Javier Milei volvió a protagonizar un fuerte enfrentamiento con el periodismo en redes sociales. En esta oportunidad, el Presidente apuntó directamente contra Paulino Rodrigues después de la difusión de un video que le atribuye declaraciones sobre la soberanía de las Islas Malvinas que no aparecen de esa manera en la entrevista original concedida a la BBC.
El mandatario reaccionó a una publicación en X que acusaba al periodista de haber difundido una versión “totalmente adulterada y editada” de una entrevista realizada en mayo de 2024. “AQUÍ LA MIERDA HUMANA MAL CAGADA DE PAUTINO RODRIGUES OPERANDO CON UN VIDEO FALSO”, escribió Milei, quien además cuestionó que el periodista luego “llora maltrato”. “¿SE RETRACTARÁ ESTE PEDAZO DE MIERDA INMUNDA?”, agregó el Presidente.
La entrevista con la BBC y el origen de la controversia
El eje de la discusión está en una entrevista que Milei concedió a la periodista Ione Wells para la BBC en mayo de 2024. Durante ese diálogo, el mandatario fue consultado por su promesa de avanzar en la recuperación de las Islas Malvinas.
La pregunta original no fue si consideraba que las Malvinas pertenecían a la Argentina. Wells le preguntó qué características tendría la hoja de ruta que había prometido para lograr que las islas fueran reconocidas como argentinas.
Milei respondió que cualquier recuperación debía producirse “en el marco de la paz” y mediante una negociación de largo plazo entre Argentina y el Reino Unido.
“No vamos a resignar nuestra soberanía y tampoco vamos a tener una situación de conflicto con el Reino Unido”, sostuvo entonces.
El Presidente también planteó que el objetivo debía ser iniciar un diálogo para que, “en algún momento”, las Islas Malvinas volvieran a la Argentina.
Cuando fue consultado sobre cuánto podría demorar ese proceso, Milei admitió que podía llevar “décadas” y remarcó que debía ser considerado una cuestión de Estado, sin quedar condicionado por los tiempos políticos o personales de un dirigente.
Qué contiene el video cuestionado por Milei
La nueva polémica se originó a partir de otro fragmento presentado como parte de aquella entrevista. En la versión difundida aparece una pregunta en inglés: “Do you consider the Malvinas to belong to Argentina?” (¿Consideras que las Malvinas pertenecen a Argentina?).
A continuación, el video atribuye a Milei una respuesta según la cual las islas están en manos del Reino Unido y, mientras ese país respete las reglas internacionales, su posición no debería ser cuestionada.
El fragmento incluye luego una afirmación todavía más categórica: “Las Malvinas nunca van a ser argentinas”.
Sin embargo, esas frases no aparecen de esa manera en la entrevista original de la BBC. En el material original, Milei sostiene que Argentina no resignará su soberanía y plantea como objetivo que las islas “en algún momento” vuelvan al país.
La diferencia entre ambas versiones quedó así en el centro de la acusación formulada por el Presidente contra Rodrigues.
El video cuestionado combina elementos presentes en la entrevista con preguntas y respuestas que no corresponden a la misma secuencia original.
Milei efectivamente señaló durante el reportaje que las islas estaban bajo control británico, aunque lo hizo al responder una pregunta vinculada con la visita de David Cameron a las Malvinas y no como una renuncia argentina al reclamo de soberanía.
En ese tramo, Wells le preguntó si consideraba una provocación que Cameron hubiera viajado a las islas.
“No. ¿Por qué no? Porque es idioma ese territorio. Hoy está en manos del Reino Unido, o sea tiene todo el derecho de hacerlo. No lo vivo como una provocación”, respondió Milei.
Más adelante, al ser consultado sobre Margaret Thatcher, volvió a referirse a la guerra de 1982 y sostuvo que Argentina había perdido el conflicto, aunque aclaró que eso no impedía reconocer determinadas características de sus adversarios.
Malvinas vuelve al centro de la agenda presidencial
El enfrentamiento en redes ocurre además en un momento en que la cuestión Malvinas volvió a ocupar un lugar central en la agenda del Gobierno.
Este jueves, Milei anunció nuevas medidas contra empresas petroleras que operen en las islas sin autorización argentina y aseguró que el país avanzará con sanciones frente a la explotación de hidrocarburos en el área. También ratificó la construcción de una base naval en Tierra del Fuego.
En ese contexto, el Presidente destacó recientes declaraciones de Donald Trump sobre una posible revisión de la posición histórica de Estados Unidos frente a la disputa y habló de “vientos de cambio” favorables al reclamo argentino.
El episodio representa, además, un nuevo capítulo del enfrentamiento público entre Milei y Paulino Rodrigues. El Presidente ya había utilizado el apodo “Pautino” para referirse al periodista y lo había acusado de operar contra su Gobierno.
En febrero de 2026, Milei difundió otro video para cuestionar declaraciones de Rodrigues y lo calificó como “otro mentiroso adicto a la pauta”.
En abril de 2025, además, había llamado a Rodrigues “el peor de los kukas”, después de cuestionamientos del periodista vinculados con el viaje presidencial a Roma para el funeral del papa Francisco.
El nuevo cruce vuelve a tener como escenario la red social X, pero esta vez alrededor de uno de los asuntos más sensibles de la política exterior argentina: la posición presidencial sobre la soberanía de las Islas Malvinas.
Javier Milei volvió a confrontar con el periodista Paulino Rodrigues a raíz de la difusión de un video sobre una entrevista que el Presidente concedió a la BBC en mayo de 2024. El mandatario sostuvo que el material fue adulterado y afirmó que su posición original mantiene el reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas mediante una negociación pacífica.
La discusión pública argentina volvió a ingresar en ese territorio en el que una entrevista de 2024, un video cuestionado y una cuenta de X alcanzan para montar en cuestión de minutos una comisión investigadora digital integrada por millones de ciudadanos con wifi. Javier Milei observó el material atribuido a Paulino Rodrigues y decidió responder con la moderación lingüística de quien acaba de descubrir que alguien estacionó un portaaviones británico en el living de su casa.
El Presidente escribió “AQUÍ LA MIERDA HUMANA MAL CAGADA DE PAUTINO RODRIGUES OPERANDO CON UN VIDEO FALSO” y, como la diplomacia todavía conservaba algunos signos vitales después de esa primera descarga, completó: “¿SE RETRACTARÁ ESTE PEDAZO DE MIERDA INMUNDA?”. La red social X quedó así convertida, una vez más, en una suerte de Palacio San Martín alternativo donde las controversias internacionales y periodísticas se resuelven con mayúsculas sostenidas y un nivel de decibeles que probablemente pueda medirse desde las islas.
En el centro de la disputa aparece un detalle bastante menos explosivo pero considerablemente importante: la pregunta y la respuesta incluidas en el video cuestionado no coinciden con la secuencia de la entrevista original de la BBC. En aquel reportaje, Milei sostuvo que Argentina no resignaría su soberanía y que cualquier recuperación debía realizarse “en el marco de la paz”. Es decir, mientras internet preparaba otro juicio de Núremberg audiovisual de 43 segundos, el archivo completo seguía allí, practicando esa costumbre anticuada de aportar contexto.
La controversia tiene además todos los ingredientes del espectáculo político contemporáneo: Malvinas, Margaret Thatcher, David Cameron, Donald Trump, petróleo, soberanía y una pelea entre el Presidente y un periodista. Faltaba únicamente una escena poscréditos y una banda sonora de Hans Zimmer. Pero detrás del inevitable festival digital permanece una cuestión sensible: qué dijo efectivamente Milei sobre las islas y qué parte corresponde a una edición que, según el mandatario, alteró el sentido de sus declaraciones.
Así, la política exterior argentina volvió a atravesar por unas horas el extraño filtro de las redes sociales, donde un conflicto diplomático de casi dos siglos puede terminar comprimido en un clip, una acusación y una catarata de insultos presidenciales. La historia de Malvinas sigue siendo compleja; la discusión en X, en cambio, consiguió simplificarla hasta convertirla en otro episodio de una pelea que parece renovarse cada vez que alguien encuentra el botón de publicar.