Este martes se conocieron nuevos detalles sobre la auditoría que Tini Stoessel habría solicitado para revisar el manejo de su patrimonio a través de sociedades encabezadas por su padre, Alejandro Stoessel. Según lo revelado por periodistas de espectáculos, la decisión habría surgido a partir de una inquietud planteada por Rodrigo De Paul.
En el programa Primicias Ya, Marina Calabró relató aspectos de la situación y señaló que la cantante había advertido que no participaba de las decisiones de las empresas encabezadas por su padre. Luis Ventura agregó un dato: según su relato, Tini ni siquiera figuraba como contratada en esas sociedades.
“Además hay que considerar cómo cambia el criterio Tini. Ella es una chica, una adolescente, que se crió entre algodones y cuidada por su papá y su mamá. Creció, creció, creció, pero siempre fue dependiente de lo que su padre le generaba y le confiaba; y le hacía creer que era un mundo con un tope de 5000 dólares, que era lo que se podía gastar por tarjeta. Pero la realidad era otra”, reveló el coconductor.
La pregunta de Rodrigo De Paul
Ventura explicó que las sospechas comenzaron a tomar forma cuando Rodrigo De Paul se interesó por conocer cuál era realmente el patrimonio de Tini Stoessel.
“Esto se empieza a despabilar cuando Rodrigo de Paul, mano derecha de Lionel Messi en la Selección Nacional, se acercó a lo que era el manejo del operativo Messi con Jorge Messi padre, manejando todo un emporio económico y comercial. Y entró justamente a preguntar qué patrimonio tenía realmente Tini Stoessel. Y ahí se dan cuenta de que Tini era dueña de un gran emporio sin serlo”, agregó Ventura.
El periodista continuó con su relato y aseguró: “Nada, no tenía nada de nada. Pero no estaba solo Alejandro, estaba también Fran, el hermano de Tini, razón por la cual ella fue frenando hasta el momento en que le presentó un contrato prenupcial a Rodrigo de Paul”.
De acuerdo con esta versión, la relación de De Paul con Fran, hermano de Tini y amigo del futbolista, habría sido uno de los motivos por los cuales la revisión del patrimonio no se habría planteado antes.
La advertencia antes del contrato prenupcial
El proceso tomó otra dimensión cuando los especialistas que asesoran económicamente a De Paul intervinieron antes de la firma del contrato.
“Los que rodeaban la parte económica de Rodrigo de Paul, uno de los estandartes del campeón del mundo, dijeron ‘No, pará, vos no tenés que firmar esto. Esto hay que averiguar, empezar a investigar’”, relató Ventura.
Según el periodista, a partir de esa investigación apareció el dato de los 70 millones que Tini estaría buscando y que, siempre de acuerdo con lo expuesto en el programa, no logra encontrar.
El relato fue complementado por Pablo Layus, quien explicó cuál habría sido el argumento utilizado originalmente para justificar la estructura empresarial y patrimonial.
“La primera explicación que le dan a Tini hasta encontrarse con este panorama fue ‘Estamos buscando cuidarte’”, contó Layus.
Luego detalló: “Y le explicaron ‘Pasa cualquier cosa en alguno de tus recitales, y obviamente van a venir siempre por vos; y de esta manera te cuidamos, te limpiamos. Si algo pasa, vos sos más una empleada que una socia de esta empresa’”.
De esta manera, la auditoría habría puesto bajo revisión el esquema mediante el cual se administraban los negocios vinculados con Tini Stoessel y el rol que la cantante tenía formalmente dentro de esas sociedades.
Una auditoría sobre el manejo del patrimonio de Tini Stoessel, vinculada con sociedades encabezadas por su padre, Alejandro Stoessel, habría comenzado a partir de una inquietud planteada por Rodrigo De Paul. Según revelaron periodistas de espectáculos, el futbolista pidió conocer el patrimonio real de su futura esposa antes de avanzar con un contrato prenupcial.
Rodrigo De Paul quiso saber cuánto patrimonio tenía realmente Tini Stoessel y la pregunta terminó abriendo una caja de Pandora financiera. Según lo relatado por Luis Ventura y otros periodistas, la cantante habría descubierto que tenía una estructura empresarial vinculada con su nombre, pero que ella no figuraba ni siquiera como contratada.
La situación tiene algo de película de espionaje, salvo por un detalle: acá no hay una caja fuerte con diamantes ni un villano con gato blanco, sino sociedades, contratos y una familia intentando explicar por qué una artista de semejante magnitud podía tener un manejo patrimonial que, según estas versiones, desconocía.
Ventura contó que De Paul se interesó por el esquema económico después de conocer de cerca el modelo de administración del patrimonio de Lionel Messi y su padre, Jorge. La consulta sobre Tini habría llevado a detectar que la cantante era presentada como dueña de un gran emporio, aunque, según el relato, formalmente no tenía participación en esas empresas.
El dato más llamativo apareció cuando, según los periodistas, los asesores económicos del futbolista frenaron la firma de un contrato prenupcial y reclamaron investigar antes. “No, pará, vos no tenés que firmar esto. Esto hay que averiguar, empezar a investigar”, fue la advertencia citada por Ventura.
Después apareció la cifra que convirtió el asunto en un problema bastante más grande que una discusión familiar: 70 millones que Tini estaría buscando y que, siempre según lo relatado en televisión, no logra encontrar.
La explicación inicial habría sido que todo se hacía para protegerla. Una especie de cinturón de seguridad financiero: si ocurría algún problema durante sus recitales, las empresas podían asumir determinadas responsabilidades mientras ella quedaba, según la descripción realizada en el programa, más cerca del rol de empleada que del de socia.
Entre tarjetas con límites, sociedades y un patrimonio que ahora busca explicaciones, la pregunta dejó de ser cuánto puede gastar Tini y pasó a ser dónde quedó la plata.