Habían pasado algunos minutos de las 20.30 cuando el plantel de Rosario Central salió al campo de juego para realizar los movimientos precompetitivos en el estadio Mario Alberto Kempes. Sin embargo, la previa tuvo un momento especial: José Daniel Valencia esperaba a Ángel Di María sobre la línea lateral para brindarle un reconocimiento.
Valencia fue campeón del mundo con la Selección Argentina en 1978, bajo la conducción de César Luis Menotti, en el primer título mundial conseguido por el seleccionado nacional.
El exfutbolista, que también disputó el Mundial de España 1982, fue el elegido por Talleres para homenajear a Di María, quien llegaba por primera vez al Kempes para disputar un encuentro correspondiente al torneo local desde su regreso al fútbol argentino.
El jugador de Rosario Central ya había actuado en ese estadio por Copa Argentina, frente a Estudiantes.
El encuentro entre dos campeones del mundo
El saludo entre Valencia y Di María estuvo cargado de respeto. El exfutbolista cordobés recibió al capitán de Central y el rosarino respondió al reconocimiento antes del comienzo del partido.
Desde las tribunas se escucharon aplausos de parte de los hinchas que ya se encontraban en el estadio, aunque también hubo algunos silbidos dirigidos hacia Di María.
El homenaje se sumó a los reconocimientos que el campeón mundial de Qatar 2022 viene recibiendo en los estadios que visita por primera vez desde su regreso al fútbol argentino.
Talleres eligió a una figura histórica
Para esta ocasión, Talleres decidió que José Daniel Valencia fuera quien le diera la bienvenida a Di María en el Mario Alberto Kempes.
La elección permitió reunir a dos futbolistas campeones del mundo con la Selección Argentina: Valencia, integrante del plantel que consiguió el título en 1978, y Di María, una de las figuras del equipo campeón en Qatar 2022.
La voz del estadio definió el reconocimiento como un recibimiento «de un campeón del mundo a otro», en una ceremonia que antecedió al partido entre Talleres y Rosario Central.
Ángel Di María fue homenajeado en el estadio Mario Alberto Kempes antes del partido entre Talleres y Rosario Central. El encargado del reconocimiento fue José Daniel Valencia, campeón mundial con la Selección Argentina en 1978. El encuentro entre ambos campeones del mundo generó aplausos desde las tribunas, aunque también se escucharon algunos silbidos hacia el futbolista de Central.
Ángel Di María volvió a encontrarse con ese particular protocolo que acompaña cada una de sus primeras visitas a un estadio argentino: reconocimiento, aplausos, fotos y algún silbido dispuesto a recordar que el fútbol nacional jamás permite que una ceremonia transcurra con absoluta tranquilidad. Esta vez, el escenario fue el Mario Alberto Kempes y el encargado de recibirlo fue José Daniel Valencia, campeón del mundo en 1978.
La escena tuvo un simbolismo difícil de mejorar desde producción. Valencia esperaba sobre la línea lateral y Di María salió al campo para realizar los movimientos precompetitivos. Allí se encontraron dos generaciones separadas por más de cuatro décadas, pero unidas por aquello que convierte cualquier presentación en ceremonia: ambos levantaron la Copa del Mundo con la Selección Argentina.
Talleres eligió así una figura de su historia para homenajear al capitán de Central, que nunca había jugado en el Kempes por un torneo local desde su regreso al fútbol argentino. Hubo un saludo afectuoso, una respuesta respetuosa del rosarino y aplausos desde las tribunas. También aparecieron silbidos, porque hasta en un homenaje entre campeones mundiales el fútbol argentino considera obligatorio aportar un pequeño porcentaje de contradicción ambiental.
La voz del estadio resumió el momento como un recibimiento «de un campeón del mundo a otro». Y difícilmente hubiera hecho falta mucho más. Valencia representó a la Selección campeona de 1978; Di María, a la de 2022. Dos épocas, dos camisetas, una misma estrella sobre la memoria colectiva y un Kempes que, durante unos minutos, convirtió la previa de un partido en una breve reunión de la historia grande del fútbol argentino.