El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció la puesta en marcha de un programa de créditos hipotecarios destinado a que hasta 18 mil familias puedan acceder a una vivienda. Durante una conferencia de prensa, el funcionario definió la iniciativa con una frase de fuerte contenido político: “Esto es una acto de justicia social”.
Caputo destacó además el “efecto multiplicador en la economía” que, según sostuvo, podrían generar los préstamos destinados a vivienda. Tras reconocer que cerca del 50% de los trabajadores se encuentra en la informalidad, consideró que la iniciativa también puede “encausarlos a la formalidad”.
Durante su exposición, el ministro volvió a defender la evolución de la economía. “El escenario que intenta vender la oposición es opuesto a lo que está ocurriendo”, afirmó, y aseguró que “es la primera vez que estamos mejorando como país”.
En la misma línea, insistió: “A diferencia de lo que se dice en los medios, la economía viene creciendo y el consumo está en niveles récord”.
El FGS aportará fondos y los bancos otorgarán los créditos
Caputo explicó que una de las principales dificultades para ampliar la oferta de créditos hipotecarios está vinculada con el fondeo de las entidades financieras. “Reciben depósitos a corto plazo y tienen que prestar a largo plazo”, señaló.
El esquema anunciado incluirá al Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES, que colocará fondos en plazos fijos en entidades bancarias por períodos de entre uno y cinco años. Posteriormente, los bancos privados tendrán a su cargo el otorgamiento de los créditos hipotecarios.
Sobre el mecanismo, Caputo precisó: “La función del FGS no es correr ningún riesgo crediticios de personas humanas, ese es el trabajo de los bancos”.
“El monto del programa es de dos billones de pesos”, agregó el ministro. El esquema contempla que ese total sea adjudicado mediante licitaciones de hasta 200.000 millones de pesos cada una. De acuerdo con las cifras mencionadas durante el anuncio, el FGS cuenta con más de U$S70.000 millones.
Las condiciones previstas para los préstamos
Entre las condiciones establecidas para las familias, los créditos no podrán tener una tasa superior a UVA + 7,5%. Además, el ingreso neto familiar requerido para acceder al financiamiento rondaría los 3,5 millones de pesos.
Los préstamos estarán destinados a la adquisición de una primera vivienda y tendrán un plazo mínimo de 15 años. El monto máximo previsto será equivalente a 150.000 UVA por cada crédito.
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció un programa de créditos hipotecarios destinado a facilitar el acceso a la primera vivienda de hasta 18 mil familias. La iniciativa contará con fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES, que serán depositados en bancos privados. El programa tendrá un monto de dos billones de pesos y contemplará préstamos de hasta 150.000 UVA.
Luis Caputo volvió a poner a la economía argentina frente al espejo y, según su diagnóstico, esta vez el reflejo devolvió una imagen bastante más amable que la que describe la oposición. En ese escenario apareció un programa de créditos hipotecarios para hasta 18 mil familias, presentado bajo una definición que difícilmente pase inadvertida: “Esto es una acto de justicia social”. El diccionario político argentino, siempre dispuesto a incorporar nuevas acepciones según quién tenga el micrófono, acaba de recibir otra actualización.
La ingeniería financiera tiene menos épica que la frase, pero bastante más planilla de cálculo: el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES colocará dinero en plazos fijos dentro de bancos privados y esas entidades serán las encargadas de prestar a las familias. Una suerte de carrera de postas financiera en la que el Estado entrega el testimonio, el banco corre el tramo hipotecario y el ciudadano espera llegar a la meta con una vivienda antes de que las UVA decidan practicar atletismo por cuenta propia.
Caputo aseguró además que los préstamos podrían generar un “efecto multiplicador en la economía” y ayudar a “encausarlos a la formalidad” a trabajadores que actualmente se desempeñan fuera del sistema formal. La vivienda, entonces, aparece con una agenda bastante exigente: deberá ofrecer techo, estimular la actividad económica y colaborar con la formalización laboral. Prácticamente una propiedad de tres ambientes con funciones de Ministerio.
El ministro también sostuvo que “El escenario que intenta vender la oposición es opuesto a lo que está ocurriendo” y que “es la primera vez que estamos mejorando como país”. Incluso afirmó: “A diferencia de lo que se dice en los medios, la economía viene creciendo y el consumo está en niveles récord”. Mientras las distintas interpretaciones de la economía nacional continúan disputándose la realidad como si fuera la última porción de pizza, el programa hipotecario ya tiene números concretos: dos billones de pesos, licitaciones de hasta 200.000 millones y créditos orientados a la primera vivienda.