El Gobierno anunciará este miércoles nuevas medidas para impulsar los créditos hipotecarios, en una estrategia que tendrá al Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses como uno de sus principales instrumentos. El ministro de Economía, Luis Caputo, brindará los detalles durante una conferencia de prensa prevista para las 10.

La propuesta busca abordar una de las principales limitaciones del sistema financiero argentino: la falta de opciones de ahorro y fondeo a largo plazo que permitan respaldar préstamos hipotecarios otorgados durante períodos extensos.

Caputo ya había anticipado que el Gobierno trabajaba junto con el Ministerio de Capital Humano, encabezado por Sandra Pettovello, el FGS y los bancos en un mecanismo destinado a generar condiciones más previsibles para el financiamiento hipotecario.

Cómo funcionaría el esquema del FGS

El ministro había descartado que el Fondo de Garantía de Sustentabilidad comprara directamente las hipotecas de los bancos. “Hubo hace tiempo muchas propuestas de que el Fondo de Garantía de Sustentabilidad comprara las hipotecas y permitiera liberar fondos para que los bancos pudieran dar más hipotecas, pero el FGS no puede estar comprando hipotecas de personas. No es el trabajo del FGS”, aclaró.

En lugar de ese mecanismo, el equipo económico diseñó una alternativa que considera más efectiva y que ya fue presentada al sector bancario. “Estamos viendo formas que creemos que son más efectivas. Lo estamos hablando con el Ministerio de Capital Humano, el FGS y los bancos. Creemos que es una vía mucho mejor para todos los bancos. Les ha encantado la idea”, afirmó Caputo.

La propuesta contempla que el propio FGS convoque a licitaciones de plazos fijos de largo plazo, un instrumento que actualmente tiene una presencia limitada en el mercado de capitales argentino.

De acuerdo con la explicación del ministro, los bancos participarían de un proceso abierto en el que presentarían las condiciones que están dispuestos a ofrecer por esos depósitos. El objetivo es que puedan acceder a una fuente de financiamiento estable durante períodos más extensos.

“El FGS licitaría los plazos fijos para que sea de manera bien transparente. Los bancos podrían licitar tasa, por ejemplo si es un plazo fijo a dos años, un banco puede decir ‘yo estoy dispuesto a pagar UVA + 3%’ y si es a cinco años, puede pagar UVA + 4%”, ejemplificó Caputo.

Según el esquema explicado por el funcionario, el Fondo de Garantía de Sustentabilidad evaluaría las tasas ofrecidas y decidiría si constituye depósitos a dos, tres, cinco años o incluso plazos mayores.

El problema del fondeo bancario

El FGS de la Anses constituye uno de los principales instrumentos financieros del sistema previsional argentino. Fue creado en 2007 como un patrimonio autónomo destinado a respaldar las obligaciones del Estado con jubilados y pensionados y a participar en proyectos que contribuyan al crecimiento económico.

El fondo posee una cartera diversificada que incluye títulos públicos, acciones de empresas, plazos fijos, obligaciones negociables, fondos comunes de inversión y préstamos a provincias. También cuenta con facultades para invertir en instrumentos vinculados con el desarrollo del mercado de capitales y la economía nacional.

El problema que busca atender la nueva herramienta está relacionado con el descalce entre los plazos de los préstamos y los del financiamiento bancario.

“Hoy, en nuestro mercado de capitales, que es prácticamente inexistente, no hay depósitos a largo plazo. El problema que enfrentan los bancos hoy es que las hipotecas son a muy largo plazo y el fondeo de ellos es a 30 días”, sostuvo Caputo.

Desde la perspectiva del Gobierno, esa diferencia constituye uno de los principales obstáculos para ampliar de manera sostenida la oferta de créditos hipotecarios. Los bancos deben otorgar préstamos que se extienden durante años mientras buena parte de sus fuentes de financiamiento tienen vencimientos considerablemente más cortos.

El vínculo con los créditos en dólares y la construcción

El nuevo mecanismo será presentado después de otra medida anunciada por el Gobierno: la flexibilización del financiamiento en dólares para empresas que no generan divisas.

La modificación permite que los bancos destinen hasta un 15% de los depósitos en moneda extranjera a préstamos para compañías que no necesariamente generan dólares ni cuentan con garantías denominadas en esa moneda.

Caputo había vinculado esa medida con el sector de la construcción y los desarrolladores inmobiliarios, considerados entre los principales interesados en acceder a financiamiento en moneda extranjera.

“Uno de los sectores que más nos ha pedido poder acceder a créditos en dólares son justamente los desarrolladores. Ellos tienen la tierra y dicen que, teniendo un 20% de capital, sumando otro 30%, avanzarían”, explicó el ministro.

El Gobierno considera que ambas iniciativas pueden complementarse. Por un lado, la flexibilización de los créditos en dólares busca facilitar el financiamiento de proyectos inmobiliarios; por otro, el esquema que involucra al FGS apunta a mejorar las condiciones de fondeo de los bancos y favorecer una mayor disponibilidad de créditos hipotecarios para las familias.

Caputo dará este miércoles los detalles de la iniciativa, que todavía debe precisar sus condiciones operativas. El objetivo oficial es fortalecer el financiamiento de largo plazo y contribuir a la recuperación del crédito hipotecario y del mercado inmobiliario.