El Senado de la Nación aprobó los pliegos de 66 jueces propuestos por el gobierno de Javier Milei, en una votación que contó con respaldo transversal de los distintos bloques políticos.
Los nombramientos recibieron 66 votos afirmativos, entre ellos los de una veintena de senadores vinculados al kirchnerismo, que acompañaron las designaciones impulsadas por el Gobierno de La Libertad Avanza.
El pliego de Bertuzzi rompió la unanimidad
La única votación que generó diferencias fue la correspondiente al magistrado Pablo Bertuzzi. Su pliego fue aprobado con 44 votos afirmativos y 23 negativos del peronismo.
El encargado de defender la posición del bloque opositor fue el senador formoseño José Mayans, jefe de la bancada peronista.
Mayans recordó los cuestionamientos vinculados con la designación de Bertuzzi durante el gobierno de Mauricio Macri, cuando el magistrado fue trasladado mediante decreto a la Cámara Federal Penal.
Salvo ese caso, el resto de los pliegos recibió un respaldo amplio en la Cámara alta, permitiendo al Ejecutivo avanzar con 66 nombramientos judiciales enviados para su aprobación parlamentaria.
El Senado de la Nación aprobó por unanimidad 66 pliegos de jueces propuestos por el gobierno de Javier Milei, con respaldo de distintos bloques, incluido un sector del kirchnerismo. La única votación que generó reparos fue la de Pablo Bertuzzi, cuyo nombramiento obtuvo 44 votos afirmativos frente a 23 negativos del peronismo.
El Senado protagonizó una de esas escenas que en la política argentina merecen ser registradas con escribano: oficialismo y oposición lograron ponerse de acuerdo. Los 66 pliegos judiciales enviados por Javier Milei fueron aprobados por unanimidad, con votos que atravesaron buena parte del recinto y hasta incluyeron el respaldo de una veintena de senadores del kirchnerismo. Por unas horas, el Congreso descubrió que el botón verde también funciona cuando lo aprietan desde bancadas enfrentadas.
La armonía, de todos modos, tenía fecha de vencimiento. El nombre de Pablo Bertuzzi alcanzó para devolver al recinto a su hábitat natural: discursos cruzados, antecedentes discutidos y memoria política selectiva según el lado del hemiciclo. Su pliego fue aprobado con 44 votos afirmativos, pero recibió 23 rechazos del peronismo, que volvió a cuestionar la forma en que el magistrado había llegado a la Cámara Federal Penal durante la gestión de Mauricio Macri.
José Mayans asumió la tarea de explicar la posición opositora y recordó aquella designación realizada por decreto. El episodio dejó una postal curiosa: 65 nombres atravesaron el Senado con una velocidad institucional poco frecuente, mientras uno solo consiguió reactivar varios años de discusiones sobre procedimientos, traslados y decisiones presidenciales.
La jornada terminó así con una cosecha legislativa excepcional para el Gobierno: 66 jueces aprobados y una votación casi completamente transversal. En tiempos en los que conseguir mayoría suele demandar negociaciones, llamadas y calculadoras, el oficialismo logró algo todavía más extraño que aprobar pliegos judiciales: que durante buena parte de la sesión nadie necesitara preguntar cuántos votos faltaban.