endeudados: un rescate financiado con fondos públicos. Ravier cuestionó a bancos y billeteras virtuales por las tasas aplicadas y lanzó: “Me extraña que la izquierda que se queja del rescate de los bancos, ahora pida que los rescatemos”. El salvavidas estatal, por ahora, seguirá guardado, mientras el Ejecutivo señala a quienes otorgaron créditos caros como parte central del problema.
Finalmente apareció Fernando Cerimedo, otro nombre con historia dentro del ecosistema digital libertario. Ravier sostuvo que Milei no mantiene relación con él desde 2023, aunque reconoció que hubo «algunos ingresos» a Casa Rosada durante la primera mitad de 2024. «No fueron con el Presidente», aclaró. Así terminó una jornada comunicacional donde se habló del que entra, del que sale, del que sigue siendo importante, del que entró alguna vez pero no para ver al Presidente y de quienes, definitivamente, no recibirán un rescate. La comunicación oficial cambió de conducción, pero el género narrativo de la política argentina permanece extraordinariamente estable.