La tormenta de Santa Rosa se adelantó y llegó este jueves por la madrugada al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). De acuerdo con los especialistas del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el mal tiempo se extenderá hasta la tarde.
Según el SMN, se esperan tormentas aisladas de variada intensidad durante la mañana, mientras que para la tarde bajan las probabilidades de precipitación, mejorando hacia la noche.
Cómo estará el clima hoy en el AMBA
Durante la mañana, la temperatura será de 13°C. Se pronostica hasta un 70% de probabilidades de tormentas aisladas y vientos del sureste a velocidades de hasta 22 km/h.
Por la tarde, se esperan hasta 40% de probabilidades de chaparrones, con una máxima de 18°C y vientos que seguirán soplando del sureste a velocidades de hasta 22 km/h.
Para la noche, habrá cielo mayormente nublado, con una probabilidad de precipitaciones de hasta un 10%. La temperatura bajará a 14°C y los vientos soplarán desde el sureste, a velocidades de hasta 12 km/h.
Pronóstico para el fin de semana
Viernes 28: cielo mayor a parcialmente nublado durante la madrugada y la mañana. Se espera una mínima de 10°C y una máxima de 17°C hacia la tarde, con cielo algo nublado. Habrá vientos del sector este.
Sábado 29: mínima de 8°C y máxima de 17°C, con cielo parcialmente nublado. Se pronostican vientos del este.
Domingo 30: cielo algo a parcialmente nublado durante el transcurso del día, con mínima de 10°C y máxima de 17°C. Se esperan vientos del este.
Por qué se dice que es la tormenta de Santa Rosa
La tormenta de Santa Rosa recibe su nombre por la festividad de Santa Rosa de Lima, que se celebra cada 30 de agosto.
La tradición se remonta a 1615, cuando, según la leyenda, Rosa de Lima rezó para evitar un ataque de piratas holandeses y una fuerte tormenta habría impedido que las embarcaciones llegaran a la ciudad. Con el tiempo, esa historia dio origen a la creencia popular.
Qué explica la meteorología
Desde el punto de vista meteorológico, no existe una tormenta obligatoria que ocurra todos los años el 30 de agosto. Lo que sí sucede es que, hacia fines de agosto y comienzos de septiembre, aumenta la probabilidad de tormentas por el choque entre masas de aire cálido y húmedo del norte y frentes fríos provenientes del sur.
Por eso, algunas lluvias intensas registradas en este período reciben popularmente el nombre de tormenta de Santa Rosa, aunque pueden adelantarse, retrasarse o incluso no producirse.
La tormenta de Santa Rosa llegó durante la madrugada de este jueves al Área Metropolitana de Buenos Aires y, según el Servicio Meteorológico Nacional, las lluvias y tormentas aisladas continuarán durante la mañana. Las probabilidades de precipitaciones disminuirán por la tarde y el tiempo mejorará hacia la noche. El fin de semana tendrá temperaturas frescas y cielo parcialmente nublado.
La lluvia llegó al AMBA de madrugada y, según el Servicio Meteorológico Nacional, tiene horario de salida: las tormentas seguirán durante la mañana y las probabilidades bajarán por la tarde. Para la noche, el paraguas podría entrar en franco servicio pasivo.
La famosa tormenta de Santa Rosa se adelantó unos días, porque incluso las tradiciones meteorológicas tienen agenda propia. Mientras Buenos Aires mira el cielo con la misma esperanza con la que uno mira el celular después de mandar un mensaje importante, el pronóstico ya avisó que la mejora llegará hacia la noche.
Este jueves tendrá temperaturas de entre 13 y 18 grados, con hasta 70% de probabilidad de tormentas aisladas durante la mañana y hasta 40% de chaparrones por la tarde. Después, el cielo seguirá mayormente nublado, pero con apenas 10% de chances de lluvia.
El fin de semana tampoco promete primavera anticipada: mínimas de entre 8 y 10 grados y máximas de 17, con cielo algo o parcialmente nublado. El este será el encargado de mover el aire mientras el invierno todavía se resiste a entregar las llaves.
Y está el nombre, claro. Santa Rosa de Lima, piratas holandeses, una tormenta providencial y cuatro siglos de tradición para explicar por qué cada lluvia de fines de agosto recibe una etiqueta que parece salida de una producción de época.
La meteorología, bastante menos romántica, dice que no hay ninguna tormenta obligatoria el 30 de agosto. Hay masas de aire, frentes fríos y humedad; el resto es historia, tradición y un paraguas esperando junto a la puerta.