La Justicia ordenó realizar una pericia sobre los audios atribuidos al extitular de la Agencia Nacional de Discapacidad, Diego Spagnuolo, con el objetivo de establecer su autenticidad y determinar si fueron modificados después de su grabación original.
El estudio deberá incluir una “identificación de eventuales operaciones de edición posteriores a su captura original” y una “reconstrucción cronológica de modificaciones”, de acuerdo con lo dispuesto por el juez Ariel Lijo, quien subroga el Juzgado Federal N° 11.
Las grabaciones investigadas contienen referencias a un presunto esquema de sobornos que involucraría a funcionarios del Gobierno libertario.
La negativa de Spagnuolo a aportar su voz
Lijo también encomendó a la Gendarmería Nacional que cite al exfuncionario “a los fines de que aporte el material indubitado, necesario y útil para la realización de la pericia”.
La intención de los investigadores es obtener una muestra de voz de Spagnuolo para compararla con los audios incorporados al expediente.
Sin embargo, el extitular de la ANDIS se negó a colaborar. Su defensa sostuvo que someterse al procedimiento podría vulnerar su derecho a no autoincriminarse, debido a que estaría generando una prueba que eventualmente podría perjudicar su situación procesal.
Por ese motivo, los abogados solicitaron la nulidad del punto de la pericia que ordena su citación y pidieron suspender el estudio forense hasta que se resuelva si Spagnuolo debe presentarse ante la Gendarmería.
El rechazo de Lijo y la apelación
El juez rechazó el planteo de la defensa y lo calificó como contradictorio.
Según señaló Lijo, los propios abogados del exfuncionario habían cuestionado anteriormente la autenticidad de las grabaciones e incluso propusieron un perito de parte para participar del análisis.
La discusión fue apelada y ahora deberá ser revisada por la Sala II de la Cámara Federal de Comodoro Py.
El peritaje continuará aunque Spagnuolo no aporte voluntariamente una muestra de su voz.
Las entrevistas que podrían utilizarse
En un dictamen reciente, el fiscal Franco Picardi le sugirió al juez que la Gendarmería obtenga material útil para la comparación a partir de cuatro entrevistas públicas concedidas por el extitular de la ANDIS.
Las declaraciones fueron realizadas en Neura, La Nación+, Border y El Observador.
Ese material podría ser utilizado como referencia para comparar la voz de Spagnuolo con la registrada en los audios investigados y avanzar en la determinación de su autenticidad.
La pericia buscará establecer si las grabaciones fueron alteradas, cuándo se realizaron las modificaciones y si la voz corresponde efectivamente al exfuncionario.
La Justicia ordenó peritar los audios atribuidos al extitular de la ANDIS Diego Spagnuolo para determinar su autenticidad, detectar posibles ediciones y reconstruir modificaciones. El exfuncionario se negó a aportar una muestra de voz por considerar que podría autoincriminarse, pero el juez Ariel Lijo rechazó su planteo y el estudio avanzará igualmente.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
La causa de los audios atribuidos a Diego Spagnuolo ingresó en esa fase judicial donde una grabación deja de ser solamente una voz y pasa a convertirse en un ecosistema compuesto por ondas, cortes, metadatos, silencios sospechosos y abogados capaces de discutir durante semanas si una respiración fue original o agregada en posproducción. El juez Ariel Lijo ordenó que la Gendarmería determine si el material fue editado, cuándo fue modificado y cuánto de lo escuchado pertenece al archivo inicial.
Para completar la comparación, la Justicia citó al extitular de la ANDIS con el objetivo de obtener una muestra indubitada de su voz. Spagnuolo, sin embargo, respondió que colaborar podría perjudicarlo procesalmente. En otras palabras, la pericia necesita saber si la voz es suya, pero el dueño presunto de la voz considera que entregarla sería una forma excesivamente eficiente de ayudar a la investigación. La defensa, prudente como quien ve una escalera y sospecha que todos los peldaños conducen al expediente, pidió anular ese punto y suspender el análisis.
Lijo rechazó el planteo por considerarlo contradictorio: los abogados habían cuestionado la autenticidad de las grabaciones y hasta propuesto un perito de parte, pero ahora objetaron el mecanismo destinado precisamente a verificar si los audios son auténticos. Una paradoja procesal de alta precisión: se exige saber si la voz es verdadera, aunque sin utilizar la voz cuya verdad se intenta establecer.
La discusión llegó a la Cámara Federal, pero el peritaje continuará con o sin la colaboración del exfuncionario. Para evitar que la investigación quede atrapada en un silencio administrativo, el fiscal propuso recurrir a entrevistas públicas concedidas por Spagnuolo a distintos medios. Así, la televisión podría terminar aportando la muestra que el investigado no quiere entregar: una contribución involuntaria del archivo audiovisual nacional al noble arte de complicar una estrategia defensiva.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La Justicia ordenó realizar una pericia sobre los audios atribuidos al extitular de la Agencia Nacional de Discapacidad, Diego Spagnuolo, con el objetivo de establecer su autenticidad y determinar si fueron modificados después de su grabación original.
El estudio deberá incluir una “identificación de eventuales operaciones de edición posteriores a su captura original” y una “reconstrucción cronológica de modificaciones”, de acuerdo con lo dispuesto por el juez Ariel Lijo, quien subroga el Juzgado Federal N° 11.
Las grabaciones investigadas contienen referencias a un presunto esquema de sobornos que involucraría a funcionarios del Gobierno libertario.
La negativa de Spagnuolo a aportar su voz
Lijo también encomendó a la Gendarmería Nacional que cite al exfuncionario “a los fines de que aporte el material indubitado, necesario y útil para la realización de la pericia”.
La intención de los investigadores es obtener una muestra de voz de Spagnuolo para compararla con los audios incorporados al expediente.
Sin embargo, el extitular de la ANDIS se negó a colaborar. Su defensa sostuvo que someterse al procedimiento podría vulnerar su derecho a no autoincriminarse, debido a que estaría generando una prueba que eventualmente podría perjudicar su situación procesal.
Por ese motivo, los abogados solicitaron la nulidad del punto de la pericia que ordena su citación y pidieron suspender el estudio forense hasta que se resuelva si Spagnuolo debe presentarse ante la Gendarmería.
El rechazo de Lijo y la apelación
El juez rechazó el planteo de la defensa y lo calificó como contradictorio.
Según señaló Lijo, los propios abogados del exfuncionario habían cuestionado anteriormente la autenticidad de las grabaciones e incluso propusieron un perito de parte para participar del análisis.
La discusión fue apelada y ahora deberá ser revisada por la Sala II de la Cámara Federal de Comodoro Py.
El peritaje continuará aunque Spagnuolo no aporte voluntariamente una muestra de su voz.
Las entrevistas que podrían utilizarse
En un dictamen reciente, el fiscal Franco Picardi le sugirió al juez que la Gendarmería obtenga material útil para la comparación a partir de cuatro entrevistas públicas concedidas por el extitular de la ANDIS.
Las declaraciones fueron realizadas en Neura, La Nación+, Border y El Observador.
Ese material podría ser utilizado como referencia para comparar la voz de Spagnuolo con la registrada en los audios investigados y avanzar en la determinación de su autenticidad.
La pericia buscará establecer si las grabaciones fueron alteradas, cuándo se realizaron las modificaciones y si la voz corresponde efectivamente al exfuncionario.
La Justicia ordenó peritar los audios atribuidos al extitular de la ANDIS Diego Spagnuolo para determinar su autenticidad, detectar posibles ediciones y reconstruir modificaciones. El exfuncionario se negó a aportar una muestra de voz por considerar que podría autoincriminarse, pero el juez Ariel Lijo rechazó su planteo y el estudio avanzará igualmente.
La causa de los audios atribuidos a Diego Spagnuolo ingresó en esa fase judicial donde una grabación deja de ser solamente una voz y pasa a convertirse en un ecosistema compuesto por ondas, cortes, metadatos, silencios sospechosos y abogados capaces de discutir durante semanas si una respiración fue original o agregada en posproducción. El juez Ariel Lijo ordenó que la Gendarmería determine si el material fue editado, cuándo fue modificado y cuánto de lo escuchado pertenece al archivo inicial.
Para completar la comparación, la Justicia citó al extitular de la ANDIS con el objetivo de obtener una muestra indubitada de su voz. Spagnuolo, sin embargo, respondió que colaborar podría perjudicarlo procesalmente. En otras palabras, la pericia necesita saber si la voz es suya, pero el dueño presunto de la voz considera que entregarla sería una forma excesivamente eficiente de ayudar a la investigación. La defensa, prudente como quien ve una escalera y sospecha que todos los peldaños conducen al expediente, pidió anular ese punto y suspender el análisis.
Lijo rechazó el planteo por considerarlo contradictorio: los abogados habían cuestionado la autenticidad de las grabaciones y hasta propuesto un perito de parte, pero ahora objetaron el mecanismo destinado precisamente a verificar si los audios son auténticos. Una paradoja procesal de alta precisión: se exige saber si la voz es verdadera, aunque sin utilizar la voz cuya verdad se intenta establecer.
La discusión llegó a la Cámara Federal, pero el peritaje continuará con o sin la colaboración del exfuncionario. Para evitar que la investigación quede atrapada en un silencio administrativo, el fiscal propuso recurrir a entrevistas públicas concedidas por Spagnuolo a distintos medios. Así, la televisión podría terminar aportando la muestra que el investigado no quiere entregar: una contribución involuntaria del archivo audiovisual nacional al noble arte de complicar una estrategia defensiva.