Los ciudadanos brasileños residentes en Mendoza que participaron de la primera vuelta presidencial eligieron mayoritariamente a Flávio Bolsonaro, en un resultado que contrastó con el registrado en el conjunto de las sedes de votación habilitadas en Argentina.
En la única mesa instalada en el Consulado General de Brasil en Mendoza, el candidato del Partido Liberal consiguió 55 votos, equivalentes al 49,11% de los sufragios válidos. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva obtuvo 49 votos, el 43,75%.
La diferencia entre los dos principales candidatos fue de apenas seis votos.
Cómo votaron los brasileños en Mendoza
De los 235 electores habilitados para sufragar en Mendoza concurrieron 116, lo que representó una participación del 49,36% del padrón. Otras 119 personas no asistieron a votar.
En total se contabilizaron 112 votos válidos, dos en blanco y dos nulos.
Detrás de Bolsonaro y Lula, Renan Santos quedó tercero con cuatro votos, equivalentes al 3,57%. Augusto Cury recibió otros dos sufragios, el 1,79%.
El resultado mendocino resultó particularmente significativo porque Lula se impuso en el consolidado de las cinco sedes de votación habilitadas en Argentina. El mandatario brasileño reunió 3.738 votos, frente a los 1.718 obtenidos por Flávio Bolsonaro.
La mayor diferencia se produjo en Buenos Aires, donde Lula alcanzó el 66,06% de los votos válidos contra el 27,29% de Bolsonaro. En Córdoba, en cambio, la competencia fue más ajustada: el presidente brasileño consiguió 182 votos y su rival obtuvo 159.
Mendoza quedó así como la excepción entre las principales sedes argentinas y la única donde Flávio Bolsonaro terminó en el primer lugar.
Brasil definirá la Presidencia en un balotaje
El comportamiento electoral de los brasileños residentes en Argentina fue diferente al resultado general de la primera vuelta. En Brasil, Flávio Bolsonaro terminó primero con el 47,03% de los votos válidos, mientras que Lula alcanzó el 45,16%.
Como ninguno de los candidatos superó el 50% necesario para definir la Presidencia en primera vuelta, ambos volverán a enfrentarse el 25 de octubre en el balotaje que determinará quién conducirá Brasil.
Una elección seguida de cerca por la economía mendocina
Más allá del resultado político, la definición presidencial brasileña tiene especial importancia económica para Mendoza. Brasil es el principal comprador de productos mendocinos y durante 2025 adquirió bienes producidos en la provincia por alrededor de US$409 millones.
Entre los sectores vinculados con esa relación comercial se encuentran la industria vitivinícola y la producción agrícola, por lo que el rumbo económico que adopte Brasil continuará siendo un factor relevante para las exportaciones provinciales.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, reivindicó la asistencia financiera otorgada a la Argentina antes de las elecciones legislativas de 2025 y aseguró que Washington podría volver a realizar una intervención similar. La señal llegó mientras el riesgo país alcanzó los 655 puntos básicos y el Gobierno busca reforzar su esquema financiero de cara a 2027.
La economía argentina volvió a recibir una de esas frases que en cualquier otro país podrían pasar como una declaración diplomática y acá alcanzan para que medio mercado abra una planilla de Excel. Scott Bessent recordó el rescate estadounidense de 2025, destacó que Washington incluso ganó dinero con aquella operación y, cuando le preguntaron si podría repetirse, respondió básicamente que sí. Para una Argentina acostumbrada a observar cada dólar como si fuera el último asiento disponible en un vuelo de evacuación, la frase tuvo la sutileza de una bengala en plena noche.
El antecedente no es menor. Estados Unidos había desplegado una línea de swap por hasta US$20.000 millones y comprado pesos cuando la previa electoral de 2025 encontraba al mercado argentino practicando su deporte favorito: preguntarse cuánto falta para que todo se complique. Según Bessent, la maniobra ayudó a Milei a atravesar aquella tormenta y además generó beneficios para el Tesoro estadounidense, una combinación que en Washington permite pronunciar la palabra “rescate” sin que inmediatamente alguien esconda la billetera.
Ahora Luis Caputo arma su propio escudo para 2027: swap con China, línea estadounidense, acumulación de reservas y capacidad para intervenir en futuros. La cifra total presentada a inversores ronda los US$72.000 millones, aunque no todos esos dólares existen de la misma manera ni están esperando prolijamente apilados detrás de una puerta del Banco Central. Algunos son líneas disponibles, otros objetivos, otros herramientas financieras. Es menos una montaña de billetes y más una caja de herramientas donde cada instrumento viene con manual, condiciones y probablemente letra pequeña.
Bessent, entretanto, volvió a recordar que para Washington la Argentina de Milei forma parte de una estrategia política regional. El Gobierno puede leerlo como una señal de respaldo; el mercado, como una eventual red de contención; y los argentinos, con la experiencia acumulada que otorgan varias décadas de familiaridad con la palabra “swap”, como otro capítulo de esa saga nacional en la que cada elección presidencial parece necesitar reservas, aliados internacionales y una cantidad industrial de calculadoras.