La Argentina y EE.UU. ampliaron su relación económica durante los gobiernos de Javier Milei y Donald Trump. La agenda reúne un swap de monedas por hasta US$20.000 millones, un acuerdo comercial firmado y proyectos de inversión en energía, minería e infraestructura.
Los instrumentos avanzan con plazos diferentes. El Banco Central sostiene que el respaldo financiero continúa vigente, mientras el acuerdo comercial espera su tratamiento legislativo en la Argentina. Los proyectos energéticos tienen pendientes decisiones empresariales y aprobaciones de financiamiento.
Qué contempla el acuerdo comercial
Ambos países firmaron el Acuerdo sobre Comercio e Inversión Recíprocos el 5 de febrero, después del anuncio realizado el 13 de noviembre de 2025. El Gobierno argentino todavía tiene pendiente remitir el proyecto al Congreso para avanzar con su implementación.
Según la información oficial de Cancillería, Estados Unidos se comprometió a eliminar los aranceles recíprocos para 1.675 productos argentinos. También anunció un cupo preferencial de carne bovina de 100.000 toneladas para este año, compuesto por las 20.000 existentes y otras 80.000 adicionales.
La Argentina asumió el compromiso de eliminar aranceles para 221 posiciones de productos estadounidenses y reducir al 2% otras 20, principalmente autopartes. El entendimiento incluye disposiciones sobre comercio digital, propiedad intelectual y simplificación de procedimientos.
El secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne, expresó ante empresarios de Amcham que el Ejecutivo busca enviar la iniciativa al Poder Legislativo cuanto antes. La aprobación argentina integra los pasos pendientes para ejecutar los compromisos del acuerdo.
El swap y los fondos utilizados
El Banco Central y el Tesoro estadounidense suscribieron el acuerdo de estabilización cambiaria el 20 de octubre de 2025. El instrumento establece operaciones bilaterales de intercambio de monedas por hasta US$20.000 millones.
El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, sostuvo que el convenio mantiene sus condiciones originales. «El de Estados Unidos funciona distinto, no tiene un tramo activado. Tenemos un acuerdo que está vigente por US$20.000 millones», explicó al diferenciar su funcionamiento del swap con China.
Durante 2025 se utilizaron alrededor de US$2.500 millones. El Banco Central informó el 9 de enero que las operaciones realizadas durante el último trimestre de 2025 habían sido canceladas en diciembre de ese año.
Las inversiones energéticas y sus próximos pasos
La agenda de infraestructura incluye el corredor Andes-Atlántico, anunciado a fines de septiembre con inversiones previstas por aproximadamente US$7.000 millones. La iniciativa abarca energía, minería, transporte y telecomunicaciones.
Otro proyecto es Argentina LNG, liderado por YPF. EXIM Bank presentó una propuesta de financiamiento de hasta US$6.000 millones para ese desarrollo de exportación de gas natural licuado.
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, estimó inversiones por US$30.000 millones durante los próximos cuatro años. También mencionó un potencial exportador de US$10.000 millones, con un horizonte de desarrollo entre 2031 y 2050.
El plan contempla un gasoducto de 48 pulgadas, un oleoducto con capacidad para transportar 100.000 barriles diarios de líquidos y una planta de aproximadamente 170 hectáreas. Marín ubicó la firma de la decisión final de inversión para el 26 de noviembre, junto con Eni y XRG, el brazo internacional de inversiones de ADNOC.
La Argentina mantiene un swap por hasta US$20.000 millones con Estados Unidos y tiene pendiente la implementación del acuerdo comercial. La agenda bilateral también incluye propuestas de financiamiento para energía e infraestructura. El respaldo financiero, las rebajas arancelarias y las inversiones avanzan con condiciones y plazos diferentes.
US$20.000 millones de swap y un acuerdo comercial que todavía espera al Congreso. La relación entre Javier Milei y Donald Trump tiene cifras capaces de ocupar una marquesina completa, pero también una colección de trámites pendientes. La foto entre presidentes sale en un segundo; para que una rebaja arancelaria llegue a la aduana, la amistad necesita pasar por varias ventanillas.
El acuerdo comercial se firmó el 5 de febrero y contempla beneficios para 1.675 productos argentinos. El Gobierno todavía tiene pendiente enviar el proyecto al Congreso, donde la sintonía presidencial tendrá que convertirse en votos. La diplomacia puede conseguir una mesa privilegiada en Washington; para completar el recorrido también necesita encontrar lugar en el orden del día de Buenos Aires.
El swap tiene un techo de US$20.000 millones y, según Santiago Bausili, continúa vigente bajo sus condiciones originales. Los fondos utilizados durante 2025 fueron cancelados en diciembre de ese año. La relación financiera conserva así una costumbre menos fotogénica que los apretones de manos: después del desembolso aparece el vencimiento, ese invitado que nunca falta aunque nadie lo ponga en la foto.
En energía, EXIM Bank presentó una propuesta de financiamiento de hasta US$6.000 millones para Argentina LNG. Horacio Marín proyectó inversiones por US$30.000 millones durante cuatro años y ubicó la decisión final de inversión para el 26 de noviembre. El gas necesita barcos, caños y contratos; los discursos, por suerte para sus organizadores, funcionan con una instalación bastante más económica.
Hay oportunidades comerciales, respaldo financiero y proyectos de exportación sobre la mesa. Cada uno lleva su calendario, sus aprobaciones y sus condiciones, aunque el entusiasmo oficial los acomode juntos para la foto familiar. La afinidad entre presidentes abre puertas; los dólares siguen pidiendo firma.
