El presidente Javier Milei volvió a cuestionar este jueves a sectores empresarios vinculados con la política y lanzó una de las frases más contundentes de su discurso ante el Council of the Americas.
Al referirse al cierre de empresas y defender un esquema económico basado en una mayor competencia, el mandatario afirmó: «Los hijos de puta prebendarios tienen que quebrar».
Milei retomó además sus críticas hacia Paolo Rocca y Madanes Quintanilla, a quienes ya había mencionado en anteriores cuestionamientos relacionados con la relación entre determinados sectores empresariales y el poder político.
Milei habló de una «batalla moral»
Durante su exposición, el Presidente centró parte de su discurso en lo que definió como una discusión moral acerca del vínculo entre empresarios, privilegios y decisiones del Estado.
«¿Es justo un sistema corrupto, que expropia, que cercena las libertades individuales, que genera ineficiencia para que se beneficien un empresario prebendario y su contraparte política?», se preguntó Milei durante su intervención.
Luego elevó el tono y agregó: «¿Vamos a seguir con la hipocresía? Si queremos ser grandes, hay que ponerse los pantalones largos y… ¡los hijos de puta prebendarios tienen que quebrar!».
El mandatario vinculó ese planteo con los principios ideológicos que sostiene su administración y afirmó: «Hacer grande a la Argentina nuevamente depende de que no solo desde el Gobierno hagamos las cosas correctas, depende de que decidamos volver a abrazar los valores de Occidente, los valores judeocristianos, el respeto por la propiedad y la vida. Si volvemos a abrazar esos valores y diseñamos políticas públicas justas, vamos a progresar. La batalla no es económica, es moral».
Daza aseguró que la inflación seguirá bajando
Otro de los funcionarios que participó de la conferencia fue José Luis Daza, viceministro de Economía y número dos de Luis Caputo.
«La inflación va a seguir bajando y para mí no es un tema», sostuvo Daza durante su exposición.
La declaración se produjo una semana después de conocerse que el Índice de Precios al Consumidor de julio fue del 2,1%, registro que interrumpió tres meses consecutivos de desaceleración.
Milei también confirmó que prepara un recital para celebrar lo que denominó la «inflación cero», en línea con el discurso oficial que coloca la desaceleración de los precios entre los principales objetivos económicos de la gestión.
El presidente Javier Milei volvió a cuestionar este jueves a empresarios vinculados históricamente con el poder político y defendió su modelo económico durante su discurso en el Council of the Americas. «Los hijos de puta prebendarios tienen que quebrar», afirmó. También reiteró críticas hacia Paolo Rocca y Madanes Quintanilla, mientras José Luis Daza aseguró que la inflación continuará bajando.
Javier Milei volvió a elegir la sutileza de una motosierra atravesando una biblioteca para explicar su visión sobre la relación entre empresarios y Estado. En el Council of the Americas, ante una audiencia donde precisamente abundan representantes del mundo corporativo, el Presidente sostuvo que «Los hijos de puta prebendarios tienen que quebrar». Una manera particularmente intensa de presentar una política de competencia que probablemente no figure textual en demasiados manuales de economía.
El mandatario colocó el debate en términos morales y volvió a cargar contra aquellos empresarios que, según su mirada, construyeron negocios alrededor de favores políticos. Milei retomó además sus cuestionamientos hacia Paolo Rocca y Madanes Quintanilla. La escena dejó una curiosidad argentina bastante familiar: empresarios escuchando a un Presidente explicarles qué clase de empresarios deberían desaparecer del mercado, mientras todos mantienen una compostura institucional digna de quien acaba de recibir una notificación de AFIP en plena cena.
El encuentro también tuvo espacio para la inflación. José Luis Daza, número dos de Luis Caputo, aseguró que los precios continuarán desacelerándose y afirmó que para él la inflación ya dejó de ser un problema central. La declaración llegó después de que el IPC de julio marcara 2,1% y cortara tres meses consecutivos de desaceleración, porque la economía argentina conserva esa costumbre de introducir pequeños detalles argumentales justo cuando alguien empieza a preparar los festejos.
Milei, de hecho, confirmó que proyecta realizar un recital para celebrar la denominada «inflación cero». La Argentina podría entonces incorporar una nueva categoría al calendario económico: primero llega el índice, después el comunicado oficial y, si los números acompañan, aparecen guitarras y amplificadores. El Gobierno sostiene que la batalla central es moral; la escenografía, aparentemente, también puede incluir escenario.