El miércoles 4 de noviembre, la Provincia informó que terminó el operativo Ventana Andina, con vuelos en helicóptero sobre sectores cordilleranos de ambas cuencas, de norte a sur, según el comunicado oficial del Gobierno de San Juan.
El operativo estuvo a cargo de la Secretaría de Recursos Hídricos y Energías Renovables, del Ministerio de Infraestructura, Agua y Energía. Participaron los técnicos provinciales Lucio Mercado y Facundo Busso, junto con Enrique Villar y Federico Villar, de EVARSA.
El Gobierno indicó que el equipo esperó una ventana de buen tiempo para volar con seguridad en sectores de gran altura.
Qué alturas registraron las estaciones
El comunicado oficial informó estas mediciones en siete puntos de la cordillera:
- Calderón: 2,50 metros.
- Teatinos: 1,60 metros.
- El Carmen: 1,50 metros.
- Pachón: 1,50 metros.
- Castaños Norte: 80 centímetros.
- Pantanosa: 80 centímetros.
- Corrales de Alambre: 60 centímetros.
El promedio de las siete mediciones fue de 1,33 metros, según los datos difundidos por el Gobierno. Las diferencias entre estaciones muestran que el promedio no reemplaza el cálculo del agua que puede producir el deshielo.
Por qué la altura no basta para calcular el agua
La Secretaría explicó que, además de la altura, el análisis considera la superficie cubierta por nieve y la densidad. La densidad permite estimar el grado de compactación y cuánta agua contiene la nieve.
También se analiza la sublimación, el paso de la nieve directamente a vapor sin derretirse. Una medición expresada en metros no ofrece por sí sola el volumen de agua: la superficie cubierta y la densidad cambian lo que puede aportar cada sector.
Qué falta para cerrar el pronóstico
El pronóstico hídrico anual estimará el aporte del deshielo a los ríos Jáchal y San Juan. Para elaborarlo, el Gobierno combinará las mediciones con imágenes satelitales, redes neuronales y análisis estadístico; el resultado servirá para planificar la administración y distribución del agua.
El Gobierno señaló que los equipos técnicos comenzaron a procesar y analizar los datos una vez terminados los vuelos. El comunicado del 4 de noviembre no incluyó una estimación final del agua prevista.
El martes 3 de noviembre, el director del Departamento de Hidráulica, José María Ginestar, estimó que el pronóstico estaría listo en aproximadamente dos semanas. La referencia de Ginestar sobre el plazo es orientativa y no fija una fecha oficial de publicación.
El Gobierno de San Juan completó el miércoles 4 de noviembre los vuelos de medición de nieve en la cordillera para elaborar el pronóstico hídrico. El relevamiento registró un promedio de 1,33 metros en siete estaciones. El cálculo del aporte del deshielo sigue en análisis porque también requiere datos de superficie, densidad y sublimación. El pronóstico combinará esas mediciones con imágenes satelitales, redes neuronales y análisis estadístico para estimar el agua que llegará a los ríos Jáchal y San Juan.
El Gobierno de San Juan completó el miércoles 4 de noviembre los vuelos para medir nieve en la cordillera: siete estaciones dieron un promedio de 1,33 metros, pero el aporte de agua del deshielo sigue en cálculo. La altura sirve para empezar, no para abrir la canilla: medir nieve solo en metros es como calcular una olla mirando la tapa.
El operativo Ventana Andina sobrevoló en helicóptero sectores de las cuencas de los ríos Jáchal y San Juan, de norte a sur. Estuvo a cargo de la Secretaría de Recursos Hídricos y Energías Renovables. Participaron los técnicos provinciales Lucio Mercado y Facundo Busso, además de Enrique Villar y Federico Villar, de EVARSA. Esperaron una ventana de buen tiempo para volar con seguridad en sectores de gran altura: ni el helicóptero escapa a la agenda del clima.
Los valores comunicados por el Gobierno fueron: Calderón, 2,50 metros; Teatinos, 1,60; El Carmen y Pachón, 1,50 cada una; Castaños Norte y Pantanosa, 80 centímetros cada una; Corrales de Alambre, 60 centímetros. Las siete mediciones promediaron 1,33 metros. La cordillera dio siete números, no una sola postal; el promedio acomoda la cuenta como una boleta de luz, pero no vuelve iguales a todas las estaciones.
Para calcular cuánta agua puede aportar esa nieve, la Secretaría también considera la superficie cubierta, la densidad —que muestra la compactación y el agua que contiene— y la sublimación, cuando la nieve pasa directamente a vapor sin derretirse. Una regla mide altura; no hace magia, aunque sea el instrumento más honesto de la reunión.
El pronóstico anual combinará esas mediciones con imágenes satelitales, redes neuronales y análisis estadístico para estimar el aporte del deshielo a los ríos Jáchal y San Juan y ayudar a planificar la administración y distribución del agua. Los equipos comenzaron a procesar los datos una vez terminados los vuelos. El martes 3 de noviembre, el director de Hidráulica, José María Ginestar, estimó un plazo de alrededor de dos semanas; no fijó una fecha oficial exacta. El agua futura no acepta un pronóstico por entusiasmo: hasta la nieve tiene que rendir examen antes de entrar al reparto.
