La Región de Coquimbo volverá a poner al Paso de Agua Negra en el centro de la agenda binacional durante una nueva reunión del Comité de Integración prevista para los días 2 y 3 de diciembre en La Serena. El encuentro buscará avanzar sobre turismo, comercio, infraestructura y conectividad, además de reactivar las conversaciones vinculadas con la Entidad Binacional Túnel Agua Negra.
Las autoridades chilenas observan el cruce con San Juan como una herramienta estratégica en varios frentes: asegurar el ingreso de turistas argentinos durante el verano, disponer de una alternativa logística frente a otros pasos cordilleranos y aprovechar el crecimiento de las inversiones mineras del lado argentino.
El gobernador regional de Coquimbo, Cristóbal Juliá, definió las expectativas para el encuentro al señalar que “nuestra principal expectativa es que el Comité de Integración Paso Agua Negra, que sesionará en nuestra región los días 2 y 3 de diciembre, sea un encuentro fructífero, donde surjan acuerdos concretos en materias tan relevantes como turismo, comercio, infraestructura y conectividad”.
El turismo sanjuanino deja más de US$40 millones
La apertura del Paso de Agua Negra durante la temporada estival tiene un impacto económico directo sobre la Región de Coquimbo. En el verano anterior cruzaron por ese corredor 38.573 visitantes argentinos.
De acuerdo con los registros oficiales, esos turistas permanecieron en territorio chileno un promedio de 8,6 noches y realizaron un gasto cercano a los US$127 diarios.
El movimiento genera más de US$40 millones entre hotelería, gastronomía, transporte, comercio y otros servicios vinculados con la actividad turística.
Juliá destacó ese impacto al afirmar que “el turismo argentino genera un beneficio económico que supera los US$40 millones en comercio, hotelería, gastronomía y servicios. Son recursos que llegan directamente a los bolsillos de emprendedores, pymes y trabajadores de la Región de Coquimbo”.
El gobernador agregó que “cuando el paso de Agua Negra no está abierto, esa reactivación económica simplemente no llega”.
Para consolidar ese flujo, Chile todavía enfrenta obras pendientes sobre su propia infraestructura vial. En la Ruta 41 permanecen 44 kilómetros sin pavimentar entre la localidad de La Laguna y el límite fronterizo.
Las autoridades regionales solicitaron al Ministerio de Obras Públicas avanzar con un plan que demandaría una inversión cercana a US$330 millones para mejorar ese corredor.
El antecedente de Los Libertadores y la búsqueda de una alternativa
La preocupación por contar con otro paso internacional se intensificó después de los problemas registrados en Los Libertadores.
Ese corredor permaneció cerrado durante 34 días consecutivos, una situación que habría provocado pérdidas estimadas en US$400 millones, dejó miles de camiones varados y tuvo impacto sobre los precios de algunos alimentos en Chile.
Desde la Corporación Paso Agua Negra, su director Carlos Ruiz Benítez planteó la necesidad de contar con alternativas y pidió que el paso esté habilitado para la reunión de diciembre, con el objetivo de facilitar el traslado de los representantes sanjuaninos hacia La Serena.
La discusión sobre Agua Negra adquiere así una dimensión que excede al tránsito turístico y apunta también a la necesidad de diversificar las conexiones terrestres entre Argentina y Chile.
Chile mira hacia la minería sanjuanina
El otro gran interés planteado desde Coquimbo está relacionado con el crecimiento de la actividad minera en Argentina y, particularmente, con las oportunidades vinculadas a San Juan.
El senador Matías Walker sostuvo que el nuevo escenario económico obliga a observar la integración con la provincia desde una perspectiva más amplia y respaldó la reactivación de la instancia binacional vinculada al túnel.
“es fundamental que sesione el Comité de Integración, que se pueda reeditar lo que es el EBITAN, la instancia binacional del Túnel de Agua Negra”, afirmó.
Walker planteó además el tema ante el ministro de Obras Públicas, Louis de Grange, y ante el embajador chileno en Argentina, Gonzalo Uriarte, con el objetivo de que el futuro corredor pueda servir también para transportar producción minera hacia los puertos chilenos.
El legislador señaló que “hay 18 mil millones de dólares de inversión minera en Argentina. O sea, ya no solamente estamos hablando de la soya, sino que también de productos mineros, donde la integración minera es muy importante”.
La estrategia apunta a posicionar los puertos del Pacífico como una eventual salida para parte de la producción minera desarrollada en San Juan, reforzando el interés económico de Coquimbo por mejorar la conectividad con la provincia.
En ese contexto, la reunión prevista para diciembre volverá a colocar sobre la mesa el proyecto del Túnel de Agua Negra y el funcionamiento de la EBITAN, mientras ambos lados de la cordillera evalúan las posibilidades de fortalecer la conexión fronteriza.
Para Coquimbo, el Paso de Agua Negra aparece actualmente asociado a tres objetivos concretos: mantener el flujo de turistas argentinos, disponer de una alternativa logística a otros corredores internacionales y aprovechar las oportunidades que podría generar el desarrollo de la minería sanjuanina.
La Región de Coquimbo recibirá el 2 y 3 de diciembre una nueva reunión del Comité de Integración del Paso Agua Negra, con la expectativa de reactivar la EBITAN y discutir avances sobre el túnel binacional. Chile busca asegurar el turismo argentino, mejorar la conectividad fronteriza y posicionar sus puertos como salida para futuras exportaciones de la minería sanjuanina.
Más de US$40 millones deja el turismo argentino en Coquimbo durante el verano y del otro lado de la cordillera ya hicieron las cuentas. El Paso de Agua Negra volvió al centro de la agenda chilena, no solamente por los turistas sanjuaninos que cruzan hacia las playas, sino también por una minería que promete mover cifras bastante más grandes que una sombrilla y una conservadora.
Los días 2 y 3 de diciembre, La Serena recibirá una nueva reunión del Comité de Integración del Paso Agua Negra. Sobre la mesa estarán turismo, comercio, infraestructura y conectividad, además de una vieja conocida que cada tanto vuelve a pedir pista: la Entidad Binacional Túnel Agua Negra.
Los números explican parte del entusiasmo. En la última temporada cruzaron 38.573 visitantes argentinos, permanecieron un promedio de 8,6 noches y gastaron alrededor de US$127 diarios. Para Coquimbo, que Agua Negra abra o no abra puede ser la diferencia entre una temporada con turistas y otra con varios comerciantes mirando la cordillera como quien espera que abra la caja del supermercado.
Pero el interés chileno ya no termina en las playas. Los dirigentes regionales también observan los proyectos mineros argentinos y la posibilidad de que los puertos del Pacífico se conviertan en una salida para la producción de San Juan. El túnel que durante años fue presentado como integración física ahora aparece también como potencial autopista para minerales.
El problema es que todavía hay 44 kilómetros de tierra en la Ruta 41 del lado chileno y se evalúa una inversión cercana a los US$330 millones. Es difícil vender un corredor internacional de escala minera cuando un tramo importante todavía recuerda que la cordillera también conserva costumbres del siglo pasado.
El antecedente de Los Libertadores reforzó la preocupación: 34 días de cierre, US$400 millones en pérdidas y miles de camiones varados. La ecuación chilena empezó a quedar bastante clara: turismo argentino, minería sanjuanina y una ruta alternativa que permita no depender de un solo paso.
Agua Negra volvió a ser presentado como puente entre dos regiones. Esta vez, además de banderas, del otro lado ya están calculando turistas, camiones y toneladas.