Estados Unidos aprobó la posible venta a la Argentina de cuatro helicópteros UH-60L Black Hawk reacondicionados y equipamiento asociado por un monto estimado de US$140 millones, en una operación destinada a reforzar distintas capacidades de las Fuerzas Armadas y la respuesta frente a situaciones de emergencia.
La autorización fue otorgada por el Departamento de Estado estadounidense e incluye, además de las cuatro aeronaves, dos motores T700-GE-701D y un amplio conjunto de sistemas de navegación, comunicaciones, identificación, rescate, mantenimiento y entrenamiento.
El contratista principal previsto para la operación será Sikorsky, compañía perteneciente a Lockheed Martin y con sede en Stratford, Connecticut.
El embajador de Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas, anticipó que el país recibirá los Black Hawk reacondicionados mediante entregas escalonadas, con cuatro unidades como punto de partida.
El diplomático relacionó la incorporación no solamente con las capacidades de defensa, sino también con la respuesta ante emergencias. “No es solo equipamiento: es llegar a tiempo y salvar vidas”, escribió en su cuenta de X.
Lamelas también sostuvo que Estados Unidos continuará trabajando junto a la Argentina para contribuir a la construcción de un país “más fuerte y más seguro”.

Qué incluye el paquete aprobado para Argentina
La operación contempla mucho más que las cuatro aeronaves. El pedido argentino incorpora equipos destinados a navegación, comunicaciones, rescate, mantenimiento, entrenamiento y ampliación de las capacidades operativas de los helicópteros.
Entre los elementos incluidos figuran sistemas de referencia de rumbo y actitud, transpondedores IFF APX-100 y APX-123, receptores para sistemas de aterrizaje instrumental y visual, radios de alta y muy alta frecuencia, sistemas GPS Garmin GTN-750 y radios multibanda Cobham C-5000.
El paquete también contempla transmisores localizadores de emergencia, tanques internos auxiliares de combustible, sistemas de extracción con cuerda rápida, cabrestantes de rescate, ganchos de carga y cubos Bambi.
A estos componentes se suman dispositivos y software para mantenimiento y entrenamiento, cascos, repuestos, piezas de reparación, herramientas, equipos de prueba, publicaciones y datos técnicos.
Además, están previstos servicios de capacitación de personal, equipos de entrenamiento, ingeniería, asistencia técnica y apoyo logístico.
Defensa, fronteras y respuesta ante emergencias
El Departamento de Estado señaló que la operación permitirá a la Argentina mejorar su capacidad para enfrentar amenazas actuales y futuras y ubicó la venta dentro de los objetivos estadounidenses de política exterior y seguridad nacional.
Washington destacó además la condición argentina como aliado importante fuera de la OTAN y consideró que la incorporación contribuirá a la estabilidad política y al progreso económico de Sudamérica.
Entre las áreas señaladas específicamente aparecen la seguridad fronteriza, la lucha contra el crimen transnacional y la asistencia humanitaria o respuesta ante desastres.
Los UH-60 Black Hawk también pueden intervenir en evacuaciones médicas, traslado de personal y distintas operaciones durante situaciones de emergencia.
Argentina ya dispone de una aeronave de este modelo destinada al traslado del Presidente de la República. La nueva operación, en cambio, contempla unidades orientadas a reforzar las capacidades de la Aviación del Ejército.

Los pasos que todavía restan
La aprobación estadounidense habilita la posible venta, aunque todavía deben definirse aspectos de la negociación comercial y contractual antes de concretar la incorporación definitiva de las aeronaves.
Sikorsky tendrá el papel principal como contratista. Por el momento, tampoco se encuentra definido si existirá un acuerdo de compensación asociado a la compra.
El Departamento de Estado indicó que no tiene conocimiento actualmente de un entendimiento de esas características y señaló que la cuestión deberá resolverse durante las negociaciones entre Argentina y la empresa contratista.
Según la información difundida por Washington, la implementación de la operación no requerirá el envío de representantes adicionales del Gobierno estadounidense ni de contratistas a la Argentina.
El esquema anunciado contempla así una incorporación progresiva de los helicópteros reacondicionados, junto con los sistemas, repuestos, capacitación y respaldo técnico incluidos en el paquete aprobado por Estados Unidos.
Estados Unidos aprobó la posible venta a la Argentina de cuatro helicópteros UH-60L Black Hawk reacondicionados, motores y equipamiento asociado por un valor estimado de US$140 millones. La incorporación sería progresiva y apunta a fortalecer capacidades militares, seguridad fronteriza, operaciones contra el crimen transnacional y respuesta ante emergencias y desastres.
Cuatro Black Hawk reacondicionados y un paquete estimado en US$140 millones. Estados Unidos dio luz verde a una posible venta que puede sumar a las Fuerzas Armadas argentinas uno de los helicópteros militares más reconocidos del mundo, acompañado por motores, comunicaciones, sistemas de navegación, equipos de rescate, repuestos y capacitación.
La operación todavía debe atravesar las negociaciones correspondientes, pero Washington ya puso sobre la mesa el paquete completo. No se trata solamente de comprar cuatro helicópteros y buscar dónde guardar las llaves: el pedido incluye desde GPS y radios hasta cabrestantes de rescate, tanques auxiliares, herramientas, software y entrenamiento.
El embajador estadounidense anticipó que las unidades serán reacondicionadas y llegarán mediante entregas escalonadas. También buscó colocar el acuerdo fuera de la exclusiva lógica militar al remarcar sus posibles usos ante emergencias: “No es solo equipamiento: es llegar a tiempo y salvar vidas”.
Washington, por su parte, ubicó la operación dentro de sus objetivos de política exterior y seguridad nacional y señaló que Argentina es un aliado importante fuera de la OTAN. Entre las funciones previstas aparecen la seguridad fronteriza, la lucha contra el crimen transnacional y la asistencia humanitaria frente a catástrofes.
Los Black Hawk pueden cumplir tareas militares, transportar personal, participar en evacuaciones médicas y operar durante emergencias. El combo es amplio: defensa, rescate y logística dentro de una misma aeronave, porque cuando el presupuesto alcanza los US$140 millones el manual de instrucciones tampoco viene precisamente en una hoja A4.
Ahora resta convertir la autorización estadounidense en una operación definitiva y establecer las condiciones finales con el contratista. La puerta quedó abierta; los helicópteros, por ahora, siguen del otro lado.