Ángel di María cuestionó las duras sanciones impuestas por la FIFA a Leandro Paredes y Nahuel Molina por los incidentes ocurridos después de la final del Mundial 2026 entre Argentina y España.
El actual futbolista de Rosario Central consideró desproporcionados los castigos y recordó que en el enfrentamiento posterior al partido también participaron jugadores del seleccionado español.
“Creo que es exagerado y seguramente va a ser mucho menos para él y Nahuel”, afirmó Di María luego del empate 2-2 de Rosario Central frente a Talleres de Córdoba por el Torneo Clausura argentino.
Las sanciones a Paredes y Molina
La FIFA sancionó a Leandro Paredes con diez partidos de suspensión y a Nahuel Molina con siete por los incidentes registrados una vez concluida la final del Mundial.
Di María expresó su expectativa de que las penas sean reducidas y consideró que resultan excesivas teniendo en cuenta la manera en la que se desarrolló el enfrentamiento.
La referencia al cruce entre Argentina y España
El exintegrante del seleccionado argentino también hizo referencia directa a la tangana protagonizada por jugadores de Argentina y España luego del encuentro.
“Es algo que podía pasar porque se agarraron ahí al final, pero es bastante exagerado todo”, manifestó Di María al analizar lo sucedido y las posteriores sanciones disciplinarias.
Ángel di María cuestionó las sanciones aplicadas por la FIFA a Leandro Paredes y Nahuel Molina luego de los incidentes registrados tras la final del Mundial 2026 entre Argentina y España. El futbolista de Rosario Central consideró exageradas las suspensiones de diez y siete partidos, respectivamente, y expresó su expectativa de que ambos castigos sean reducidos.
Ángel di María observó las sanciones de la FIFA y llegó a una conclusión bastante sencilla: alguien encontró el botón de “castigo ejemplar” y decidió comprobar hasta dónde llegaba. Leandro Paredes recibió diez partidos y Nahuel Molina, siete, cifras que convierten una tangana posterior a una final mundialista en una especie de suscripción trimestral para mirar fútbol desde afuera. “Creo que es exagerado y seguramente va a ser mucho menos para él y Nahuel”, sostuvo el futbolista de Rosario Central, confiando en que la calculadora disciplinaria tenga función de arrepentimiento.
La discusión surgió después de la final entre Argentina y España, cuando el partido ya había terminado pero algunos protagonistas, aparentemente, entendieron que todavía quedaba tiempo reglamentario para resolver asuntos pendientes mediante una reunión de alta intensidad y escasa diplomacia. Di María recordó que hubo jugadores de ambos seleccionados involucrados y resumió el episodio con una serenidad casi administrativa: “Es algo que podía pasar porque se agarraron ahí al final, pero es bastante exagerado todo”.
La FIFA, mientras tanto, dejó en claro que el pitazo final puede terminar con el partido, aunque no necesariamente con el expediente. Paredes quedó con diez encuentros de suspensión y Molina con siete, mientras Di María espera que una revisión posterior reduzca las penas. La escena dejó una enseñanza tan antigua como el fútbol internacional: durante noventa minutos se disputa una Copa del Mundo; después, cualquier empujón puede convertirse en una materia optativa de Derecho Disciplinario Deportivo.