Representantes de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) se reunieron este lunes con funcionarios del Ministerio de Salud para analizar la situación de la discapacidad, en un contexto marcado por reclamos vinculados con recortes, incumplimientos y deudas pendientes.
El encuentro se produjo a un mes de la llegada del Papa León XIV al país y en medio de cuestionamientos de referentes religiosos por la situación social y el impacto de las dificultades económicas sobre los sectores más vulnerables.
Tras la reunión, María Baya Casal, coordinadora de la Mesa de Discapacidad y miembro de la Conferencia Episcopal Argentina, valoró la apertura de un canal de diálogo, aunque remarcó que la instancia debe traducirse en medidas concretas.
“Es un gesto, pero los gestos solos no alcanzan. Los gestos se traducen en realidades. Los gestos no alcanzan, como dice el dicho: ‘De buenas intenciones está hecho el camino al infierno’”.
La Iglesia pidió medidas concretas
A la salida del Ministerio de Salud, Baya Casal destacó que “se abra un espacio de diálogo entre la conferencia episcopal, el área de discapacidad, las organizaciones, y el Ministerio de Salud. Eso yo creo que es lo más importante para destacar el día de hoy”.
También confirmó que habrá una nueva instancia de encuentro: “Quedamos en una próxima reunión”.
La representante de la CEA explicó que durante la reunión entregaron un documento con distintos planteos y reclamos vinculados con la situación del sector. “Llevamos un escrito con nuestras inquietudes, se habló sobre el escrito, se plantearon posibles soluciones, se plantearon caminos de rectificar o ratificar algunos actos”.
Además, aclaró: “Nosotros no estamos para dar soluciones políticas. Sí tenemos una mirada sobre la situación, que la emitimos en un documento que sacamos la semana pasada”.
Reclamos por incumplimientos de la ley de emergencia
Uno de los principales puntos abordados fue el cumplimiento de la ley de emergencia en discapacidad. Baya Casal sostuvo que existen obligaciones vigentes que todavía no fueron cumplidas en su totalidad.
“Hay incumplimientos de la ley vigente, que es la ley de emergencia, que son reales, que, obviamente, el gobierno los acepta porque es una ley que no se está cumpliendo en su totalidad. Así que sí, eso es aceptado”.
Según explicó, la deuda pendiente está vinculada con compensaciones correspondientes a actualizaciones de distintos años. “Lo que se debe comprometer a pagar el gobierno son lo que se llaman compensaciones, que son las actualizaciones del 2023, 2024 y 2026. Esa sería la deuda actual”.
La dirigente también señaló que desde la Iglesia pretenden ampliar la representación oficial en futuros encuentros. “Fue un planteo que se hizo. Pero, bueno, esto es un camino que recién empieza y y tenemos que sostenerlo entre todos”.
La visita del Papa, en el horizonte
En relación con la próxima visita del Papa León XIV, prevista para noviembre, Baya Casal consideró que su presencia puede contribuir a volver a colocar en el centro de la agenda la situación de los sectores más vulnerables.
“La visita del Papa es un gesto concreto de dónde debemos mirar y prestar atención adentro de la sociedad. Y yo creo que eso despabila bastante a la sociedad y tal vez a las autoridades también”.
La reunión cerró con el compromiso de mantener abierto el canal de diálogo y avanzar en nuevas instancias para discutir la aplicación de la normativa, los pagos pendientes y las medidas destinadas al sector de la discapacidad.
Representantes de la Conferencia Episcopal Argentina se reunieron este lunes con funcionarios del Ministerio de Salud para analizar la situación de la discapacidad y los incumplimientos de la ley de emergencia. La Iglesia valoró la apertura del diálogo, pero reclamó medidas concretas y advirtió que persisten deudas vinculadas con compensaciones y actualizaciones pendientes.
La Iglesia fue a hablar de discapacidad con el Gobierno y salió con diálogo, promesas de otra reunión y una advertencia bastante poco celestial: «De buenas intenciones está hecho el camino al infierno». El encuentro sirvió para abrir una mesa, aunque desde la Conferencia Episcopal dejaron claro que una mesa sin medidas concretas corre el riesgo de terminar siendo apenas mobiliario institucional.
La reunión se hizo en el Ministerio de Salud, donde representantes religiosos llevaron un escrito con reclamos, plantearon incumplimientos y escucharon posibles caminos de solución. El esquema recuerda a esos trámites donde primero te dicen que el expediente está en evaluación y después que falta otra firma: hay movimiento, pero todavía nadie se anima a llamar a eso resolución.
Desde la Iglesia señalaron que el Gobierno reconoció incumplimientos de la ley de emergencia en discapacidad y que existe una deuda por compensaciones y actualizaciones correspondientes a distintos períodos. Traducido del idioma administrativo: no alcanza con asentir solemnemente si después la transferencia sigue mirando el almanaque.
La expectativa ahora está puesta en una próxima reunión, esta vez con la posibilidad de sumar a otros funcionarios. También aparece en el horizonte la visita del Papa León XIV, que para la Iglesia puede funcionar como una señal política y social difícil de barrer debajo de la alfombra.
Hubo diálogo, hubo diagnóstico y hubo buena voluntad. Ahora falta esa parte incómoda del asunto en la que las promesas tienen que convertirse en pagos y decisiones.