El Gobierno redujo durante 2026 los giros discrecionales a las provincias y mantuvo sin distribuir una parte de los recursos disponibles. Según estimaciones de la consultora Analytica, **el ahorro derivado de esta política equivale al 0,06% del Producto Bruto Interno (PBI)**, una proporción limitada frente a la meta fiscal que el Ejecutivo acordó con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Durante agosto no se registraron pagos de **Aportes del Tesoro Nacional (ATN)**, de acuerdo con Analytica. El fondo recaudó **$107.987 millones** durante ese mes y acumuló **$798.839 millones** en los primeros ocho meses del año.

Del total acumulado, el Estado nacional distribuyó **$151.000 millones**, por lo que quedaron **$647.839 millones disponibles para repartir**. Analytica incorporó ese saldo entre los recursos que contribuyen al resultado fiscal nacional y estimó que el conjunto de estos factores representa un ahorro equivalente al 0,06% del PBI.

El Gobierno busca alcanzar un **superávit primario de 1,4% del PBI en diciembre** para cumplir con la meta establecida con el FMI. Hasta agosto, el resultado positivo acumulado alcanzó el **1,1% del PBI**.

Las transferencias cayeron frente al año electoral

Durante los primeros ocho meses de 2026, las transferencias no automáticas se ubicaron **63,1% por debajo**, en términos reales, de los montos acumulados durante el mismo período de 2025. La reducción alcanzó tanto a las transferencias corrientes como a las de capital.

Las transferencias corrientes registraron una **caída real acumulada del 64%**, mientras que las de capital descendieron **45,2%** frente a los primeros ocho meses del año anterior.

La comparación tiene como referencia un año electoral. Durante 2025, el Gobierno había incrementado determinados giros discrecionales a algunos gobernadores aliados de cara a las elecciones legislativas.

Según Politikon Chaco, “Del total distribuido, Buenos Aires (**20,4%**), CABA (**11,7%**), Entre Ríos (**8,4%**), Córdoba (**6,8%**) y Santa Fe (**6,6%**) fueron los que captaron la mayor parte de los envíos, mientras que en el extremo opuesto Tierra del Fuego (**0,4%**), Río Negro (**0,4%**) y La Rioja (**0,3%**) son las provincias que menos recursos captaron por esta vía”.

De acuerdo con esos datos, **Buenos Aires fue la principal beneficiaria del reparto de fondos discrecionales**, con $164.790 millones.

Qué pasó con las transferencias durante agosto

Las transferencias no automáticas a las provincias registraron en agosto una **caída interanual real del 66,4%**, según Analytica. La medición compara los giros realizados durante ese mes con los de agosto de 2025, una vez descontado el efecto de la inflación.

La consultora señaló que una parte de la reducción responde a un cambio de clasificación. Desde este año, las transferencias destinadas a hospitales SAMIC dejaron de contabilizarse dentro de las transferencias no automáticas a las provincias.

Si se descuenta ese efecto, la caída interanual real de agosto fue del **54,5%**. La diferencia entre ambos porcentajes refleja el impacto de la exclusión de las partidas correspondientes a los hospitales SAMIC.

Otro de los factores que incidió fue la ausencia de transferencias a la **Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA)** correspondientes a la medida cautelar 1864/2022. En agosto de 2025, esa partida había representado el **37,6%** de los montos enviados dentro de la categoría de transferencias no automáticas.

Durante agosto de 2026 no hubo giros a CABA por esa medida cautelar. La partida había registrado un único pago en febrero, por **$87.800 millones**, y hasta el período informado había ejecutado el 46% del crédito presupuestado.

Qué provincias recibieron fondos y a qué programas fueron destinados

Durante agosto, las transferencias corrientes totalizaron **$55.394 millones**. El programa con mayor participación fue el **Plan Nacional de Alfabetización**, que concentró el 55% de esos recursos.

El segundo programa por volumen fue Transferencias a la Seguridad Social y Organismos Descentralizados, que concentró el **27% del total** y tuvo como destinatarias a Entre Ríos, La Pampa y Neuquén.

En cuanto a las transferencias de capital, durante agosto alcanzaron **$12.894 millones**. El programa Desarrollo de la Infraestructura Hidráulica concentró el **68,4%** de esos fondos y fue la partida de mayor peso dentro de esa categoría.

Los recursos destinados a infraestructura hidráulica fueron dirigidos a **Santa Fe, Corrientes y Chaco**. También se incluyeron transferencias a provincias del noroeste argentino dentro del Plan Belgrano y fondos para Buenos Aires, con giros directos a los municipios de Zárate y Pinamar.

El segundo programa de capital que recibió financiamiento fue Producción Integral y Acceso al Hábitat. Esa partida concentró el **31,6% del total de las transferencias de capital** y tuvo a San Luis como única destinataria.

El impacto sobre la meta fiscal acordada con el FMI

La reducción de las transferencias no automáticas forma parte de la estrategia del Gobierno para preservar el resultado fiscal. Sin embargo, las estimaciones de Analytica muestran que **la contribución de esta política al cumplimiento de la meta anual es limitada**.

El Gobierno tiene como objetivo alcanzar un **superávit primario de 1,4% del PBI** durante 2026. Hasta agosto, el Sector Público Nacional (SPN) acumuló un resultado primario positivo equivalente a aproximadamente **1,1% del PBI**, una diferencia de 0,3 puntos porcentuales respecto de la meta anual.

En agosto, el SPN registró un **resultado financiero superavitario de $635.529 millones**. El resultado surgió de un superávit primario de **$1.990.322 millones** y del pago de intereses de la deuda pública, neto de operaciones dentro del sector público, por **$1.354.793 millones**.

Durante los primeros ocho meses del año, el SPN acumuló un superávit financiero cercano al **0,2% del PBI**, mientras que el resultado primario se ubicó alrededor del **1,1% del PBI**.

La evolución de las cuentas fiscales forma parte de la revisión que realiza durante esta semana la misión del FMI en Argentina, en un contexto en el que también se monitorea el desempeño de la recaudación.