La movilización de jubilados volvió a concentrar este miércoles su reclamo en el rechazo al uso del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES para financiar líneas de crédito y programas estatales impulsados por el Ministerio de Economía.
Las organizaciones de adultos mayores denunciaron que los fondos de reserva previsional sean utilizados para objetivos distintos de la recomposición de los haberes jubilatorios, en un escenario marcado por la pérdida de poder adquisitivo del sector.
El destino del Fondo de Garantía, en el centro del reclamo
Los manifestantes cuestionaron que parte de los recursos del sistema previsional sean destinados a otros programas mientras una porción importante de los jubilados percibe ingresos que, según denunciaron, no alcanzan para cubrir la canasta básica ni los costos de medicamentos.
Referentes del sector y organizaciones vinculadas con los adultos mayores, junto con pronunciamientos como los de la Defensoría de la Tercera Edad, plantearon la contradicción que, a su entender, representa utilizar la caja previsional mientras continúan los reclamos por una mejora en los ingresos.
Marcha desde el Congreso y operativo de seguridad
La columna inició su recorrido en el Congreso Nacional y avanzó hacia dependencias del Poder Ejecutivo, acompañada por organizaciones sociales y gremiales que se sumaron a la protesta.
Durante la jornada se desplegó el habitual operativo de fuerzas de seguridad para contener la movilización sobre veredas y avenidas céntricas. En algunos tramos se registraron momentos de tensión durante el avance de las columnas.
La protesta de los jubilados se mantiene como una cita semanal frente al Congreso, con el destino de los fondos del FGS y el veto a las mejoras en las fórmulas previsionales entre los principales puntos de la agenda.
El planteo vuelve a ubicar en el centro de la discusión el destino de los recursos previsionales y la tensión entre su utilización para programas estatales y las demandas por una recomposición de los ingresos de los adultos mayores.
Jubilados y organizaciones sociales volvieron a movilizarse desde el Congreso Nacional para rechazar el uso del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de ANSES en líneas de crédito y programas estatales. Los manifestantes cuestionaron que esos recursos no se destinen a recomponer haberes previsionales, en un contexto de pérdida de poder adquisitivo y mayores gastos en medicamentos.
Los jubilados volvieron a marchar frente al Congreso con una consigna bastante menos abstracta que cualquier discusión sobre ingeniería financiera: quieren saber por qué el Fondo de Garantía de Sustentabilidad puede convertirse en herramienta para financiar programas estatales mientras sus haberes siguen haciendo equilibrio frente a la canasta básica. En otras palabras, el dinero tiene planes de inversión, pero muchos de sus beneficiarios siguen teniendo problemas bastante más urgentes, como llegar a fin de mes sin convertir la farmacia en una sucursal del mercado de capitales.
El FGS nació como una reserva del sistema previsional, aunque su utilización volvió a quedar bajo la lupa de las organizaciones de adultos mayores. Para los manifestantes, destinar esos recursos a otros objetivos mientras persiste la pérdida del poder adquisitivo es una contradicción difícil de decorar con lenguaje técnico. La explicación podrá incluir instrumentos, programas y líneas de crédito; la pregunta en la calle sigue siendo mucho más breve: si la plata está, ¿por qué no mejora la jubilación?
La movilización avanzó desde el Congreso hacia dependencias del Ejecutivo acompañada por organizaciones sociales y gremiales. Como ocurre cada semana, el recorrido también incluyó el conocido dispositivo de seguridad, con fuerzas desplegadas para ordenar columnas, veredas y avenidas. El centro porteño volvió así a representar esa coreografía institucional donde unos reclaman por ingresos, otros levantan vallas y todos terminan compartiendo la misma avenida bajo una cantidad considerable de uniformes, pancartas y tensión.
El reclamo previsional ya tiene frecuencia semanal y una agenda que insiste en no desaparecer: haberes insuficientes, medicamentos caros, discusión sobre el destino del FGS y rechazo al veto de mejoras previsionales. Mientras tanto, el fondo continúa siendo objeto de debate político y financiero. Para los jubilados, sin embargo, el asunto parece bastante menos sofisticado: antes de hablar de sustentabilidad futura, quieren comprobar que el presente también resulte sustentable.